La UC sopló y sopló hasta que la casa minera derribó: 1-0 a Cobresal

Los cruzados se impusieron los descuentos con un autogol de Céspedes y siguen en la lucha buscando enderezar el rumbo en el torneo.
Sergio Gilbert J.

La historia parecía repetida. Universidad Católica estaba atacando con todo buscando en gol, utilizando todo el material disponible -tanto humano como estratégico- pero el rival, en este caso el siempre tozudo Cobresal, no dejaba celebrar a los cruzados en su propia casa. Siempre aparecía una pierna salvadora de los mineros para ahogar el grito de gol de Zampedri, de Fuenzalida, de Tapia o luego de Pinares.

Un verdadero suplicio para los de la franja.

Pero esta vez, tanto soplar y soplar le dio premio a la UC. Cuando el encuentro ya expiraba, cuando varios de sus hinchas ya habían abandonado el estadio para evitar el taco precordillerano, vino la jugada justa, la precisa, la que permitió la algarabía cruzada. Fue una pared construida por Asad e Isla por el sector derecho que terminó con el legendario lateral con visión completa en el área de Cobresal. Isla entonces ensayó el centro buscando una pierna para el desvío letal y la encontró. No en un compañero, sino que en un rival, en Céspedes, quien con su desafortunado toque alojó la pelota en el segundo palo, lejos del alcance del portero Deaschamps.

Gol agónico y celebrado por el DT Ariel Holan como si se tratara de la final del mundo.

Exagerado pero comprensible. Las cosas no han sido fáciles ni para él ni para el equipo. Y no está claro aún si eso cambiará.

Los nuevos retos

El triunfo fue, para los cruzados, un alivio en un período lleno de complejidades que se acentuaron durante la última semana tras la derrota sufrida ante Palestino en el mismo reducto de la precordillera.

Luego de esa caída, donde Holan dejó entrever su desazón por el nivel del equipo diciendo que cuando él asumió éste “no era competitivo”, se sucedieron los anuncios de tres partidas del plantel: Marcelino Núñez (a Inglaterra), Nahuel Paz (a Argentina) y Felipe Gutiérrez (a Estados Unidos) lo que prolongó el período de incertezas cruzadas.

A ello se sumó el propio partido con Cobresal que fue extremadamente duro y que bien pudo profundizar la caída libre de la UC si es que no hubiese aparecido esa jugada mágica de los descuentos.

Lo resolvió a su favor la UC. pero Igual es complejo escenario que tiene por delante. Debe rearmarse con lo que tiene e intentar elevar su nivel para que su autoestima vuelva a cotas altas. Y también, por cierto, tiene que ganar y ganar como lo hacía los años anteriores porque menos que eso ya se considera un fracaso.

Son los nuevos retos de una UC que, al menos ante Cobresal, pudo comenzar a pensar en la reivindicación.

PORMENORES: Estadio: San Carlos de Apoquindo. Público: 8.610 personas. Árbitro: Nicolás, Gamboa. U. CATÓLICA (1): M. Dituro; M. Isla, B. Ampuero, G. Kagelmacher, A Parot; M. Núñez (72’, C. Pinares), I. Saavedra, L. Aued; J. P. Fuenzalida (96’, G. Lanaro), F. Zampedri y G. Tapia (72’, Y. Asad). DT: Ariel Holan. COBRESAL (0): J. Deschamps; G. Pacheco, I. Villalba, D. Céspedes, M. Jorquera: I. Contreras, A. Camargo. C. Mesías (78’, N. Sepúlveda): G. Lezcano, C. Munder (60’, J.C. Gaete); C. Waterman. GOL: 93’, autogol de Céspedes. T. Amarillas: Saavedra, Isla y Zampedri (UC); Camargo hy Pacheco (CS).