Las lesiones más comunes de los futbolistas

El esguince medial, la lesión de cartílago y el ligamento cruzado anterior son las lesiones de rodilla más frecuentes en el fútbol. En la siguiente columna, el destacado traumatólogo profundiza en cada una de ellas.

Existen altas posibilidades de sufrir una lesión al practicar fútbol, especialmente cuando se trata de un evento como un Mundial, que concentra tanta presión para los futbolistas. Estamos hablando de un deporte que tiene alto impacto, y muchas veces los jugadores, por impedir alguna acción de riesgo para su equipo, realizan movimientos bruscos que pueden producir lesiones tanto propias como a los contrincantes.

Una de las zonas donde se produce la mayor cantidad de lesiones en los futbolistas es la rodilla: el esguince medial, la lesión del cartílago y el ligamento cruzado anterior son las más comunes. La rodilla es una articulación especial, ya que se apoya en músculos y ligamentos, por esa razón las patologías en ese lugar son más comprometedoras.

El esguince medial se produce cuando se estira o desgarran los ligamentos. En ese contexto, se produce una torcedura de la rodilla que genera un dolor importante, inflamación y sensibilidad. Además, existen tres grados para calificar este tipo de lesión. El primero se caracteriza por un estiramiento y desgarro de los ligamentos, el segundo tiene el mismo síntoma pero se suma la inestabilidad de la articulación, y el tercero es el más severo, ya que genera un desgarro completo del tejido del ligamento.

Mientras que la lesión del cartílago se produce cuando existe una rotura del propio cartílago, tejido que protege a la rodilla. Este quiebre se produce por golpes, sobrecargas o caídas. Como el cartílago está diseñado para permitir que la rodilla se mueva de manera adecuada, al desgarrarse se siente un dolor constante en el área de la rótula, hinchazón, sensación de bloqueo y un rango limitado del movimiento, lo que impide correr e incluso caminar.

En relación al ligamento cruzado anterior, es importante tener en cuenta que éste se conecta directamente con la tibia y fémur en el centro de rodilla. Su función es vital porque permite la libertad de los movimientos y entrega estabilidad. Las consecuencias de esta lesión son importantes, ya que además del intenso dolor e inflamación, en muchos casos requiere cirugía y, por lo general, una rehabilitación de aproximadamente seis meses. Quienes tienen esta patología pierden totalmente la movilidad de la rodilla, ya que además de los malestares se produce un aumento de líquidoque impide completamente su función.

Afortunadamente Rusia 2018 no ha sido testigo de lesiones de rodillas, aunque sí hemos visto problemas musculares. Esperemos que en este Mundial no tengamos que lamentar la ausencia de jugadores por algún problema físico importante.