Muere Cormac McCarthy, a los 89 años

El premio Pulitzer y reconocido escritor a nivel mundial, si bien conservó un perfil bajo y lejos del campo literario, murió en su domicilio de Santa Fe, Nuevo Mexico, por causas naturales.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Lo confirmaron su hijo John y la editorial Penguin Random House en información que reveló la periodista Alexandra Alter del New York Times. Reconocido escritor a nivel mundial, la obra del escritor estadounidense Cormac McCarthy encontró lectores de distinta laya, desde los más avezados y pedantes que lo compararon con Faulkner o Melville, hasta el lector de novedades que supo encontrar en sus libros una suerte de violencia sublimadora que siempre problematizó los límites de la humanidad o bien la humanidad como cosa dada.

Recientemente había publicado dos novelas que estaban circulando al mismo tiempo, lo que demuestra dos cosas: era un escritor que seguía escribiendo permanentemente y que tanto la editorial como sus lectores podían darse el lujo de publicar y leer dos novelas de un autor prácticamente de corrido. Estas últimas entregas son “Stella Maris” y “El Pasajero”.

Eso sí, aclaró la Penguin Random House, el autor no concedería entrevistas ni accedería a giras de promoción, en parte por su edad y también por fidelidad a su estilo reacio a las instancias promocionales.

Sus novelas, caracterizadas habitual y someramente como “líricas y con frecuencia brutalmente violentas”, son capaces de trascender los motes de una crítica siempre dada al facilismo.

El estilo de un escritor como McCarthy no puede ser etiquetado de manera tan drástica, ya que se trata de una literatura que apuesta en varios sentidos por mostrar a la humanidad cuestionándola. Muchos le compararon con Faulkner y Melville, algo de razón hay en ello, quizá porque el tiempo lo convertirá en un clásico y no en un escritor de libros cuyos lectores se acercaban para apagar (o atizar) su sed de violencia.

McCarthy publicó doce novelas, teatro, guiones de cine, libros epistolares, etc., pero sin duda las dos que le dieron notoriedad mundial fueron “No es país para viejos” y “La carretera”. La primera fue filmada por los hermano Coen y protagonizada por Javier Bardem, con un gran elenco, a la altura de la novela.

Es lamentable el deceso de la persona que fue este escritor, pero la gracia de haberlo sido nos deja sus libros, sus intrigantes libros y un estilo narrativo fulminante donde los haya. Con su muerte, se cierra el círculo de una vida y se abre el círculo del mito personal que todo escritor labra en su camino hacia el más allá.

Con certeza el autor nacido en Providence, Rhode Island, encontrará la eternidad literaria.