Lo bueno, lo malo y las dudas de La Roja

Cumpliendo un trabajo irregular, la selección chilena venció 3-2 a la paraguaya y rompió la racha adversa que la martirizaba desde la llegada de Eduardo Berizzo. Alexis fue la figura excluyente en una victoria que deja más lecciones que festejos.

Por JULIO SALVIAT / Fotos: PHOTOSPORT

“No hay entrenador en el mundo que arme un equipo en una semana”, dijo después de meses de silencio el entrenador Eduardo Berizzo. No quedó claro si lo manifestó por el poco tiempo que ha tenido a los jugadores para enseñarles alguna táctica o si encuentra escaso el período que tuvo para preparar el encuentro con Paraguay.

Lo concreto es que, terminado el primer tiempo, equipo armado no había. Y hubo que esperar lo que hiciera Alexis Sánchez, sorpresivamente marginado de la titularidad por una molestia muscular, para saber cuánto vale el equipo con él y sin él.

Un comienzo vacilante, una reacción plausible y un derrumbe casi total se sucedieron en los primeros 45 minutos. Un cuarto de hora tardó La Roja en instalarse por primera vez en campo ajeno, después de mostrar deficiencias defensivas, ninguna profundidad en sus avances y varias faltas en las cercanías de su área. Y cuando lo consiguió, lo aprovechó bien. Ben Brereton mostró sus virtudes jugando abierto por la izquierda y dos remates suyos provocaron los primeros sobresaltos para la defensa guaraní y las primeras tareas para el arquero Antony Silva.

Un foul cometido contra Arturo Vidal abrió la senda para la apertura del marcador: servicio elevado de Marcelino Núñez e impecable cabezazo de Pablo Díaz.

Por reacción paraguaya y dejación chilena, volvieron los visitantes a dominar el juego. Un zurdazo apenas desviado de Matías Rojas fue un adelanto de lo que vendría. El propio Rojas aprovechó un desborde y centro retrasado de Gabriel Ávalos para batir a Claudio Bravo en doble instancia: remate bloqueado e insistencia sin obstáculos.

Y dos minutos después, la gran sorpresa: ahora le entraron a la defensa chilena por su sector izquierdo y el centro de Junior Alonso fue conectado por el codicioso Ávalos con remate rasante y floja resistencia de Bravo.

Entró Alexis después del descanso, pero no se pudo saber cómo se complementaría con Brereton: el gringo sintió un tirón en el muslo derecho y fue reemplazado a poco de comenzar la segunda etapa. Ingresó Alexander Aravena y no hubo decaimiento en el ataque. El debutante se entendió de maravillas con Sánchez y fueron ambos un factor importante en el vuelco. La igualdad, incluso pudo llegar antes de lo que se produjo cuando Sánchez eludió al arquero guaraní y su remate dio en el vertical. Después Aravena salvó con gran esfuerzo una pelota que parecía perderse por la línea de fondo y su centro fue ganado por Diego Valdés, que había reemplazado a Marcelino Núñez, lo que le permitió a “Bigote Maravilla” anotar la igualdad.

En el tercer minuto de los diez decretados como recuperación, Alexis aceleró el servicio de un córner y sorprendió con el efecto del balón al arquero Silva, que anotó un autogol en su bitácora.

LO BUENO: 1) Los fenomenales 55 minutos de Alexis Sánchez. Seguro devolvedor de paredes, gran esquivador de golpes y de rivales, certero finiquitador. El triunfo no se explica sin su presencia y su aporte.

2) El espíritu del equipo para no desmoronarse después de quedar en desventaja. Con un poco de fútbol y una enormidad de amor propio sacó el partido adelante y dejó a su entrenador con un piso más firme del que tenía.

3) La victoria misma, porque es la primera que se consigue en el proceso que hace poco menos de un año inició Eduardo Berizzo y que tenía un pobrísimo saldo de tres empates y cuatro derrotas, y con apenas dos goles anotados en esos siete partidos.

