Megaincendio: imputados arriesgan hasta cadena perpetua

Francisco Mondaca y Franco Pinto, bombero y ex funcionario de la Conaf, respectivamente, podrían ser encerrados de por vida tras ser acusados de provocar incendios con resultado de muerte de 137 personas.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE F. / Fotos: TWITTER (X)

El bombero Francisco Ignacio Mondaca Mella, de 22 años, y el conductor y brigadista Franco Pinto Orellana, despedido el 30 de abril de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), podrían pasar el resto de sus días en prisión.

Arriesgan penas de presidio mayor en su grado máximo, a presidio perpetuo. Estamos hablando de un incendio que afecta a edificios y casas donde se causa la muerte de personas. En este caso, 137 personas”, dice el fiscal especializado en incendios Osvaldo Ossandón, de la Fiscalía Regional de Valparaíso.

SEGUIMIENTO

Cuando la PDI revisó cámaras de seguridad de lo ocurrido en Peñuelas el pasado 2 de febrero, detectó solamente dos automóviles sospechosos. Y es que justamente transitaron por los sectores donde se prendieron dos de los cuatro focos de incendio. Uno de los autos fue descartado al revisar otras cámaras. Pero quedaba bajo la lupa un pequeño Suzuki S-Presso, conducido por un hombre obeso.

Se le hizo seguimiento a ese vehículo, y se vio al sospechoso lanzar varios objetos en los puntos donde se inició el gigantesco incendio. Luego, curiosamente, el sujeto se estacionó frente al cuartel de la 13ª compañía de Bomberos de Placilla. Se llamaba Francisco Mondaca, era voluntario de ese cuartel y dueño del Suzuki.

Pesquisas posteriores permitieron determinar que el gordo, cinco minutos antes de activar el primer foco de fuego, realizó una llamada telefónica. ¿A quién? A un tal Franco Pinto, por entonces chofer de un camión aljibe de la Conaf.

Según testimonios de ambos, se habían conocido aproximadamente en noviembre del año pasado, y simpatizaron de inmediato. Coincidieron en un pequeño incendio forestal, y Pinto le comentó que ese fuego “era fome”, porque sería rápidamente controlado. Le dijo que a él le gustaban los grandes incendios. Y que, como conductor de un camión aljibe, ganaba más con las horas extras generadas en los megaincendios.

Además, le enseñó a fabricar el mecanismo de los cigarrillos y los fósforos. Ver https://www.elagora.net/funcionario-de-conaf-seria-el-autor-intelectual-de-los-megaincendios/ . Mondaca se entusiasma, intercambian números telefónicos y se ponen de acuerdo para seguir conversando.

EL GRAN DÍA

Así llega el 2 de febrero, “un buen día para iniciar un incendio”. El Senapred había advertido de altas temperaturas, y las altas temperaturas generan fuertes vientos. Ideal para propagar un incendio forestal.

Mondaca llama a Pinto y le cuenta que, según lo acordado, ya prendió los focos de fuego con los dispositivos que le enseñó a confeccionar.

El resto es tristemente conocido.

Ese viernes, alrededor del mediodía se ordena el cierre de la Ruta 68 por culpa del fuego, que se propaga rápidamente en varias direcciones. Tal como estaba previsto.

Finalmente, el incendio arrasa con todo a su paso. Llega a Villa Alemana y a Quilpué, luego deja convertido en cenizas el Jardín Botánico, continúa hacia El Salto, se “ensaña” con los pobladores de Villa Independencia y El Olivar. Hay también pérdidas totales en Los Almendros, Alto Horizonte, Villa Hermosa y Villa Rogers.

El fuego dura tres días completos. Y Bomberos lo declara controlado recién el 7 de febrero. Cinco días de muerte y oscuridad que se saldan con 137 fallecidos y más de 16 mil viviendas parcial o completamente destruidas.

PRISIÓN PREVENTIVA

No se descarta la participación de otras personas en el plan ni en la ejecución. Todo sigue su curso de investigación. Por de pronto, este sábado, los dos arrestados fueron formalizados en el Juzgado de Garantía de Valparaíso.

Se les imputó el delito de incendio con resultado de muerte.

Las defensas solicitaron arresto domiciliario total, por considerar que no hubo dolo en la actuación de los sujetos. Alegaban “muerte culposa”, lo que el Juzgado desestimó.

La Fiscalía, en tanto, argumentó que “fue una acción dolosa y no culposa. Ellos tenían los conocimientos, la fecha y la premeditación para causar un incendio que fuera incontrolable y terminara de la manera en que terminó”.

La jueza Jeanette Oliva apuntó que ambos manejaban información privilegiada, y descartó dos “atenuantes”. Primero, que alguno de los dos sea pirómano (o sea, que sufra un trastorno que lo haga gozar con el fuego). Segundo, que actuaran sin conocer las consecuencias de lo que hacían.

Por eso ordenó la prisión preventiva para Mondaca y Pinto. Y fijó un plazo de 180 días para las indagatorias.

Esos seis meses deberán pasarlos en prisión. Y lo harán en el Centro de Detención Preventiva Santiago 1 (junto al Centro de Justicia y la ex Penitenciaría de Santiago).

Los imputados, sentados en la audiencia. A la izquierda, el bombero Mondaca. A la derecha, el brigadista Pinto.