Mueren 215 ballenas varadas en una playa neozelandesa

Se trata de calderones o piloto, que alcanzan hasta 6,5 metros de longitud.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: FACEBOOK

Un grupo ecologista neozelandés informó sobre la muerte de 215 ballenas piloto, al quedar varadas en una playa de las remotas islas Chatham, a unos 840 kilómetros de la Isla Sur de Nueva Zelanda.

“Estos varamientos masivos son eventos angustiosos, y aunque siempre esperamos que las ballenas supervivientes puedan ser reflotadas, ésta no era una opción para este caso”, apunta el grupo Project Jonah.

Brian McDonald, asesor de comunicación del Departamento de Conservación, indicó que “las ballenas sobrevivientes fueron sacrificadas por un equipo capacitado con el objetivo de evitar más sufrimiento a los animales”.

“Nos sentimos desolados al enterarnos de un varamiento masivo de calderones en las islas Chatham. Se trata de 215 ballenas, muchas de las cuales han muerto. Las Chatham son un lugar difícil para la respuesta a los varamientos, conocido por los grandes tiburones blancos, las playas remotas y una población residente de menos de 800 personas. Por desgracia, estos factores hicieron que las ballenas vivas, al ser descubiertas, fueran sacrificadas por el Departamento de Conservación (DOC)”, tuiteó el grupo.

Las ballenas piloto -llamadas así porque se creía que cada grupo observado era conducido por un piloto o líder- llegan a vivir 45 años los machos y 60 las hembras, y su peso es de 1.300 kilos en las hembras y 2.300 en los machos.

Estos y otros mamíferos marinos quedan varados con frecuencia en las costas del sur de Australia y de Nueva Zelanda, sin que los expertos hayan logrado esclarecer los motivos, aunque se suelen atribuir a enfermedades, errores de navegación, cambios repentinos en las mareas, la persecución de depredadores o a condiciones meteorológicas extremas.

A finales de septiembre, más de 200 ballenas piloto murieron tras quedar varadas en una remota isla de Tasmania, al sur de Australia, en el mismo punto donde dos años antes otros 370 ejemplares perdieron la vida. El récord se produjo en 1918, cuando quedaron varadas unas mil ballenas.

Los calderones o ballenas piloto (globicephala) son un género de cetáceos odontocetos de la familia Delphinidae (delfines oceánicos), integrado por dos especies: el calderón común (globicephala melas) y el calderón tropical (globicephala macrorhynchus). Las dos especies son difíciles de distinguir al ser avistadas en el océano, siendo la comparación de sus cráneos la única forma de diferenciarlas con certeza.

La distribución de los calderones es casi global; el calderón común se encuentra en aguas templadas y subárticas, como en este caso, mientras el calderón tropical, como su nombre lo indica, habita principalmente en el trópico y subtrópico. Los calderones son los delfines oceánicos de mayor tamaño después de la orca.