Mujeres que se dedican a la política son blanco de ciberacoso

Estudio revela que los ataques suelen ser tácticas comunes y efectivas empleadas por sus opositores.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Fotos: #SHEPERSISTED Y ARCHIVO

El estudio “Monetización de la misoginia”, publicado en el marco de la campaña estadounidense #ShePersisted y realizado en Brasil, Italia, Hungría, Túnez e India, reveló que los ataques hacia las mujeres en la política suelen ser tácticas comunes y efectivas empleadas por sus opositores políticos

El formato se ha convertido en una herramienta de la derecha y en un lucrativo negocio. Está expulsando a las mujeres de la vida pública, poniendo en riesgo la democracia y los derechos humanos.

Esto es lo que señala el estudio, resultado de más de dos años de investigación sobre los patrones y motivos de la desinformación de género en esos países.

Lucina Di Meco, co-fundadora de #ShePersisted, señaló a la revista Time que la desinformación de género no sólo conduce al retroceso de los derechos de las mujeres y la democracia en general, sino que también “se convierte en una amenaza para la seguridad nacional cuando los actores extranjeros la utilizan para explotar las divisiones en la sociedad”.

Según explica Kristina Wilfore, también de #ShePersisted, “en todo el mundo, las mujeres que se dedican a la política y el periodismo sufren un incesante volumen de abusos en línea, amenazas y campañas de desinformación sobre cuestiones de género en las redes sociales, y la situación es aún peor para las mujeres que sufren discriminación y prejuicios interseccionales por motivos de raza, etnia, religión y otros factores”.

Agrega que “debido al abuso y la desinformación en línea, muchas mujeres deciden no presentarse a elecciones, se autocensuran o se abstienen de hablar, mientras que los actores no liberales se vuelven más audaces en su uso de las redes sociales como herramienta para silenciar a la oposición, hacer retroceder los derechos de las mujeres y erosionar las instituciones democráticas”.

El informe es fruto de dos años de investigación.

El estudio examinó casos en profundidad de estos cinco países y entrevistó a más de 50 mujeres líderes para ver cómo otros actores utilizaron las redes sociales como armas como propaganda.

Basándose en estereotipos sexistas y difundidas con intenciones malignas, las campañas de desinformación de género en todos los contextos identificados tienen un efecto paralizador en las mujeres a las que se dirigen, lo que a menudo conduce a la violencia política, el odio y la disuasión de las mujeres jóvenes de considerar una carrera política.

“Descubrimos que los ataques en línea viciosos se dirigen no sólo a las mujeres en la política, sino también a sus familias, y las amenazas de violación contra sus hijos pequeños”, señala el reporte.

Lamentablemente, el sexismo en las campañas electorales no es nada nuevo, pero la forma en que están diseñadas las plataformas digitales aumenta exponencialmente la misoginia hasta el punto de debilitar las normas sociales de inclusión y discurso civil, y normalizar el abuso y la impunidad de sus autores.