Medio siglo después, condenan a integrantes de la “Caravana de la Muerte”, de Arellano Stark

Cuatro militares, por cierto ya en retiro, fueron sancionados con diversas penas de prisión efectiva por el asesinato de 12 pobladores de Valdivia.

Por EL AGORA / Foto: ARCHIVO

Cuatro militares del Ejército, por supuesto ya en retiro, fueron condenados por la Corte Suprema, por su comprobada actuación en el homicidio calificado de 12 personas. ilícitos perpetrados en octubre de 1973 en Valdivia, en el caso denominado Caravana de la Muerte.

El fallo de la segunda sala del Máximo Tribunal fue unánime, revocando la sentencia impugnada, y condenó a Santiago Ariel de Jesús Sinclair a la pena de 18 años de presidio efectivo, en calidad de autor de los delitos.

Fueron condenados, además, Juan Viterbo Chiminelli Fullerton, quien también deberá purgar 18 años de reclusión tras ser condenado como coautor.

Penas menores, pero no por ello menos gravosas, fueron las aplicadas a Pedro Octavio Espinoza Bravo, quien deberá cumplir 10 años de presidio como autor, y Emilio Robert de la Mahotiere González, condenado a cinco años y un día de presidio, como cómplice.

En el fallo de primera instancia, la ministra de fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago, Patricia González, dio por establecidos los siguientes hechos:

“En la madrugada del día 12 de septiembre del año 1973, un grupo de personas, todas ellas residentes en la localidad de Neltume, entre las que se encontraba José Liendo Vera, concurrieron hasta las cercanías del frontis del retén de Carabineros existente en el lugar, llegando a una distancia aproximada de 30 metros, y comenzaron a dar voces, incitándolos a que se unieran para oponer resistencia al golpe de Estado del día anterior.

Por unos minutos se produjo una balacera entre ambos grupos, luego de lo cual los primeros se retiraron del lugar. Cabe consignar que el hecho así fijado surge fundamentalmente de los testimonios prestados por los cuatro funcionarios policiales que se encontraban en el lugar, entre ellos el jefe del recinto Benito Carrasco, quien sostuvo que ‘todo fue solo un intento’ el que ‘después se mal utilizó’, encontrándose como evidencias una botella sin restos de elementos explosivos, sin que se pudiera determinar las armas de fuego empleadas, en cuanto a su número y características”.

“En los días siguientes, una patrulla militar detuvo a cuatro personas en el sector de Liquiñe, presuntamente participantes en los hechos, entre los cuales se encontraban Gregorio José Liendo y Pedro Purísimo Barría, un tercer detenido cuya identidad se desconoce, y la cónyuge de Liendo, que se encontraba embarazada, todos vinculados al grupo político Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)“.

“Estas cuatro personas fueron conducidas hasta la ciudad de Valdivia y permanecieron privados de libertad en la Cárcel Pública de Isla Teja. Gregorio José Liendo Vera y Pedro Purísimo Barría Ordóñez, estuvieron detenidos en este recinto, el primero hasta el día 3 de octubre, en que fue fusilado en el polígono del recinto militar Llancahue, en tanto que el segundo, lo estuvo hasta el día siguiente, en que fue muerto en las mismas condiciones”

“El día 4 de octubre, junto con Pedro Barría Ordóñez, fueron fusiladas otras diez personas, a quienes se atribuyó participación de autores en los hechos ocurridos en el Retén de Neltume, al que se ha hecho referencia: Rudemir Saavedra Bahamondez, Víctor Eugenio Rudolph Reyes, Víctor Segundo Valeriano Saavedra Muñoz, Santiago Segundo García Morales, Luis Mario Valenzuela Ferrada, Sergio Jaime Bravo Aguilera, Luis Hernán Pezo Jara, Víctor Fernando Krauss Iturra, Enrique del Carmen Guzmán Soto y José René Barrientos Warner“

“Los fusilamientos comenzaron a ocurrir el día 3 de octubre, mismo día en que arribó a la ciudad una comitiva que encabezaba Sergio Arellano Starck y que la conformaban entre otros, Pedro Espinoza, Juan Chiminelli y Emilio de la Matohiere, los que tomaron conocimiento de los hechos y los dos participaron de los preparativos y en la ejecución de los fusilamientos, como asimismo también otro personal militar que cumplía funciones en la ciudad”.