La U tuvo “sangre” y ya recupera sus signos vitales

Venció a O’Higgins luego de seis partidos sin triunfos y con el orden que le impone Esteban Valencia se perfila revitalizada para el Clásico ante Católica.

En los tiempos malos de la vida, en aquella época cuando el sol no calienta y la primera lluvia nos moja hasta el alma, la mejor receta es el reencuentro con los afectos, la vuelta al cariño curativo del hogar. En alguna medida, Esteban Valencia representa esa fórmula de buscar adentro lo que no aparece en el horizonte. Después del periodo de encandilamiento con el discurso hipnótico del ex técnico Hoyos, la U quedó sumida en un tremendo vacío futbolístico que empieza a llenar lentamente, aferrada al esfuerzo y a sus orígenes.

Y aunque el viejo y querido Huevo Valencia, artífice de los títulos noventeros, no es Guardiola ni Mou ni será el entrenador definitivo, su trabajo en estas dos semanas le entregó un ordenamiento básico a los azules que les permitió pararse con dignidad ante Racing y salirt airosos frente a O’Higgins en Rancagua, donde obtuvieron su primera victoria luego de seis partidos sin festejos masivos.

En rigor, el equipo no fue el Ballet Azul y estuvo lejos del cuadro que repujó el inefable Sampaoli en la Copa Sudamericana. Sin embargo, despuès de un mes de absoluto desamparo en la cancha, la falta de fluidez colectiva se compensó con el fervor, la mística, la lucha y la capacidad de suplir con entrega las carencias de un plantel mal trabajado colectivamente.

En un encuentro muy intenso y friccionado, O’Higgins pudo anotar con un tirazo de Vera en el poste derecho del arco de De Paul. Más tarde, un remate de Symour se devió en la mano de San Juan y el penal fue desestimado por el pésimo arbitraje de Arrué. En el fragor de una lucha dura y apretada el cero a cero del primer tiempo parecía inamovible, pero en los descuentos un corner desde la derecha lo cabeceó libre Matías Rodrìguez para establecer la ventaja que sería definitiva.

Desde la humildad de su perfil y un banco que quema a cualquiera, Valencia no inventó la pólvora ni invocó a Dios como recurso populista. Solo hizo lo que hacía cuando manejaba el mediocampo y la U era la biblia del equilibrio: pudo dos volantes defensivos sumando a Seymour a Reyes, dejó tareas creativas a Araos y Lorenzeti –resucitado como capitán- y soltó a Díaz a cuerpear adelante y al chico Guerra a probar suerte cerca del área.

Además, claro, atrás lo defendió con lo que tiene, tres centrales que ganan altura con Vaz y un portero que siempre será más que Herrera lesionado. Y se atrevió más de lo pensado fuera de la cancha, porque dejó fuera a un trajinado Beausejour y al propio David Pizarro, que poco antes pregonó la búsqueda urgente de otro técnico.

Luego de la crisis de Hoyos, la U empieza a resurgir y un triunfo constituye el mejor bálsamo para sus recientes aflicciones. Con el Clásico por delante, la motivación natural por derribar al puntero puede potenciar las expectativas de un equipo que levanta la cabeza y, como siempre, vuelve a luchar para despejar su horizonte…

PORMENORES

Campeonato Nacional 2018 Fecha 12

Estadio: El Teniente

Árbitro: Franco Arrué

O’Higgins Miguel Pinto; Bastián San Juan, Tomás Alarcón, Juan Fuentes; Alejandro Márquez (76′ Pedro Muñoz), Matías Vera, Roberto Cereceda, Ramón Fernández (62′ Pablo Calandria); Nicolás Oroz, Nicolás Mazzola y Matías Sepúlveda (46′ Joel Acosta). DT: Gabriel Milito

U. de Chile Fernando de Paul; Matías Rodríguez, Alejandro Contreras, Rafael Vaz, Fabián Monzón; Lorenzo Reyes, Felipe Seymour (69′ Rafael Caroca), Gustavo Lorenzetti (83′ Jean Beausejour); Ángelo Araos, Isaac Díaz y Nicolás Guerra (76′ Armando Cooper). DT: Esteban Valencia. Gol: 45+3′ Rodríguez (UCH