Nelson Caucoto y caso de Adriana Rivas: “No me cabe duda de que debe haber una red de protección”

El abogado de los derechos humanos se refirió a la extradición de la ex agente de la DINA que vive en Australia: “Lo que no se va a poder quitar nunca es que es autora de crímenes de lesa humanidad”.

Por MATÍAS ALCÁNTARA / Foto: ARCHIVO

Sólo imaginar el sufrimiento de nuestros compatriotas sometidos a interrogatorios y torturas en la Dictadura es un ejercicio más que doloroso. Aunque tarde, siempre es importante hacer justicia. Y falta poco para que algunos de los responsables comiencen a pagar por sus crueles delitos. Adriana Rivas huyó del país con la disolución de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), organismo despreciable al que se integró cuando cumplió 20 años.

“Las mujeres posaban de secretarias, pero eran todas operativas”, nos comenta Nelson Caucoto, que por cuarenta años se ha desempeñado como abogado de los derechos humanos. Rivas, conocida como la “Chani”, integraba la brigada Lautaro, que tuvo directa implicancia en las matanzas del cuartel de Simón Bolívar, un verdadero centro de exterminio.

Caucoto nos comenta el rol que jugaba la “Chani”: “Era una agente de la brigada Lautaro que se sumó a la brutalidad de todos los agentes de Simón Bolívar y no me cabe duda que salió a operativos. Si cumplía la labor de guardia -el recinto tenía una sola entrada- sabía que entraba gente detenida y quién la llevaba. A las personas cuando las mataban las dejaban en un patio, las ponían en un riel, las amarraban con alambres y todos hablan de los paquetes. Les pasaban sopletes por las manos, por las heridas que podían implicar un elemento de identificación de las víctimas. Todos son autores, el guardia, el que los llevó al baño, el que les llevó alimento, el que vio todo esto y no hizo nada, el que se hizo parte de esta criminalidad al interior de ese cuartel. Están todos involucrados. Era deporte ir a ver los interrogatorios”.

En ese contexto, la brigada Lautaro se sumó a otras dos agrupaciones en los horrorosos crímenes de la operación Conferencia Dos, todos cometidos en Simón Bolívar. Conferencia Uno (hizo desaparecer entre once y trece personas) operó en Villa Grimaldi. Buscaban desarticular al Partido Comunista.

“Lo interesante de este caso Conferencia Dos es que se fue construyendo toda la historia no con lo que aportaron los familiares, porque no tenían idea que existía Simón Bolívar, sino que con las declaraciones de los propios agentes. Ellos han reconstruido la historia de Simón Bolívar. Hay varias cosas que ellos precisan”, agrega Caucoto.

“Toda la operación Conferencia Dos se realizó en Simón Bolívar, no hay otro cuartel. Todos los que cayeron en diciembre de 1976 fueron ahí, donde concurrieron tres agrupaciones. Los de Lautaro dicen que no tenían nada que ver. Esa brigada era de resguardo, de guardaespaldas para las autoridades, para Pinochet y para Contreras. Pero cuando se instalan en Simón Bolívar las otras dos brigadas, lideradas por Germán Barriga (se suicidó hace varios años) y Ricardo Lawrence (falleció de cáncer en 2022 cuando cumplía condena) con cuarenta hombres, los de Lautaro se pusieron felices, porque querían ser también parte de los operativos e involucrarse en la lucha contra el Partido Comunista”, complementa el jurista.

Entre los crímenes de Conferencia Dos figura el de Fernando Ortiz Letelier, profesor de Historia y Geografía de la Universidad de Chile y miembro del PC. “Lo mataron a palos. ¿Quién puede matar a un ser humano a palos? Quedaron al descubierto las fracturas expuestas de su pierna. Él mismo les decía: ‘Por favor mátenme, por qué me hacen sufrir’. Estos no tienen perdón de Dios. Hay que esperar que llegue la ´Chani´ para que tenga su merecido”, afirma con un nudo en la garganta Nelson Caucoto.

-¿Por qué la tardanza en la extradición de Carmen Rivas?

“La extradición es un complejo proceso administrativo judicial y hasta político podría decir. No se resuelven tan fácilmente estos problemas, porque hay implicancias judiciales y políticas. Depende del gobierno que esté en el poder. Si la activa o no la activa, si le conviene o no. Y en esto ha caído el caso de la señora Rivas. El contrasentido es que su extradición va a llegar después de que salga el fallo de la Corte Suprema condenando a todos los de Conferencia Dos, que ocurrirá en diez, quince días. Cuando llegue hay que procesarla y enjuiciarla”.

-¿Está amparada por una red de protección?

Yo me preguntaría de dónde saca tanto dinero la señora Rivas para mantener una dura batalla legal-judicial, que las ha ido perdiendo todas. ¿Cómo se mantiene ella? Claro, está presa y todo, pero su abogado no creo que esté actuando gratis, y que de hecho ha utilizado todas las instancias posibles. No me cabe duda de que debe haber una red de protección”.

-¿Una red de protección civil o militar?

“Siempre pienso que está detrás el mundo militar, pero los militares también son muy apoyados por una casta civil muy fuerte, muy potente”.

-¿Todos los integrantes de la brigada Lautaro son responsables?

“No hubo ninguno de Lautaro que no fuera operativo. El gran deporte que tenían en Simón Bolívar era ir a los interrogatorios, que no soportaba la gente porque los mataban con brutalidad, con corriente. Se entretenían al ver cómo torturaban a otras personas. Se les torturaba a tal grado que cuando ya no podían entregar nada más simplemente se les aplicaba una inyección que los dejaba dormidos para siempre. Ya estaban moribundos cuando les aplicaban las inyecciones. Nadie quedó con vida. No hay nadie que pueda contar la historia porque nadie quedó vivo. En todos los recintos quedó alguien vivo, en Simón Bolívar no. Fue espantoso”.

-¿Cuál ha sido el principal obstáculo en este caso?

Ha sido muy lento el procedimiento. La extradición es un proceso que permite hacer justicia, donde pides la colaboración de todos los países del mundo. Y por eso se celebran tratados de extradición, y si no hay operan las normas de cortesía, de reciprocidad. Estamos viendo el caso a nivel gubernamental. Tanto este gobierno como el anterior han podido hacer una buena defensa del proceso de extradición. Además los propios familiares tienen una abogada radicada en Australia que ha sido parte de este juicio: Adriana Navarro. Ahora esperamos que con el gobierno del presidente Boric esto se acelere, es decir, que Chile exija que se cumpla”.

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