4) El más que aceptable debut de Alexander Aravena en la selección mayor. No les hizo quite a los golpes, se entendió bien con Alexis y provocó situaciones de peligro tanto por el sector derecho como el izquierdo.

LO MALO: 1) El vacilante comienzo de la defensa. El bloque posterior no supo salir jugando en los primeros quince minutos, se enredó con la presión ejercida por los paraguayos y ni siquiera Bravo se salvó del desconcierto. Solamente Gabriel Suazo mostró su nivel en ese lapso.

2) La escasa profundidad que provocan los volantes, todos de buena técnica pero escasa trascendencia. Tanto Núñez como Víctor Méndez son seguros en el pase corto, pero no atinan en la entrega que provoca peligro.

3) La penosa actuación de Diego Rubio, incapaz de ganar algún duelo con los defensores que lo marcaban, poco acertado en sus desplazamientos, enemistado con la pelota y absolutamente desaprovechado en el juego colectivo.

4) La conducta de Pablo Díaz. Una tarjeta roja como la de ahora será imperdonable cuando se juegue por los puntos mundialistas.

LAS DUDAS: 1) Queda pendiente un veredicto sobre el rendimiento de Bravo, Vidal y Gary Medel. El arquero tuvo un par de intervenciones a tono con su prestigio, pero no mostró la seguridad que siempre brindó en el arco y en la entrega. El “Pitbull” ya había anticipado que prefiere jugar de central porque el mediocampo le está quedando grande, y no fue el guardián de todos, como acostumbraba. El “King” alternó buenas y malas y tampoco se mostró como el gran líder que solía ser en los momentos complicados de La Roja.

2) Como no habrá más partidos de preparación para las Clasificatorias, le será difícil a Berizzo dar con un mediocampo más creativo y punzante. Este partido mostró a Valdés con más presencia que Núñez y tendrá que probar un volante de contención por si el juego de Medel sigue en tono bajo.

De cualquier manera, la victoria deja enseñanzas más que festejos. Esta selección, para llegar al próximo Mundial, necesita mejorar en muchos aspectos porque no siempre va a tener a un jugador tan inspirado como Alexis para que le salve la vida a cada rato.

 

El minuto decisivo: córner de Alexis, con mucho efecto, y se le escapa al meta Antony Silva para el 3-2 final.

PORMENORES

Partido amistoso.

Estadio: Monumental.

Público: 35.000 espectadores, aproximadamente.

Árbitro: Flavio Souza, de Brasil.

Chile (3): C. Bravo; G. Soto, P. Díaz, G. Maripán, G. Suazo; V. Méndez, G. Medel, M. Núñez, A. Vidal; D. Rubio y B. Brereton. DT: Eduardo Berizzo. Cambios: 46’, A. Sánchez por Rubio; 51’, A. Aravena por Brereton; 71’, D. Valdés por Núñez y J. Delgado por Soto; 90+5’, M. Catalán por Méndez.

Paraguay (2): A. Silva; R. Rojas, F. Balbuena, G. Gómez, J. Alonso; M. Villasanti, A. Cubas, D. Gómez, M. Rojas; G. Ávalos y J. Enciso. DT: Guillermo Barros Schelotto. Cambios: 67’, R. Sánchez por D. Gómez; 77’, R. Morales por Ávalos, J. Medina por Enciso y R. Sosa por M. Rojas; 90+5, A. Romero por Cubas.

Goles: 25’, Pablo Díaz, cabezazo (CH); 32’, Matías Rojas (P); 34’, Gabriel Ávalos (P); 75’, Alexis Sánchez (CH); 90+3’, Antony Silva, autogol (CH).

Tarjetas amarillas: Núñez (CH); Ávalos, Rojas, DT Barros Schelotto, Silva y G. Gómez (P).

Expulsados: 81’, Paulo Díaz (CH) y Ramón Sosa (P).