PSG

Los millones le ganaron a la ilusión en la Champions (video)

Cuando todo parecía liquidado a favor del modesto Atalanta italiano, las estrellas del PGS cambiaron la historia a tres minutos del final. La deslumbrante actuación de Neymar y el oportuno ingreso de Kylian Mbappe evitaron, por lo menos por ahora,  lo que ya parece una maldición para los franceses.

Por JULIO SALVIAT

Hacía más de media hora que la pelota no salía del sector defensivo del Atalanta, pero la valla defendida por Marco Sportiello seguía invulnerable. Para desconsuelo de los seguidores del París Saint Germain, se estaba llegando a los 90 minutos reglamentarios, y el equipo francés veía frustrarse, una vez más, la ilusión de meterse entre los grandes de Europa. Un gol anotado en el primer tiempo por Mario Pasalic le daba la victoria y la clasificación al modesto equipo italiano.

Pero entre sus dos máximas figuras, Neymar Jr. y Kylian Mbappé, hicieron el milagro: en tres minutos destrozaron a la hasta entonces sólida defensa negriazul y vulneraron a un eficientísimo guardavallas para convertir al PSG en el primer semifinalista de la Champions League.

A los 89’, Marquinhos aprovechó un rebote provocado por un zurdazo trabado de Neymar y fusiló desde el área chica. Y en el segundo minuto de recuperación, Mbappé consiguió su enésimo desborde y le dio el gol en bandeja a Choupo-Moting, reemplazante de Icardi.

Faltó el estruendo para darle marco y vida a un final tan electrizante. Los jugadores del PSG se abrazaron con euforia en el silencioso y vacío estadio Da Luz, en Lisboa, mientras el desconsuelo reinaba en la veintena de jugadores del Atalanta. 

A éstos les costaba entender cómo se les había escapado una victoria que en un momento pareció tan al alcance de la mano. Durante todo el primer tiempo habían establecido una superioridad sólo contrarrestada por la magia intermitente de Neymar. Con estricta presión en la zona contraria y una “multitud” de jugadores en campo ajeno una vez recuperado el balón, el gran animador de la Serie italiana hacía daño sin sufrir. Los arrestos de Neymar, con muchas jugadas de categoría, no encontraban respuesta en sus compañeros. Ni siquiera Mauro Icardi le servía de acompañante: el argentino buscaba zonas neutras en vez de hacer presencia en el área y con eso, junto con diluir el ataque de los franceses, permitía el adelantamiento del central Mattia Caldari para aumentar la supremacía en el mediocampo.

El zurdazo con que Pasalic había vencido a Keylor Navas a los 27’ de juego parecía poco premio para las abismales diferencias que se advertía en el juego colectivo de uno y otro equipo. Y esto no era sorpresa: hace muy poco, Atalanta había terminado en muy buena forma su notable campaña en el torneo italiano, mientras que en Francia la competencia quedó suspendida hace meses y el PSG no encontró rivales que midieran su poderío.

El partido comenzó a cambiar cerca de la hora de juego cuando coincidieron dos cambios que favorecieron a uno y perjudicaron al otro. En Atalanta ingresó José Luis Palomino y salió una de sus buenos valores: Berat Djimsiti, mientras en el PSG abandonó el irregular Pablo Sarabia para dar paso a Mbappé, que era toda una incógnita porque viene saliendo de una lesión.

El ingreso del gran delantero provocó que Atalanta aumentara su cautela. Desde entonces, raramente se internó en campo contrario, y el dominio pasó a ser exclusividad de los franceses. Y desde los 73’ fue un bombardeo que sólo se interrumpía por los cambios. El argentino Leandro Paredes y el alemán Julian Draxler terminaron por demoler al ya cansado mediocampo italiano, y el arquero Sportiello comenzó a transformarse en la figura del partido tapando sucesivos remates de los astros parisienses.

Neymar siguió provocando faltas y Mbappé repitió los desbordes hasta que se abrió la cicatriz en la defensa italiana y se produjo el desangramiento defensivo.

En tres minutos cambió la historia a favor del que ha gastado millonadas para ponerse a la altura de los mejores de Europa y en contra de un equipo sin grandes presupuestos, sin costumbre en las grandes ligas y afirmado solamente en su gran ilusión. 

PORMENORES

Cancha: Estadio Da Luz, Lisboa, Portugal.

Árbitro: Anthony Taylor, de Inglaterra.

ATALANTA (1):  Marco Sportiello; Rafael Tolói, Mattia Caldari, Berta Djimsiti (57’, José Luis Palomino), Hans Hateboer; Marten De Roon, Remo Freuler, Robin Gosens (82’, Timothi Castagne), Alejandro Gómez (46’, Ruslan Malinevesky); Mario Pasalic (70’, Luis Muriel) y Duván Zapata (82’, Jacopo Da Riva). DT: Gianpiero Gasperini.

PARIS SAINT GERMAIN (2): Keylor Navas (79’, Sergio Rico); Thilo Kehrer, Tiago Silva, Presnel Kimpembé, Juan Bernat; Ander Herrera (72’, Julian Draxler), Marquinhos, Idrisa Gueye (72’, Leandro Paredes); Mauro Icard (79’, Choupo Noting), Neymar Junior y Pablo Sarabia (59, Kylian Mbappé). DT: Thomas Tuchel.

Goles: 27’, Pasalic (A); 89’, Marquinhos (PSG), 92+2’, Choupo Noting (PSG).

Amonestados: Djimsiti, Toloi, Zapata y Palomino (A); Bernat, Freuler, Paredes, De Roon y Herrera (PSG).

Revisa el compacto del partido: