Las invitaciones del VAR

El video arbitraje es una excelente señal que los técnicos debemos advertir y aprovechar. La idea es que traslademos las emociones y las polémicas al área rival con un juego ofensivo que permite la constante emoción del gol.

Por GERARDO SILVA

Desde que tengo uso de razón, he podido percatarme de que el fútbol, además de ser un espectáculo y el deporte más lindo del mundo, es asociado de manera directa con el tan preciado ¡goooooool!. Las combinaciones a través del pase, el gesto técnico, las capacidades físicas, los comportamientos tácticos, las fortalezas psicológicas, y las reglas del juego son todas importantes; no obstante, nosotros, los seguidores, los amantes del fútbol, lo asociamos con el gooooool. Nos gusta que nuestro equipo vaya al frente, que procure atacar, generarse ocasiones y finalmente convertir. Esa, en definitiva, es la esencia del fútbol.

De manera histórica, siempre les hemos solicitado a nuestros equipos, a dirigentes,  cuerpos técnicos y a jugadores, mayor protagonismo, atrevimiento, audacia; en definitiva, deseamos con todas nuestras fuerzas que nuestro equipo, a través de su modelo de juego, capacidades individuales y colectivas, someta al rival de turno y finalmente le convierta los goles necesarios para alcanzar la victoria.

Las reglas del juego han venido cambiando sostenidamente en el transcurso del tiempo. La FIFA, a través de la «International Board», permanentemente realiza estudios respecto de las posibles intervenciones que se le puedan hacer al reglamento, y es así como, de un tiempo a esta parte, ha propuesto muchísimos cambios, todos con la sana intención de favorecer el espectáculo. Con esto promueve el juego ofensivo, la dinámica y principalmente más acciones en las porterías, que es donde se producen las mayores emociones en este lindo deporte.

En la actualidad, además de modificar algunas reglas  se hizo presente el polémico  VAR. El video arbitraje llegó para quedarse y hacer que sea más justo el resultado de un juego, aunque por ahora es un poco controversial. Pareciera ser que todavía no se logra aplicar de la mejor forma; de igual manera, pero en la medida que se perfeccione su aplicación, va a ayudar muchísimo a que cumpla el objetivo.

Acá en Chile tenemos los parámetros bastante claros y podemos observar diferencias significativas. Se aplica en la Primera División y claramente se ha hecho mayor justicia y poco a poco el mundo del fútbol ha ido aceptando. En cambio, en la Primera División B no se utiliza y hemos podido ver serios cuestionamientos a raíz de que se observan resultados injustos.

Seguramente, en el corto plazo será masiva y mejor aplicada, y esta herramienta cumplirá con el objetivo para la que fue creada. Particularmente he observado con muchísima atención los comportamientos de algunos equipos que permanentemente están cuestionando las decisiones en torno a este nuevo sistema. Inmediatamente hago la siguiente reflexión, y la comparto con todos mis colegas entrenadores y también con los futbolistas: hoy tenemos un reglamento tan estricto y cámaras por todos lados que acusan y delatan infracciones; por lo mismo ¿no sería mejor que intentáramos ser cada vez más ofensivos y que se produzcan las mayores polémicas en el área rival?

Con esto nos ahorraríamos un montón de problemas y, de paso, le ofreceríamos al hincha acérrimo de nuestra institución un espectáculo digno de ver. Esto, sin duda, es lo que siempre ellos han estado esperando pacientemente para nuestro equipo: protagonismo, ataque, opciones de gol, asedio y finalmente conversión: «gol, gol, gooool».

Para mí, el VAR llegó al fútbol para hacer justicia y también para que definitivamente entendamos que la mayor esencia del fútbol es provocar emociones y marcar goles. Muchos goles.