Los regresos de Bravo

El periodista Sergio Gilbert centra su columa en la figura del arquero bicampeón de América, su presente en el Manchester City y los mercados que buscan sus atajadas. 

Por Sergio Gilbert J.

El retorno es hoy, para Claudio Bravo, un tema relevante. En varios aspectos.

El primero, sin duda, tiene que ver con su actualidad en Manchester City. El portero chileno, pese a haber sido llevado al cuadro inglés por petición expresa del DT Pep Guardiola (el DT catalán valoraba el gran juego de pie del chileno, algo esencial en su estrategia de corte holandés) nunca ha logrado consolidarse como titular. Claro, hay razones para ello. Bravo no anduvo en su mejor nivel en su primer año en el equipo de los “Ciudadanos”. De hecho, en su debut oficial -ante el clásico rival, Manchester United- fue responsable del descuento del equipo de José Mourinho (salió mal a cortar un centro) lo que, obviamente, fue refregado por la siempre exagerada y poco flemática prensa sensacionalista inglesa.

Esa primera temporada también tuvo otros momentos magros. El peor, sin duda, aquel partido por la Champions League ante Barcelona cuando inexplicablemente el chileno salió muy mal con los pies y, en su desesperación por impedir el gol de Luis Suárez, atajó con la mano la pelota fuera del área lo que provocó su expulsión (y, de paso, a su equipo, una goleada de 4-0). 

Eso colmó la paciencia de todos, incluida la de Guardiola quien, la temporada siguiente, llevó al brasileño Ederson a su equipo para darle la titularidad. El chileno quedó para ser el suplente y el tiutular en los torneos menores.

Pero eso no fue todo. Claudio Bravo, para peor, en el fatídico 2018 sufrió la llamada “lesión maldita”: rotura del tendón de Aquiles, que lo dejó prácticamente todo ese año fuera de toda actividad.

Hoy, ya recuperado y con 37 años, su continuidad en Manchester City está en duda. Dicen que lo quiere Arsenal, que en Turquía tanto Galatasaray como Besiktas lo recibirían con los brazos abiertos si baja un poco sus pretensiones económicas, y que en la liga de Estados Unidos hay varias franquicias esperándolo. Pero Bravo duda. Quiere jugar en el City. Es el primer retorno que quiere cumplir…

El segundo gran regreso para el portero sin sobrenombre obviamente es a la selección nacional. Si bien ya pudo debutar bajo la administración técnica de Reinaldo Rueda en un par de amistosos, Bravo aún debe y se debe su vuelta a la Roja en la competencia, por los puntos. Las eliminatorias y la Copa América 2021 serán, seguramente, sus pruebas de fuego para demostrar que sigue estando varios escalones arriba que todos los otros porteros nacionales. Pero no solo eso. Serán también los momentos para dejar en claro si sigue teniendo un liderazgo interno importante para erigirse como el conductor motivacional de los últimos actos de la llamada “generación dorada”. Difícil prueba en todo caso. Vidal y los suyos estarán esperándolo para hacerle la viuda difícil…

La última de las vueltas de Claudio Bravo es a Chile, a jugar seguramente sus últimos partidos, a enfrentar sus postreros desafíos, a luchar por los aplausos y glorias finales. El tema lo expuso el propio jugador esta semana en su medio de comunicación favorito -Twitter- donde reveló que estaría dispuesto a jugar en Chile en otro equipo que no fuera Colo Colo, su club formador (lo que obviamente se estableció como tema de pauta de los medios ante la escasez informativa).

¿Quiere decir que Bravo ya piensa en el retiro?

Seguramente no. Tiene aún demasiados retos, desafíos y sueños que quiere cumplir. No está dándole vueltas aún a la posibilidad de colgar los guantes ni en convertirse en un nuevo ex futbolista pintado para la tele. No. Pero sí está claramente pensando en el regreso. 

En los regresos que le quedan por vivir.