Nicolás Massú entrenador Mónica Puig

Nicolás Massú sería el nuevo técnico de Mónica Puig

La boricua Mónica Puig, campeona en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, se fijó en alguien a quien conocía y de quien tiene las mejores referencias para reemplazar al argentino Juan Ignacio Todero: Nicolás Massú, doble campeón olímpico en Atenas 2004, quien fue entrenado por un técnico común: el español Ricardo Sánchez.
La tenista está consciente de que debe, más que dar un salto en su carrera, asentarla. Después de ganarles en Brasil a las mejores jugadoras del mundo, no puede seguir perdiendo en primera o segunda ronda ante tenistas de segundo orden. Y por eso buscó a un luchador.

Massú siempre se caracterizó por su espíritu de lucha, por jamás dar su brazo a torcer.

Pruebas de ello dio a lo largo de los 16 años que pasó en el circuito profesional. Épico fue su triunfo en la Copa AT&T, en su primera final ATP (Buenos Aires 2002), ante Agustín Calleri.

El argentino vencía por 6-2, 5-1 y 15-0. Tenía el partido y el título en el bolsillo, pero Massú no se rindió, como no se rendiría jamás, y finalmente ganó por 2-6, 7-6 (5) y 6-2. Nadie lo podía creer mientras él festejaba con la cabellera al viento y una bandera chilena sobre los hombros.

El cuadro se repetiría poco más de dos años después, en los Juegos Olímpicos. Junto a Fernando González, el “Vampiro” Massú ganó el oro en dobles, y luego lo haría en singles, en los que fueron los primeros oros olímpicos para Chile.
Y mientras Todero declaró hace unos días que considera naturales las altas y bajas de Puig en los primeros meses de esta temporada (“Mónica está aprendiendo y conociéndose más, y aprendiendo a manejar las diferentes etapas que vienen con ganar cosas grandes”, señaló), la nacida en San Juan y criada en Miami al parecer piensa distinto y apuesta a ganador.

Y Massú siempre pensó así. Famosa en el país es su frase “yo creo que en la vida nada es imposible hueón, ni una hueá”, dicha después de ganar un partido de más de cinco horas al austriaco Stefan Koubek. O cuando apuntó: “Siempre he sido un gladiador, desde chico que mi abuelo me lo inculcó. Es la forma en que siento el tenis”.

De 37 años, soltero, el oriundo de Viña del Mar es actualmente el capitán del equipo chileno de Copa Davis, y -según sus allegados- recibió de buena gana la opción de entrenar a Puig, lo que significaría su alejamiento del cargo que ostenta en la Federación de Tenis de Chile porque debería trasladarse a Boca Ratón.

Según indicó La Tercera, Massú está feliz con la propuesta, porque le permite volver a Miami y estar en el centro de todo y manifestaría así su molestia con los dirigentes de la Federación. Además el ofrecimiento no sólo lo volvería a poner en primer plano, sino que también significaría un trampolín en su carrera como entrenador, algo que le inquieta.

De hecho, hace un par de meses indicó que una de sus metas “es llegar a ser uno de los mejores técnicos del mundo. Y yo soy un tipo al que le gusta el tenis, estar todo el día en la cancha… Siempre mi vida ha girado en torno a eso. Quiero formar campeones y aprovechar los conocimientos que recibí de grandes entrenadores”.

Por su parte, Mónica dijo de Massú: “Mi ex entrenador (Ricardo Sánchez) lo dirigió y siempre me contó que cada vez que él jugaba por su país daba lo máximo. Yo quiero ser una nueva Mónica. Todavía tengo muchas metas. Quiero ganar un Grand Slam y ser la mejor del mundo”.

Tal para cual.