Militares en retiro siguen defendiendo los crímenes cometidos en dictadura

Aparte de rechazar el “relato” del actual gobierno sobre los acontecimientos que llevaron al Golpe de Estado y luego a 17 años de gobierno cívico-militar de facto, el Centro de Coroneles, como se hacen llamar, aseguran que el derrocamiento de Allende “evitó una guerra civil”.

Por EL AGORA / Foto: ARCHIVO

Ex militares en retiro, reunidos en lo que ellos llaman Centro de Coroneles del Ejército, a través de una declaración rechazaron el “relato” oficial del gobierno de Gabriel Boric acerca de lo que fue el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Acusan, con una desfachatez digna de un análisis siquiátrico y sociológico, “una actitud negacionista y sesgada del gobierno” respecto de los luctuosos hechos que, con el apoyo de Estados Unidos, culminaron con el derrocamiento y la muerte del presidente constitucionalmente elegido, Salvador Allende.

Obviando por completo las incontables violaciones a los derechos humanos que se perpetraron una y otra vez durante la dictadura cívico-militar, los uniformados en retiro apuntan a los partidos que apoyaban al gobierno, como los causantes de la crisis política que vivió el país.

Muy sueltos de cuerpo, estos ex militares señalan textualmente en su declaración que “resulta inaceptable que las actuales autoridades distorsionen la realidad histórica y no asuman la responsabilidad que sus partidos y sectores políticos tuvieron en los acontecimientos que, en la década del 70, tuvo al país al borde de la guerra civil”.

Agregan que la polarización alcanzó los máximos niveles, siendo –según ellos-, “la izquierda una violenta e intolerante protagonista”.

La declaración termina haciendo un llamado a “no dejarse engañar y aunar esfuerzos para que nuestro país alcance la necesaria reconciliación, pilar fundamental del desarrollo y bienestar de nuestros compatriotas más vulnerables”.

Lo que esta declaración no puede borrar, sin embargo, es que durante esos 17 años, los derechos humanos de los ciudadanos de este país se violaron en forma sistemática, que hubo 40 mil prisioneros políticos torturados, más de dos mil ejecutados sin ningún juicio y más de 1.200 detenidos desaparecidos que hasta hoy son buscados por sus familiares.