La UC se la juega toda en Porto Alegre

Al empatar 1-1 con Rosario Central, el equipo cruzado sigue con esperanzas de clasificar en el Grupo H de la Copa Libertadores, pero la tarea se ve complicada: tiene que ganar a Gremio en tierra brasileña.

Las bromas que le hacían en el camarín a César Fuentes (“por favor, no remates nunca más al arco”) ya no podrán repetirse. La reconocida mala puntería del volante cruzado quedó rotundamente desmentida a los 23 minutos del primer tiempo del partido. El rancagüino capturó un rebote en el semicírculo del área y de su pie derecho salió un balazo rasante que dejó al arquero Jeremías Ledesma sin ninguna posibilidad de atajarlo.

Era la apertura de la cuenta en el duelo de Rosario Central con Universidad Católica en el Gigante de Arroyito, recinto en el que los “Canallas” ganaron durante muchos años la fama de invencibles y que ahora es un reducto bastante vulnerable. Fue, en principio, el único remate al arco rosarino en todo el lapso inicial. Y resultó, al final, el gol que les sirvió a los cruzados para mantener las esperanzas de clasificar en el Grupo H de la Copa Libertadores. Ahora, en el duelo final de la fase, deberá enfrentar a Gremio en Porto Alegre, con la obligación de regresar con los tres puntos. Si no gana, quedan eliminados.

Distinto panorama presentaban los dos equipos cuando el árbitro uruguayo Esteban Ostojich dio el primer soplido del concierto de pitazos que entregó durante el primer tiempo y que contribuyó a que el partido tuviera más minutos de interrupción que de juego. Mientras Universidad Católica iba con la ilusión de mantenerse vivo en la Copa,  los rosarinos llegaban como colistas absolutos y sin ninguna posibilidad de seguir en carrera. Y esto se hizo ver en el estadio vacío.

No se notaron muchas diferencias al comienzo. En cancha húmeda y pesada, la pelota estuvo más tiempo en los botines locales, pero el arquero de la UC, Matías Dituro, no pasó más de dos aflicciones. Al otro lado fue peor, aparte del gol la pelota nunca entró al área.

Fue arriesgada la apuesta del entrenador Gustavo Quinteros de incluir a Luciano Aued en la formación titular. El valioso volante no estaba en sus mejores condiciones físicas, por una lesión. Y se notó demasiado. Temeroso y lento, participó muy poco del juego, y obligó a César Fuentes a duplicar sus esfuerzos para disimular esa escasa movilidad. Como expresión de ataque, la UC fue casi cero en esta etapa inicial. Solamente Edson Puch mostraba capacidad para superar a sus adversarios y ganas de acercarse  al arco rival.

En el segundo tiempo todo fue peor para la UC. Creció Rosario Central en su domino, el árbitro ya no cobró todas las caídas y Dituro comenzó a trabajar con frecuencia. Ya no hubo tanta fricción y, pese al estado del campo, apareció la tradicional habilidad de los rosarinos. Las mayores brechas las encontró el local por el flanco derecho de su ataque, por donde el lateral Nahuel Molina resultó puzzle indescifrable para Raimundo Rebolledo. Por ese sector se gestaron las mejores oportunidades de gol para Rosario, después de jugadas que combinaban armoniosamente la habilidad con la profundidad.

Encerrado en su campo, sin posibilidades casi de pasar la mitad de la cancha, el equipo cruzado mantuvo el cero en su valla hasta los 79’. El tanto del empate llegó de manera casi fortuita, porque fue autogol de José Pedro Fuenzalida, pero respondía a un acoso agobiante. Un minuto antes el árbitro había dejado sin sanción un penal y, enseguida, Dituro había realizado una tapada soberbia para tapar un cabezazo de Herrera.

Algo se atrevió después Universidad Católica, pero ya escaseaban las fuerzas y las ideas. En los minutos que faltaban se agotaron los cambios, siguió el diluvio y el local estuvo cerca de anotar en otra maniobra desbaratada por el arquero cruzado.

No son muchos los triunfos conseguidos por equipos chilenos en Argentina jugando por la Copa Libertadores. Esta era una buena ocasión para mejorar los registros. Pero a la UC le faltaron ambición y juego para conseguirlo.

PORMENORES

Cancha: Estadio Gigante del Arroyito, de Rosario.

Público: 3.000 espectadores, aproximadamente.

Árbitro: Esteban Ostojich, de Urtuguay.

ROSARIO CENTRAL (1): Jeremías Ledesma; Nahuel Molina, Matías Caruzzo, Miguel Ámgel Barbieri, Alfonso Parot; Rodrigo Villagra (77’, Joaquín Pereira), Fabián Rinaudo, Fernando Gil, Jonás Aguirre ((46’, Fernando Sampedri); Maximiliano Lovera y Claudio Riaño (70’, Germán Herrera). DT: Diego Cocco.

UNIVERSIDAD CATÓLICA (1): Matías Dituro; Stefano Magnasco (65’, Carlos Lobos), Germán Lanaro, Benjamín Kuscevic, Raimundo Rebolledo; José Pedro Fuenzalida, César Fuentes, Luciano Aued, César Pinares, Edson Puch; y Duvier Riascos. DT: Gustavo Quinteros.

Goles: 24’, Fuentes (UC); 79’, Fuenzalida, autogol (RC).

Amonestados: Rinaudi, Barbieri y Sampedri (RC); Fuentes, Kuscevic, Magnasco y Fuenzalida (UC).

Expulsados: no hubo.