UC 4-1 Coquimbo

La UC volvió al triunfo y al liderato frente a un discreto Coquimbo: 4-1

El partido, como expresión de lucha, sólo duró hasta el minuto 25, cuando Aued, mediante tiro penal, abrió la cuenta para el elenco “cruzado”. El equipo nortino fue muy poquita cosa como rival y demostró por qué está en el fondo de la tabla.

Por EDUARDO BRUNA

La diferencia de nivel entre un firme candidato al título y otro cuadro que lucha por no descender se vio reflejada clara y tempranamente en San Carlos de Apoquindo, con el regreso de Universidad Católica al triunfo luego de la pérdida de su invicto, en la pasada fecha, frente a Unión Española. Y es que el cuadro “cruzado” fue mucho rival para un Coquimbo Unido más que discreto, al punto que el 4-1 final hasta pudo ser más expresivo de no haber sido porque el equipo de Ariel Holan, con la tarea hecha y la victoria asegurada, sacó el pie del acelerador pensando tal vez en la intensa actividad que le espera, a nivel local e internacional, en los días venideros.

Incertidumbre acerca de lo que podía ocurrir en este desigual confronte nunca hubo. Salvo en los minutos iniciales, en que el equipo “pirata” salió a marcar arriba, obligando a más de un error al fondo “cruzado”, pronto pudo verse que colectiva e individualmente Universidad Católica era muy superior, y que sólo cabía esperar el gol de la apertura para que la feble resistencia coquimbana se desmoronara.

Y ello ocurrió en el minuto 25, luego que Aued transformara en gol el lanzamiento penal producto de una clara falta del meta Cano a Lezcano, que ya lo había superado para quedar con el arco desguarnecido. En desventaja, quedó claro que Coquimbo Unido, con Celedón como técnico interino, no tenía un “Plan B” para intentar algo. Menos cuando, fruto de varias lesiones, se veía privado de sus dos mejores delanteros: Pinilla y Farfán.

Aparte, había una clara diferencia de procedimientos. Mientras Universidad Católica buscaba salir rápido de sus últimas posiciones, mediante trazos largos y pases profundos, Coquimbo Unido, cuando llegaba a tener el balón, se diluía en combinaciones cortas e insulsas que, aparte de quitarle toda capacidad de sorpresa, facilitaban el posicionamiento defensivo “cruzado”.

Tan superior había sido Universidad Católica al término del primer tiempo, que el 3-0 con que concluyó esa etapa se antojó tan lapidario como definitivo. Pero ocurre que, a diferencia del boxeo, en que habría que haber decretado un nocáut técnico, en el fútbol hay que seguir jugando, por menos perspectivas que el espectador encontrara en esa segunda parte que claramente estaba de más.

Los goles de Fuenzalida primero, al minuto 35, y de Pinares después, cuando el primer tiempo expiraba, habían sido además de una claridad y justicia rotundas, dejando la impresión de que Católica sólo tenía que esmerarse un poco para concretar una goleada. La anotación de Pinares, además, fue para ponerla en un marco, y seguramente figurará en el recuento final como uno de los mejores goles de este accidentado campeonato.

Pero como era de suponer, Universidad Católica no se esmeró mucho que digamos para ir por más. Recién subió algo las revoluciones cuando Pinto, a los 71 minutos, anotó el descuento ayudado por un grueso error de Lezcano, que, tras parar el balón al borde del área, permitió que Espinoza se lo robara, produciéndose luego un rebote que aprovechó Pinto para mandarla a las mallas.

Sin embargo, fue un alza tibiecita la que experimentó su juego. Primero, porque al frente había un rival incapaz de poner en riesgo la victoria que se estaba consiguiendo, y esa misma seguridad llevó a Holan a realizar varias modificaciones para “dosificar”, como se dice, renovando energías pero perdiendo buena parte de la coordinación que su equipo hasta ahí había mostrado.

El técnico argentino juzgó que era un trámite para darle tiraje a muchachos de la cantera y aprovechó la oportunidad que se le ofrecía. De ese modo, pudieron sumar minutos jugadores como Munder, Núñez y Valencia, y hasta hizo debutar por unos minutos a Tapia, potente delantero que llamó la atención en el último Mundial Sub 17 disputado por La Roja de menores en Brasil.

Dos eran los objetivos “cruzados” para este duelo: volver al triunfo y recuperar el liderato, aprovechando el empate que en la previa había cosechado Unión La Calera. Y ambas metas se cumplieron satisfactoriamente, porque Universidad Católica se impuso prácticamente jugando a media máquina. 

Lo que viene ahora a nivel internacional es absolutamente distinto. Y el cuadro de Holan, que en esta instancia no ha estado para nada bien, debe demostrar que efectivamente es el mejor de nuestro campeonato, y no sólo el menos malo de todos, lo que le basta y le sobra para a nivel local marcar una clara superioridad.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la novena fecha.

Estadio: San Carlos de Apoquindo.

Arbitro: Felipe González.

U. CATOLICA: Dituro; Fuenzalida (64 Núñez), Lanaro, Huerta, Rebolledo; Aued, Saavedra, Pinares (86’ Buonanotte); Lezcano (77’ Munder), Sampedri (77’ Valencia), Puch (86’ Tapia).

COQUIMBO UNIDO: Cano; J. Salas, Pereyra, Berardo, Díaz (69’ Espinoza); Abrigo, Iñíguez (46’ Vergara), Aravena (71’ Villagrán); Figueroa (62’ Montero), Pinto y Gatica (46’ C. Salas).

GOLES: para Universidad Católica, Aued a los 25 y 83 minutos (ambos de penal), Fuenzalida a los 35’ y Pinares a los 45’; para Coquimbo descontó Pinto, a los 71’.

Tarjetas amarillas: en Universidad Católica, Aued y Pinares; en Coquimbo, Díaz, Vergara y Abrigo.