«Marcelo Bielsa no nos cambió la mentalidad»

No sé si es el momento de hablar del gran entrenador rosarino que hoy dirige al Leeds, pero creo que es oportuno hacer una reflexión respecto al mito que se generó en Chile en torno a él y a su trabajo.

Por GERARDO SILVA

Este es un tema que se instaló no sólo en el medio futbolístico de este país, sino que prácticamente en nuestra sociedad. Desde que llegó Marcelo Bielsa a la Selección, se tiene la creencia de que cambió la mentalidad del chileno, ya no nos achicamos frente a nadie, jugamos de igual a igual hasta con el campeón del mundo, nunca más las calculadoras y menos celebrar triunfos morales.

La verdad es que en algún momento así lo sentimos, me incluyo. Me sentí honrado con el equipo de Marcelo Bielsa, un equipo luchador, trabajador y tremendamente soñador, con futbolistas que no tenían miedo de decir que deseaban ser campeónes del mundo. Antes de esto, había un señor que se llamaba Eduardo Bonvallet (Q.E.P.D), que empezó a pregonar exactamente lo mismo y no muchos le creímos. Él decía: «¿Y por qué no enfrentar de igual a igual? ¿y por qué no salir a ganar? ¿y por qué no ganar un Mundial?». 

A todos nos parecía utópico, sin embargo Bielsa, por algún momento nos permitió creer en él y en consecuencia en Eduardo Bonvallet. Porque nuestra idiosincrasia dicta que lo que dice un chileno, si no es ratificado por un extranjero, no sirve. Somos así y es lamentable. 

Es efectivo que con Don Marcelo Bielsa tuvimos momentos fantásticos, nos fuimos ilusionando poco a poco y finalmente concretamos algo que antes nos costaba un montón, sin embargo reflexionando, quiero decir que fue sólo un lindo momento, que prolongó don Jorge Sampaoli y que, ¿por qué no decirlo? la última parte también la concluyó Juan Antonio Pizzi. Y si decimos que lo terminó este entrenador, también debemos señalar que lo inició otro señor del fútbol: don José Sulantay Silva. 

Este proceso, con los protagonistas mencionados, duró aproximadamente diez años. Luego volvimos a la realidad, comenzó a terminar la generación dorada y junto con ello, tenemos la obligación de señalar fuerte y claro que nadie nos cambió la mentalidad: la mentalidad del chileno sigue siendo la misma. 

Debemos celebrar, aplaudir, recordar y homenajear a los técnicos nombrados, pero en ningún caso otorgarles el mérito de cambiarle la mentalidad al futbolista chileno y menos a la sociedad que se hizo parte y además se lo creyó. 

Señores, el ciclo se terminó, ya no es más.

¿Qué es lo que estamos viviendo hoy? Tenemos a tres técnicos extranjeros en los tres clubes más importantes del país y la verdad sea dicha, no han sido ningún aporte, por el contrario, lo reclaman todo, lo pelean todo, se sienten perjudicados y finalmente sus equipos no muestran la jerarquía que en algún momento tuvieron. Imagínense que en la interna de la Universidad de Chile pensaron incluso que perder un partido podía ser conveniente, en Colo Colo celebran un gol de último minuto para salvarse el descenso y, por si fuera poco, Coquimbo Unido, luego de la derrota con Defensa y Justicia en semifinales de la copa Sudamericana, lo recibieron con honores en su ciudad. 

Definitivamente en los partidos volvemos a pedir la hora asustados y seguimos celebrando triunfo morales. Y para colmo, en la ANFP acuerdan  torneos sin descensos, aprovechando cualquier circunstancia. 

La mentalidad y la idiosincrasia sigue siendo la misma. Agradezco el esfuerzo de Eduardo Bonvallet, José Sulantay, Marcelo Bielsa, Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi por ofrecernos tantas alegrías: fueron un verdadero aporte para una generación que les recordará de por vida, pero también les digo a todos los fanáticos futboleros chilenos, fuimos afortunados, pero nadie nos ha cambiado la mentalidad, por lo tanto ya es tiempo de entender que tenemos la obligación de cambiar el chip y reinventarnos.

Para eso, los directivos que manejan los clubes y la ANFP deben entender que la única forma de volver a reeditar éxitos pasados, es no dejarse convencer por agentes representantes y entrenadores chantas que no tienen nada que ver con los que hemos mencionado, por el contrario, nos estamos llenando de falsos imitadores. 

Es el momento de despertar y desenmascarar a quienes llegan a Chile sólo para aprovechar la herencia de quiénes fueron éxitosos y que no tienen las competencias necesarias para ofrecernos un nuevo período de éxitos. Por estos días, se está tomando una importante decisión y que no es ni más ni menos que ofrecerle nuestra Selección a un nuevo estratego. De esta decisión depende si logramos enmendar el camino o seguimos sucumbiendo.