Nuevas investigaciones revelan cómo será el fin de la Tierra

Un reciente estudio publicado en Monthly Notices, de la Royal Astronomical Society sería absorbida por el Sol cuando éste colapse.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto (referencial): ARCHIVO

El estudio publicado en Monthly Notices de la Royal Astronomical Society (MNRAS) comienza datando la vida del Sol, que se encuentra nel mezzo del cammin de su vida, unos 4.500 millones de años. Cuando el astro mayor del sistema solar muera, hay dos posibilidades: o la tierra es tragada por el Sol o bien encuentra una manera de escapar. Por otra parte, si la Tierra encuentra una manera de no ser absorbida por el colapso y la desaparición del Sol, esta seguiría siendo inhabitable.

De todas formas, no es para preocuparse. La profecía científica (que ya es un oxímoron) tiene una fecha futura de unos cinco billones de años desde aquí y ahora. Este hallazgo se obtuvo al estudiar qué ocurre con los sistemas planetarios cuando sus estrellas principales se convierten en enanas blancas.

El profesor Boris Gaensicke de la Universidad de Warwick, explicó que “si la Tierra alcanza o no a moverse lo suficientemente rápido antes de que el Sol la alcance y la queme, no es claro, pero si la Tierra pierde su atmósfera y los océanos no será un lugar agradable”.

Si nuestro planeta fuera tragado por el Sol, junto con Venus y Mercurio, esto dejaría a Marte y los cuatro gigantes gaseosos -Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno- orbitando a una enana blanca.

Los científicos también aseguraron que los asteroides sobrevivientes y las lunas más pequeñas serían destruidas y convertidas en polvo antes de caer sobre la estrella muerta. En la actualidad, el Sol quema hidrógeno en su núcleo, pero antes de que esto se haya agotado se expandirá hasta convertirse en una estrella roja gigante, antes de terminar como enana blanca, que es el estado final de las estrellas una vez que consumieron toda su combustión.

El estudio de las enanas blancas es interesante porque revela diferentes aspectos de la formación y evolución de las estrellas. Este estudio, antes de revelar las condiciones en que la Tierra podría desaparecer, intentó responder qué le pasa a los asteroides, lunas y planetas que pasan cerca de las enanas blancas. Entonces el estudio arrojó datos sorprendentes. En general, el destino de estos cuerpos celestes tiende a ser extremo, violento y catastrófico.

El principal investigador, el Dr. Amornrat Aungwerojwit, de la Universidad Naresuan de Tailandia, señaló que “investigaciones anteriores han revelado que cuando los asterioides, lunas y planetas, se acercan a las enanas blancas, la inmensa gravedad de estas estrellas desintegra a estos pequeños cuerpos planetarios en fragmentos más y más pequeños”.

Estos estudios siguen su propio curso, como un asteroide que cruza por la inmensa gravedad de los hechos sociales que destruyen las condiciones de vida en el planeta. Es adecuado considerar lo que señaló el filósofo británico Mark Fisher en su “Realismo capitalista”: “Es más fácil imaginar el fin del planeta que el fin del capitalismo”.

Si bien los científicos hacen su trabajo y el aporte de la astrofísica es innegable, a veces da la impresión de que el lente está puesto arbitrariamente en hacer la vista gorda de lo que pasa en las relaciones de producción planetarias. De hecho, hay una ecología radical (Timothy Morton) que no considera a la especie humana como un punto central dentro de su planteamiento.