No somos los únicos: se les mueve fuerte el piso a los colombianos

Un fuerte sismo magnitud 6.3 y su réplica de 5.7 causaron alarma especialmente entre los bogotanos, que salieron a las calles asustados. Una persona falleció víctima del pánico.

Por EL ÁGORA / Foto: AP

La noche del miércoles en la Región Metropolitana se sintió un sismo de mediana magnitud (4.7) y muy pocas personas admitieron haberse preocupado. Es que en Chile es común que se nos mueva el piso regularmente y ya nadie sale escapando presa del pánico.

Incluso, se hacen chistes dirigidos a los extranjeros que viven en el país: “Si ven que está temblando y los chilenos no se inmutan, es que no pasa nada, tranquilo”.

Por cierto, el tema no es para festinar, pero ya los temblores son parte de diario vivir, como la contaminación, los tacos, los bruscos cambios en las condiciones climáticas y un largo etcetera.

Sin embargo, para los colombianos es otra cosa. Y este jueves, lo vivieron en carne propia. Y no extrañó que muchos salieran a la calle, temerosos de lo peor (foto principal). Y es que para ellos, un sismo magnitud 6.3, seguido de una réplica de 5.7 no es nada común.

De acuerdo al Servicio Geológico de Estados Unidos, el epicentro de ambos sismos fue localizado en el departamento de Cundinamarca, unos 16 kilómetros al norte de la ciudad de Cumaral y muy cerca de Bogotá, la capital colombiana, una ciudad de 11 millones de personas.

La información dice que el temblor hizo que la gente evacuara casas y edificios, aunque las autoridades no reportaron víctimas ni daños. Sin embargo, hace unos minutos la subdirectora operativa de Bomberos, Paula Ximena Henao Escobar, informó que “lamentablemente una persona falleció. Se lanzó de un séptimo piso por angustia y nerviosismo por la situación presentada”.

Además, dio cuenta que se recibieron más de 100 llamadas de emergencia en la capital y que se apoyaron operaciones de rescate de personas atrapadas en ascensores.

El ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, había asegurado que, hasta ese momento, no había reportes de afectaciones graves ni otras pérdidas de vidas en ninguna parte del país.

En Bogotá, sonaron las alarmas mientras la gente se reunía en las calles. El sismo se sintió en otras ciudades como Medellín y Cali.

Entre los pocos daños registrados, se reportó el desprendimiento de una pequeña parte del techo del Salón Elíptico, en la sede de la Cámara de Representantes, en el Capitolio Nacional, en el centro de Bogotá. En el momento de los temblores el recinto estaba desocupado y cerrado, ya que no había sesión de la Cámara de Representantes.