La U se levantó del agua en el puerto

Cuando parecía que los azules se ahogaban  con un penal en contra, un lesionado importante y dos tarjetas rojas,  el equipo de Hernán Caputto luchó sin descanso y logró una victoria valiosa e inesperada.

Por Julio Salviat

Dos reapariciones alentadoras (el arquero Fernando De Paul y el generador Walter Montilla) más dos ausencias importantes (sus delanteros Ángelo Henríquez y Joaquín Larrivey) abrían una incógnita grande sobre el papel que cumpliría Universidad de Chile en el estadio Elías Figueroa en el cerro de Playa Ancha. Con una derrota inicial y dos victorias consecutivas, la U enfrentaba a Santiago Wanderers, que –al revés– mostraba dos derrotas iniciales y un triunfo en la víspera. 

Así, con tribunas teñidas de verde, sin siquiera una manchita azul por decisión de las autoridades para impedir el ingreso de la hinchada visitante, se desarrolló un partido tenso, lleno de incidencias, que empezó lleno de fricciones, a ritmo endemoniado, y terminó son angustias para los dos protagonistas.

Al promediar el segundo tiempo parecía que la U se ahogaba, y se la comían los tiburones verdes. Con un expulsado a los 20’ (alevosa falta de Camilo Moya a Francisco Alarcón), un gol en contra (penal de Luis del Pino a Gustavo Lanaro y eficiente conversión del infraccionado) y un baluarte lesionado (Jean Beausejour), el futuro azul se veía negro. Pero Santiago Wanderers no pudo ni supo liquidar a tiempo. El ingreso del platinado  Marco Medel después del descanso, que tenía como objetivo encauzar mejor los ataques locales, no surtió efecto. Y aunque la U recién se acercó al arco de Mauricio Viana después del cuarto de hora en el segundo lapso, el partido conservó siempre el suspenso.

Una mano del lateral Juan Soto, que en otros tiempos no se habría cobrado como infracción, fue el salvavidas que necesitaba la U. Pablo Aránguiz tomó la responsabilidad de ejecutar la pena máxima y lo hizo como se debe: fuerte y a un rincón alto. Dos minutos antes, Sebastián Ubilla había enfrentado sin obstáculos a Fernando De Paulo, y el arquero protagonizó una de las atajadas del año para evitar la segunda conquista caturra. Y seis minutos después, cuando los locales aún no salían de la sorpresa, Nicolás Guerra empalmó una peinada de Luis Casanova para anotar la segunda cifra azul, roja en este caso.

Ni el tanto de Guerra ni los penales cometidos por Soto y Luis Del Pino merecieron objeciones. Pero hubo pega para el VAR: la expulsión de Moya se produjo después que el árbitro Cristián Garay le había mostrado solamente tarjeta amarilla al volante de la U. La roja para el venezolano fue ratificada después de la revisión. 

El mérito de Universidad de Chile, esta vez, fue haber disimulado muy bien la inferioridad numérica con que se desempeñó durante 75 minutos y aguantar airosamente los 25’ en los que dio dos jugadores de ventaja. Por ahí se ve una diferencia  enorme con el equipo de la temporada anterior, en la que se desmoronaba a la menor dificultad. Ahora se ve un conjunto con más carácter, con mejor línea técnica, con solvencia defensiva y variadas fórmulas de ataque.

No por nada el cuadro azul regresó del puerto vivito y coleando después de tanta desgracia. Y nada menos que como puntero de la competencia, aunque fuera por un día.

PORMENORES

Cancha: Estadio Elías Figueroa, de Valparaíso.

Público: 8.000 espectadores, aproximadamente.

Árbitro: Cristián Garay.

WANDERERS (1): Mauricio Viana; Juan Soto, Luis García (80’, Néstor Caneloni), Ezequiel Luna, Bernardo Cerezo; Francisco Alarcón, Matías Marín (46’, Marco Medel), Juan Pablo Miño, Carlos Rotondi; Sebastián Ubilla y Gustavo Lanaro. DT: Miguel Ramírez.

U. DE CHILE (2): Fernando De Paul; Matías Rodríguez, Diego Carrasco, Luis Del Pino, Jean Beausejour (54’, Luis Casanova); Fernando Cornejo (72’, Gonzalo Espinoza), Camilo Moya, Sebastián Galani, Walter Montillo; Pablo Aránguiz y Nicolás Guerra (86´, Jonathan Zacaría). DT: Hernán Caputto.

Goles: 41’, Lanaro, penal (W); 66’, Aránguiz, penal (U), 72’, Guerra (U).

Amonestados: García y Cerezo (W); Guerra (U).

Expulsados: 18’, Moya (U); 77’, Del Pino (U).