No lo recojas: ya está infectado

¿Qué hay de cierto en que un alimento puede levantarse del suelo sin peligro antes de que pasen cinco segundos? La respuesta es simple: nada. Al contacto con el piso, ya no puede comerse…

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO 

¿Cuánto tarda en contaminarse un alimento que cae al suelo? Muchos te dirán que, si no han transcurrido más de cinco segundos, eso puede comerse sin problema. Y, de hecho, lo creen. Pero están equivocados. Sobre todo las mamás, que incluso suelen echarse a la boca los chupetes de los bebés que caen al piso, para “limpiarlos”.

Lo más probable es que esa tetina esté doblemente contaminada: con las bacterias del piso y con las de las bocas de esas madres.

En 2017, científicos de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, realizaron una encuesta para conocer cuántas personas creían en la famosa norma de los cinco segundos. Y la respuesta fue impactante: un 72 por ciento de las mujeres y un 51 por ciento de los hombres aplicaban la regla como si fuese ley divina.

Pero evidentemente la contaminación de los alimentos que caen al suelo es inmediata. Lo único cierto es que mientras más tarde usted los recoja, más infectados estarán.

Se estima que una bacteria se desplaza a una velocidad de 0,0008 kilómetros por hora, y el ambiente que nos rodea no es estéril: hay microbios por todas partes.

Y tras varios experimentos en las últimas tres décadas, los expertos llegaron a evidencia abrumadora e irrefutable: cuando un alimento cae al suelo, se impregna al instante de los microorganismos que allí se encuentran.

La cantidad que se traspasa al alimento depende de tres factores: el tiempo, el material de la superficie y el grado de humedad que tenga la comida.

Y no todas las superficies son igual de peligrosas. Estudiantes de la Universidad de Aston, Inglaterra, analizaron la transferencia de dos tipos de bacterias (escherichia coli y staphylococcus aureus) en alfombras, suelo laminado y baldosas. Sobre ellas arrojaron tostadas con mantequilla, pasta, galletas y dulces. Sorprendentemente, el medio de menor transferencia de microbios fue la alfombra. Mientras que, a mayor humedad, más alta fue la cantidad de bacterias “intrusas”. Los menos contaminados fueron los caramelos que cayeron sobre una alfombra.

Finalmente, en 2016, un grupo de científicos de la Universidad de Rutgers (Estados Unidos) analizó cuatro superficies (baldosas de cerámica, madera, alfombra y acero inoxidable), cuatro alimentos (sandía, pan con mantequilla, pan y caramelos de goma) y cuatro tiempos de contacto diferentes (un segundo, cinco segundos, 30 y 300 segundos).

Los resultados fueron exactamente iguales: el alimento más infectado fue la sandía sobre la baldosa expuesta 300 segundos; el menos, los caramelos de goma caídos sobre alfombra durante un segundo.

Así que si una comida se le cae al suelo, sólo puede recogerla para botarla a la basura.