Minusválido es seleccionado por primera vez como aspirante a astronauta

La Agencia Espacial Europea eligió al velocista paralímpico británico John McFall para su programa espacial.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ESA

Puede convertirse en el primer “parastronauta” de la historia. La Agencia Espacial Europea (ESA) seleccionó al velocista paralímpico británico John McFall, de 41 años, en su próxima generación de astronautas, en lo que espera sea el paso inicial para enviarlo al espacio.

McFall, quien ahora trabaja como médico, es uno de los 17 candidatos elegidos entre 22.500 aspirantes para formar parte de la clase de astronautas de la agencia espacial en 2023. Los candidatos seleccionados completarán ahora un año de formación básica en tecnología espacial, ciencia y medicina en el Centro Europeo de Astronautas de Colonia (Alemania), antes de entrar en la siguiente fase de formación en la Estación Espacial, donde se les enseñará a manejar los elementos de la estación y los vehículos de transporte.

McFall participará en el Proyecto de Viabilidad de Parastronautas de la ESA, que, según señaló la agencia en un comunicado, pretende “desarrollar opciones para la inclusión de astronautas con discapacidades físicas en los vuelos espaciales humanos y en posibles misiones futuras”.

Aunque por el momento no se puede garantizar que McFall será enviado al espacio, la agencia se comprometió “a intentarlo con toda la fuerza y seriedad posibles”.

Además de su formación médica, McFall, quien perdió la pierna derecha en un accidente en moto a los 19 años, es un ex velocista que representó al Reino Unido en los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008, donde ganó medalla de bronce.

Mediante estudios técnicos, simulaciones espaciales, misiones análogas y conversaciones con los socios espaciales internacionales de la agencia, la ESA espera que la participación de McFall en el programa permita a la agencia determinar qué se necesita para enviar al espacio a una persona con discapacidad física.

“Como amputado, nunca pensé que ser astronauta fuera una posibilidad. Me entusiasma enormemente la idea de utilizar las habilidades que tengo para resolver problemas, identificar cuestiones y superar obstáculos que permitan a las personas con una discapacidad física realizar el trabajo en igualdad de condiciones que sus homólogos sin discapacidad”, dijo McFall en una entrevista publicada en el sitio web de la ESA.

McFall también dijo que quería encontrar las respuestas a las cuestiones prácticas que plantea el envío de una persona con discapacidad física al espacio: “¿Qué le ocurre realmente a alguien con una amputación de miembro inferior en microgravedad? ¿Qué ocurre con su muñón?”, se cuestionó.

Por lo pronto, se unirá a cinco astronautas de carrera y a 11 astronautas de reserva. Es la primera vez que la ESA recluta una nueva clase de exploradores espaciales para unirse a sus filas desde el año 2009.