Leyenda hay una sola: Colo Colo 73, campeón de América (I parte)

El poeta chileno Renato Salinas nos aporta un texto dedicado al equipo de toda su vida, en una temporada que marcó al fútbol chileno y al país entero. Un poema de ficción lírica, de dolor y de goles; con Allende, Pinochet, Sábato, Tellier y Caszely, como protagonistas. De lo que fue y de lo que pudo ser…

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

¡EXTRA EXTRA! ¡El Colo a la final de La Libertadores!
El presidente Salvador Allende reiteró la confianza del pueblo al Colo ’73.

¡AL ESTADIO, AL ESTADIO!
Se llega en lo que sea

Caminando de Estación Central, de las minas de Lota, con los hijos en la espalda, los cesantes de las salitreras, se escucha: ¿Quién es Chile? Colo-Colo!

Es la primera vez que el fútbol chileno está a punto de ganar La Libertadores.
Los viernes se sale más temprano de las fábricas.

Tiembla la derecha y se estremece el Coliseo de Ñuñoa.

Estadio Nacional, gigantesco centro de detención y tortura, con 72.486 espectadores prisioneros.

En una Ovalle Negrete llega el plantel del Colo, seguido por cientos de carretones a caballo.

Las radios recitan la fórmula mágica: en portería, Adolfo Nef; Mario Galindo, Leonel Herrera, Rafael González, Manuel Rubilar, el capitán Francisco “Chamaco” Valdés (el Krishnamurti del fútbol chileno), Guillermo Páez, Sergio Messen, Carlos Humberto Caszely, Sergio Ahumada y Leonardo Véliz.

En la banca técnica el profesor normalista y poeta Jorge Octavio Teillier Sandoval.

El monstruo de Avellaneda, debuta directo en semifinales y después a la final.

Colo Colo tiene diez partidos en el cuerpo y muchas bajas, entre ellas, David Arellano, muerto en la cancha un domingo de Resurrección, primer mártir de este juego binario, metáfora del cuerpo esférico, pasión del pueblo.

Independiente y sus pobladas vitrinas, con cuatro Copas Libertadores, una Intercontinental, y tres interamericanas, versus Colo Colito, una montaña de sueños, la voz lírica de Chile.

Independiente: con el uno, Santoro; Comiso-Ángel López-Pavoni-Raimondo Galván-Bertoni-Bochini-Mendoza.

En la banca técnica, el físico nuclear y escritor de fama mundial Ernesto Sábato.

Santiago de Chile está paralizado.

Se interrumpe el suministro de Libertad del Espíritu, se rompe un vaso sanguíneo que produce un sangrado en todo Chile.

Colo-Colo retrasó el Golpe de Estado.

DI-FI-CUL-TAD para hablar entre nosotros.
4-3-3 son los números.
En el círculo central se reúnen los capitanes.
El capitán de ejército-comando-paracaidista-experto-en-torturas-con-su-cara-pintada Raúl Iturriaga Neumann, versus el Capitán de Colo-Colo, Francisco “Chamaco” Valdés.

El Colo roncó en el Maracaná.
Le volaron las plumas por 5-1 en Ecuador.
Y se pasó, se pasó, ante la Unión.

“Los bonos de la ITT, son la mejor inversión”
“Colas para la carne, colas para el aceite”

La Moneda al aire, La Moneda al suelo, en el arco izquierdo de su televisor atacará el Ejercito de Chile.

El señor árbitro Pinochet, pide a sus colaboradores Lee, Merino, verificar cronómetros, y comenzó el partido.

(Continuará…)