La U rearmó su artillería para el fuego de la Copa Libertadores

El equipo del venezolano Dudamel se ve potenciado, en el papel, por las llegadas de Andía, Sandoval, Cañete y Thomas Rodríguez -principalmente-, pero falta resolver su «alta definición» como equipo para el debut ante San Lorenzo.

El fin de año fue casi tan angustioso para la “U” como el que padeció Colo Colo, que sufrió hasta revertir un destino que parecía sellado en el viejo Ascenso. Esa sumatoria final de puntos permitió que los azules escalaran impesadamente hasta la Copa Libertadores, donde debutarán 2021 el próximo miércoles 10 de marzo, enfrentando en el Estadio Nacional a San Lorenzo de Almagro.

Y, de paso, también consolidó al venezolano Rafael Dudamel en el banco, a pesar de una evidente reticencia del medio y la perceptible “mala prensa” que generó el técnico tras la tardía salida del argentino Caputto y, especialmente, la “viudez” generada por la partida de  referentes como Walter Montillo, Jean Beasejour y Matías Rodríguez, de ciclo cumplido más allá de su valor en el grupo.

En rigor, la llegada de Marcelo Cañete –el mejor volante del torneo- fue gestionada con antelación por Rodrigo Goldberg y Sergio Vargas, pero se supone que en las demás contrataciones tuvo opinión Dudamel, a quien se le atribuye la negativa para incorporar al “Mago” Jiménez.

Hasta acá, la U apostó por una renovación acorde a su presupuesto y, salvo un caso puntual que genera controversia, el grupo de incorporaciones no admite cuestionamientos. Por ejemplo, el lateral Yhonatan Andía incluso pasó por una convocatoria a la Selección gracias a su rendimiento en La Calera. El volante Mario Sandoval mostró mucho despliegue en la Unión española y potenciará una zona donde parece incuestionable la titularidad de Cañete y Espinoza.  Para el ataque, donde la U liberó al colombiano Lenis y a Guerra, esta temporada se suman los argentinos Cristián Barros, Nahuel Luján y Thomas Rodríguez, hijo del ex crack Leo Rodríguez, quien viene de una gran temporada en La Calera.

Además de resolver la renovación de Osvaldo González, el club se jugó una carta compleja con el zaguero uruguayo Ramón Arias, aquejado por una rebelde lesión. Y en la zaga podría cerrarse esta etapa con un lateral izquierdo –entre las opciones, Cristián Cuevas no satisfizo las exigencias-, aunque Del Pino ofrece el oficio para asumir un puesto que venía flojo todo el año.

En definitiva, es la imagen que asoma de la U 2021, con incógnitas pendientes sobre el sello táctico que pretende Rafael Dudamel y la ilusión de volver a la Copa Libertadores después de una temporada extraña en que ni siquiera estimuló esa ilusión que parecía quimera…