Ñublense-Palestino: ganar era mucho premio, 1-1

En un partido chato, de mucho roce, empuje y ganas, pero de oscuridad futbolística, sólo hubo cierta emoción en los minutos finales, con un justo reparto de puntos.

Por SERGIO ANTONIO JEREZ / Fotos: CAMPEONATOCHILENO.CL

Entregados más a la refriega, a la discusión, a los empujones, aunque con plausible sacrificio por intentar, corriendo más que jugando, parecía que Ñublense y Palestino acabarían por repartirse los puntos sin mucho mérito para ninguno de los dos, pero sin ninguna celebración de por medio.

Es decir, no les alcanzaba para pretender mayor premio que eso, en un partido chato, sin luces, donde la refriega, el empujón, la “aniñada” eran su característica más notoria, aparte del desprecio absoluto por el arco contrario. Era como esos combates de boxeo, donde los dos pugilistas lanzan golpes a destajo, pero ninguno acierta.

Revisamos la libreta y hasta el minuto 65 no registraba ningún, leáse, ningún remate a portería. Centros, pelotazos, intentos, nada más. En ese momento se produjo la primera emoción del encuentro, cuando el meta Nicola Pérez evitó el gol en un cabezazo del visitante Misael Dávila.

Sólo 14 minutos después llegó el segundo intento, esta vez con éxito, porque al menos el recién ingresado Felipe Chamorro, con ese atrevimiento que tienen los jóvenes, gambeteó en diagonal y metió un zurdazo cruzado para abrir la cuenta.

Festejó Palestino, pero, como ya se sabe, los partidos duran hasta que el árbitro hace sonar su silbato por última vez. Y por las tantas interrupciones Garay alargó la decisión diez minutos más que el tiempo reglamentario. Acertadamente, por cierto.

Y fue allí que el empuje –no más que eso- le dio a Ñublense la opción del empate, cuando Nicolás Zalazar cabeceó un lanzamiento de esquina, y luego, tras el rebote en Dávila, le pegó de derecha cuando iba cayendo para derrotar a Rigamonti.

Al cabo, una igualdad justa –ninguno merecía más que eso-, que le permite a Palestino seguir soñando con acceder a la Copa Libertadores –sumó 43 puntos, nueve menos que Cobresal, a seis de Huachipato y a dos de Colo Colo-, faltando tres fechas para el final.

A Ñublense igual le sirvió, pero para salvarse –aunque no matemáticamente por ahora- ya que llegó a las 34 unidades –doce más que los aproblemados Magallanes y Curicó Unido, los que si pierden este domingo un punto al menos, les darán una mano, sin querer, a los chillanejos para que respiren tranquilos. Pero esa es otra historia.

Nicolás Zalazar, en la foto yendo al cruce ante Jonathan Benítez, le dio el empate a Ñublense cuando el partido ya expiraba.

PORMENORES

Campeonato Nacional, fecha 27.

Estadio: Bicentenario Nelson Oyarzún de Chillán.

Público: 5.335 espectadores.

Árbitro: Cristian Garay.

Ñublense (1): N. Pérez; B. Cerezo, N. Zalazar, L. Abascia, J. Campusano; L. Reyes, R. Caroca, J. Leiva; B. Oyarzo, A. Vilches, I. Sosa. DT: Hernán Caputto. Cambios: 77’, M. Rivera por Sosa; 82’, R. Cisternas por Caroca.

Palestino (1): C. Rigamonti; D. Zúñiga, A. Ceza, F. Meza, M. Dávila; F. Cornejo, A. Farías; B. Carrasco, J. Abrigo, J. Benítez; M. Salas. DT: Pablo Sánchez. Cambios: 61’, B. Rojas por Benítez; 71’, F. Chamorro por Abrigo; 89’, N. Meza por Cornejo.

Goles: 79’, Felipe Chamorro (P); 90+10’, Nicolás Zalazar (Ñ).

Tarjetas amarillas: Campusano, Sosa y Rivera (Ñ); Carrascp y Zúñiga (P).