Los cinco países más contaminantes del mundo agrupan el 62,9% de las emisiones de CO2

China, Estados Unidos, India, Rusia y Japón son los cinco primeros países de la deplorable lista.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

China, Estados Unidos, India, Rusia y Japón son, en ese orden, los primeros cinco países del mundo en emisiones de CO2, por encima de los mil millones de millones de toneladas cada uno de ellos, lo que representa el 62,9 por ciento del total de emisiones del orbe.

Así lo afirma el informe de Fundación Empresa y Clima, que fue presentado en Barcelona por su directora, Elvira Carles.

El reporte usa y correlaciona datos publicados oficialmente por diferentes organizaciones públicas y privadas sobre emisiones totales mundiales y europeas de CO2 sujetas a la directiva 2003/87/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de octubre de 2003.

En este ranking de países más emisores, Irán sustituyó a Alemania como el sexto emisor mundial, dijo Carles, quien precisa que, a nivel europeo, Alemania es el mayor emisor, con 843 millones de toneladas, si bien ha registrado un descenso del 5,3% con respecto a las emisiones totales del año anterior.

Tras Alemania están Turquía, con 522 millones de toneladas (un 137% más respecto a 1990); Reino Unido, con 496 millones (-39,2% con respecto a 1990) y Francia, con 460 millones (-18%).

Paralelamente, el clima extremo provocado por el cambio climático causa este año hambre en casi 100 millones de personas y aumentó las muertes por calor en 68% en poblaciones vulnerables de todo el mundo, ya que la “adicción a los combustibles fósiles” mundial deteriora la salud pública cada año, informaron médicos en un nuevo estudio publicado en la revista médica Lancet.

La quema de carbón, petróleo, gas natural y biomasa en todo el mundo genera una contaminación atmosférica que mata a 1,2 millones de personas al año, según el informe. “Nuestra salud está a merced de los combustibles fósiles”, declaró al respecto Marina Romanello, investigadora del University College de Londres y directora ejecutiva de Lancet Countdown.

“Estamos observando una adicción persistente a los combustibles fósiles que no sólo amplifica las repercusiones del cambio climático en la salud, sino que, además, en este momento, se suma a otras crisis concurrentes con las que nos enfrentamos a nivel mundial, como la actual pandemia de covid-19, la crisis asociada al costo de la vida, y las crisis energética y alimentaria que se desencadenaron tras la guerra en Ucrania”, agregó.

En el reporte anual, Lancet Countdown, que analiza el cambio climático y la salud, casi 100 investigadores de todo el mundo destacaron 43 indicadores en los que el cambio climático contribuye a enfermar o debilitar a las personas, con un nuevo análisis del hambre añadido este año.

Los investigadores analizaron 103 países y descubrieron que el 26,4 por ciento de la población experimentaba lo que los científicos denominan “inseguridad alimentaria”, y que en un mundo simulado sin los efectos del cambio climático sólo habría sido el 22,7%, indicó Romanello.

“¿Puedo decir que toda la inseguridad alimentaria se debe al cambio climático? Por supuesto que no. Pero pensamos que, en este complejo entramado de causas, contribuye de forma muy significativa y va a empeorar”, afirmó el doctor Anthony Costello, pediatra, copresidente de Lancet Countdown y director del Instituto de Salud Global del University College de Londres.