Matías Bittner, otro integrante de la «patrulla juvenil» hispana

Aunque Unión Española hace rato no termina bien el año en los torneos locales (medianía de tabla, sin opciones para ir a copas sudamericanas), de su cantera están saliendo jugadores que se consolidan en el primer equipo y hasta con proyecciones internacionales.

Por EL ÁGORA / Fotos: GENTILEZA

Pablo Aránguiz, Carlos Palacios y Felipe Méndez. Todos, creados en las inferiores rojas y con paso en ligas extranjeras: Estados Unidos, Brasil y Rusia, respectivamente.

El trabajo de base en el cuadro de Santa Laura está llamando paulatinamente la atención. Los tres jugadores citados más arriba, por ejemplo, también tienen paso por la Selección Chilena, ergo -matices más, matices menos- los formadores hispanos pueden dormir tranquilos.

Sí, porque en el cuadro estelar que este año dirigirá Ronald Fuentes también hay importantes canteranos consolidados: Bastián Yáñez, un puntero zurdo «a la antigua», con velocidad y potencia física, y el central Jonathan Villagra, de excelentes condiciones técnicas. Ambos, recién con 21 años.

Otros casos los encontramos en la dinastía Galdames: Thomas (en Godoy Cruz, de Argentina), Pablo (en Génova, de Italia) y Benjamín (aún en Unión, pero con paso por la selección mexicana sub 20, dada su doble nacionalidad).

Y, ojo, que vienen pisando muy fuerte también Vicente Conelli y Gabriel Norambuena, ambos en la Roja sub 20, que prepara maletas para el Sudamericano de Colombia en los próximos días.

UN POCO MÁS ABAJO…

Esto no para, sin embargo. En divisiones menores ya nos advierten de Matías Ignacio Bittner Burgos, alero derecho, de apenas 17 años. Con 1,73 metros y 67 kilos, se define como «buen desbordador, sin problemas para sacar centros en carrera, pero también hago diagonales y llego al gol».

Reconoce que no tiene grandes problemas de perfil, aunque es diestro, y su principal virtud es «la lectura que hago del juego, para tomar las mejores decisiones».

«¿Déficit? Debo trabajar más el cabezazo».

– ¿Cómo llegaste a Unión?

– Fue justo después de la pandemia. Había ido a probarme, pero no quedaba. El «profe» Jonathan Uribe, de captadores online, me enseñó que nunca debo rendirme, porque con trabajo duro todo se puede lograr. Me preparé harto durante el receso, así es que cuando volvió el fútbol, Jaime Carreño (quien también me ayudó mucho) y Vladimir Bigorra me inscribieron para el campeonato del año 2022.

– Y ahora que ya estás en club, ¿cómo te proyectas dentro de la institución?

– Acá me siento bien considerado, por lo que me proyecto como un juvenil que puede ayudar mucho en el primer equipo y engrandecer esta institución. Si sigo trabajado como lo estoy haciendo, mejoro en algunas cosas y maduro futbolísticamente, me veo en un primer equipo en corto o mediano plazos.

– ¿Y tus objetivos, una vez que estés consolidado?

– Jugar en la Selección Chilena, obvio. Es mi gran anhelo. Luego, poder emigrar a Europa -ojalá a un club grande- y levantar la Copa del mundo.

Matías se confiesa admirador de Zamorano y Don Elías, además de Mbappé y De Bruyne.

Consultado sobre sus referentes, Matías no tiene dudas: «A nivel nacional, me interesó mucho la carrera del ‘Chapa’ Fuenzalida, no sólo por lo futbolístico, sino también por su manera correcta de ser fuera de la cancha. Internacionalmente, me gusta mucho Kylian Mbappé, un jugador muy completo, rápido, encarador y con muy buena definición. Agrego a Kevin de Bruyne, por su visión de juego es de admirar y la calidad que tiene en sus habilitaciones».

«¿Más atrás? Iván Zamorano y Elías Figueroa, unos tremendos ejemplos a seguir… Y Johan Cruyff, un verdadero adelantado».

Para terminar, inevitable hablar sobre la muerte de Pelé: «Me da una tristeza enorme, porque se fue el jugador más grande de la historia, pero a la vez tranquilo, pues su legado quedará por siempre».