La UC se reencontró con los abrazos

Después de cinco empates consecutivos, la Universidad Católica volvió a ganar y lo hizo jugando bien. El 2-1 ante Everton, cuadro que se sigue hundiendo en la tabla de posiciones, deja a los cruzados en la cima con 39 puntos.

Más allá de lo importante que resulta para Católica conseguir un nuevo triunfo después de tanto tiempo (5 de mayo, 3-1 ante Huachipato), y de paso cortar una racha de cinco igualdades al hilo, la conclusión más importante del 2-1 ante Everton es que la UC por fin pudo establecer una clara supremacía ante su rival, situación que prácticamente no se había visto en todo el torneo. Si bien los Cruzados han sido los merecidos punteros desde el arranque del certamen, cediendo el liderato solo en una fecha, jamás sometió tanto a su adversario como lo hizo ante los viñamarinos.

Y eso que fue Everton el equipo que abrió el marcador, luego de que erróneamente Felipe González sancionara como penal una mano que se produjo fuera del área. La buena ejecución de Cristián Suárez (15´) le daba esperanzas a un cuadro que con su nuevo entrenador intenta salir del fondo, pero por lo mostrado en San Carlos de Apoquindo deberá mejorar mucho para permanecer en la categoría.

Lejos de golpear a los locales, la apertura de la cuenta confirmó la insistencia de Católica por encontrar los caminos al arco de Toselli, jugador que fue muy bien recibido por los hinchas de la UC y que fue determinante para que el marcador final no fuera más amplio.

La búsqueda de variantes le dio resultado a Beñat San José, que mostró un equipo mucho más suelto y sin tantas amarras, lo que se tradujo en una presión en campo rival y hartas más llegadas que las promediadas por el equipo. Por eso fue llamativo que la UC se fuera en desventaja al entretiempo, porque hizo méritos al menos para igualar.

Dentro de las novedades mostradas por el entrenador español destaca el debut de Ignacio Saavedra, volante que acompañó muy bien a Aued y que exhibió credenciales para pelear un lugar en el equipo. Para nada se notó su inexperiencia en el fútbol profesional. Mientras que por la banda derecha, San José volvió a confiar en Rebolledo, que hace rato no veía acción.

La expulsión por doble amarilla de Rivera fue un impulso más que encontró Católica para dar vuelta el marcador. En el tiro libre posterior Buonanotte centró para el empate de Sebastián Sáez (50´), misma fórmula que encontró Católica para el segundo gol del argentino (68´), aunque esta vez no a partir del balón detenido.

Con un Everton golpeado, fue Católica el equipo que estuvo más cerca de otro gol. Los viñamarinos solo consiguieron ilusionar a sus hinchas con un par de balones detenidos que finalmente no generaron peligro.

Con el triunfo la UC sigue en lo más alto de la tabla, compartiendo el primer lugar con la Universidad de Concepción, que consiguió un agónico triunfo ante Huachipato. Católica tendrá que confirmar el alza futbolística en su visita ante Unión La Calera (sábado, 15:00 horas), un rival que también está peleando arriba.

Pormenores

Estadio San Carlos de Apoquindo
Público: 9.570 espectadores controlados
Árbitro: Felipe González

Universidad Católica: M. Dituro; R. Rebolledo, G. Lanaro, B. Ampuero, G. Voboril; I. Saavedra (88′, C. Fuentes), L. Aued; J. P. Fuenzalida (85′, J. Carreño), D. Buonanotte, D. Rojas (76′, M. Bolados); S. Sáez.
DT: Beñat San José.

Everton: C. Toselli; G. Alucema (70′, M. Leiva), C. Suárez, L. Domínguez, D. Zúñiga; C. Rodríguez, F. Venegas (42′, A. Madrid), B. Rivera; J. Cuevas (52′, I. Ochoa); A. Ramos, P. Rubio.
DT: Javier Torrente.

Goles: 0-1: 15′, Suárez, de penal (E); 1-1: 50′, Sáez (UC); 2-1: 68′, Sáez (UC)

Tarjetas amarillas: Aued (UC); Rivera (E).

Tarjetas rojas: 49´, Rivera (E) por doble amonestación, y Domínguez (E), expulsión directa en los descuentos.