Ojo veraneantes: cómo equipar un botiquín para las vacaciones

Lo principal es tenerlo siempre ordenado, con todo lo necesario y tener presente que en caso de emergencias mayores se debe buscar asistencia médica, explicó Sergio Durán Monares, académico de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

Durante el período de fin de año o inicio del siguiente muchas personas, familias, compañeros de trabajo y amigos organizan sus tan anheladas vacaciones y/o paseos, las que son sinónimo de alegrías, descanso y esparcimiento. Pero ¿cómo podemos enfrentar de buena manera un accidente leve o una necesidad de primera atención?

Sergio Durán Monares, académico de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, explica que tener un botiquín en la casa y llevarlo en un viaje “es una de las medidas de seguridad básica y nos permite dar una primera atención en casos de algún evento o accidente, que puede ir desde una picadura de mosquito, pasar por lesiones osteomusculares o accidentes graves con riesgo alto de muerte”.

Hay que recordar que esta medida es sólo para los cuidados básicos y más habituales, “ya que, si el evento es de mayor gravedad o complejidad, debemos activar inmediatamente la cadena de sobrevivencia al 131 de SAMU o al 132 de Bomberos para que prontamente vayan al rescate”, señala el docente.

Para empezar, dice Durán, el botiquín siempre debe estar ordenado, en un lugar fresco y seco, libre de humedad para cuidar la calidad de los insumos o materiales que van dentro e idealmente dentro del grupo de personas exista un responsable en caso de necesitarlo.

Agrega que los elementos que se consideran como básicos son: repelente contra insectos, para evitar las picaduras y posibles infecciones o reacciones alérgicas secundarias de esta misma; protector solar, por los altos índices de rayos UV y evitar quemaduras de la piel; gasas estériles para limpieza de heridas y contención de sangrado de cortes moderados a leve. En el caso de no contar con gasas estériles en casos graves, se debe usar toallas limpias para contener hemorragias más complejas.

Un buen botiquín, prosigue el académico UNAB, debe considerar también algodón, antiséptico como alcohol al 70% y en caso de heridas usar suero fisiológico o agua limpia para lavar la zona. Precisó que se debe tener equipo de curaciones desechables para heridas, cortes o alguna lesión de la piel; vendas en rollo para lesiones en articulaciones o proteger heridas y vendas adhesivas para proteger los apósitos de las heridas y que de esta forma queden fijadas y protegidas del medio externo. Por último, debe tener termómetros digitales para detectar fiebres, botellas con agua limpia y alguna solución de sales hidratantes.

En cuando a los medicamentos, el profesional insiste en que sólo deben estar los fármacos de uso permanente y, en caso de que sea necesario, deben estar indicados por su médico de cabecera. “Hay que tener en claro que algunas personas tienen efectos adversos a medicamentos o alergias, lo que hace importante no automedicarse, porque puede ocultar síntomas de una enfermedad más grave retrasando su diagnóstico oportuno”, finaliza.