[Opinión] Don Elías sigue en la cima del podio

Arturo Vidal y Alexis Sánchez, lo amagan, pero están todavía en pleno desarrollo de sus carreras. A Sergio Livingstone y Leonel Sánchez se los llevó el tiempo. Iván Zamorano Marcelo Salas fueron superados en repercusión internacional y cantidad de goles.

Hace seis décadas -años 50- no había discusión: el mejor futbolista chileno de todos los tiempos era Sergio Livingstone. Poco después -mediados de los 60- la impresión había cambiado: nadie mejor que Leonel Sánchez. Duró poco el consenso, porque ligerito apareció Elías Figueroa. Y al finalizar el siglo, otro par había ingresado a la discusión: Iván Zamorano y Marcelo Salas. Hoy se debate si Arturo Vidal y Alexis Sánchez están en condiciones de destronar a los anteriores.

Las discusiones en el fútbol son eternas porque este juego provoca distintas miradas. Es difícil que el hincha de un equipo vea más allá de lo que hacen sus jugadores predilectos. Le importa muy poco que un adversario se esté luciendo, y no se va a fijar si el problema es incapacidad propia o mérito del equipo rival.

En la ponderación del jugador influyen aspectos subjetivos. Las varas para medir varían según los gustos. Hasta las funciones influyen: es muy difícil que un lateral sea considerado el mejor jugador del mundo, por excelente que sea. Hasta la pinta tiene repercusiones: los feos –que lo diga Frank Ribery- siempre están en desventaja.

¿Cómo comparar a jugadores que cumplen distintos papeles y en características de juego tan diferentes?

La dificultad se hace profunda cuando se pretende elegir al mejor jugador de todos los tiempos. Los más antiguos votan por Pelé. Papás y abuelos, por Maradona. Los actuales, por Messi… Fueron cambiando los tiempos y la forma de jugar, y las impresiones son distintas. Siempre llevará alguna ventaja el más reciente. Y normalmente quedará relegado aquel que tuvo menos testimonios gráficos o fílmicos para probar su calidad.

Es el caso de Alfredo DiStefano, José Manuel Moreno y Ferenc Puskas. Johan Cruyff es otro que podría integrarse al ramillete de supercracks, pero fue contemporáneo con Maradona y quedó opacado por el fenómeno de idolatría que despertó el argentino. Algo similar le ocurre a Cristiano Ronaldo: se acerca a Lionel Messi, pero no logra desplazarlo.

Ramillete de estrellas

Si hubiera que elegir a los tres mejores por votación popular, seguramente “el Sapo” y Leonel quedarían fuera de la discusión. Habría solamente cinco en carrera. En orden cronológico, Elías Figueroa, Iván Zamorano, Marcelo Salas, Arturo Vidal y Alexis Sánchez.

Como en gustos no hay nada escrito, para ordenar la discusión habría que ponderar factores más objetivos: repercusión internacional, títulos, goles (si se da el caso), cualidades sobresalientes.

Elías Figueroa fue elegido tres veces como el mejor jugador de América, fue campeón con Peñarol, Internacional de Porto Alegre y Palestino, ganó con los uruguayos la Supercopa de Campeones Intercontinentales, fue la gran figura chilena en la Copa Mundial de Alemania 74.

Iván Zamorano fue considerado por la Fifa como el tercer mejor cabeceador del mundo en 2008. Máximo goleador y campeón en Cobresal, Real Madrid, Inter de Milán, América de México. Mejor figura de Chile y máxima figura del torneo en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Mejor jugador extranjero en la Superliga Suiza 1990 y en la Liga de España 1995. Por la selección anotó 26 goles, con un promedio de 0,54 por partido.

Marcelo Salas fue elegido el mejor de América en 1997. Fue campeón en TODOS los equipos en que jugó y es el futbolista chileno con más títulos: 2 en la “U”, 5 en River Plate, 6 en la Lazio y 3 en la Juventus. Se mantiene como el goleador histórico de la Selección Chilena con 31 goles, con un promedio de 0,55 por partido, y como máximo anotador en los mundiales, junto con Guillermo Subiabre y Leonel Sánchez, con 4 anotaciones.

Arturo Vidal fue considerado como el mejor volante defensivo del mundo por la Football Observatory y fue distinguido como tal en la Bundesliga 2015-16. Logró títulos nacionales en Colo Colo (3), Juventus (7) y Bayer Munich (3). Contribuyó a la clasificación de Chile a los Mundiales de Sudáfrica y Brasil, y en ambos fue figura destacada. Doble campeón, y gran baluarte, en La Copa América 2015 y la Copa América Centenario 2016.

Alexis Sánchez fue elegido por La Gazzetta dello Sport como el mejor jugador de la Liga de Italia 2010-11. El mismo título logró defendiendo al Barcelona, según encuesta web, en 2013, y jugando por el Arsenal, según la Federación Inglesa, en 2014-15. En esa misma temporada la FSF (Football Supporters Federation) lo designó Jugador del Año. Ganó el Balón de Oro al Mejor Jugador de la reciente Copa América Centenario. Fue campeón en Colo Colo (2), River Plate (1), F.C. Barcelona (4) y Arsenal (4) y de las dos últimas Copa América.

Duelo cerrado

Los expertos –hoy- limitan el duelo al gran zaguero central del siglo pasado y al descomunal volante de la actualidad. Pero aun así, esa dupla no es definitiva: no se puede descartar a Alexis Sánchez, que se encamina a convertirse en el máximo goleador chileno de todos los tiempos, título que detenta Marcelo Salas.

La discusión seguirá abierta porque la carrera de Vidal y Alexis está aún en desarrollo y pueden desequilibrar por sus condiciones y por la cercanía con los aficionados.

Por mientras, habrá que mantener a Don Elías en el primer lugar del podio. Si la prensa argentina lo consideró en su época como “el más grande defensa central que hayamos visto”, como se escribió en la por entonces prestigiosísima revista El Gráfico, por algo será. Estaban diciendo que era mejor que Roberto Perfumo y Daniel PassarelLa, los grandes íconos de las zagas trasandinas. Si los periodistas del continente lo catalogaron tres veces consecutivas como el mejor de América en la encuesta continental que inició el diario El Mundo, de Venezuela, y prosiguió hasta hoy el diario El País, de Uruguay, por algo será.

Le faltó ser mirado más de cerca en Europa. Nunca jugó allá. Corrió alguna vez la versión de que el Real Madrid se interesó en sus servicios, pero nunca se comprobó.

También se dijo que había sido elegido como el mejor defensa central de la Copa del Mundo en Alemania 74, y no fue así. Apareció en los rankings que se hicieron terminada la primera ronda, pero después desapareció de las menciones. Y era lógico: Chile quedó eliminado prematuramente, y fueron otras las figuras que siguieron destacándose.

Lo que no se puede negar es que, por presencia, recursos y personalidad, fue en su tiempo uno de los mejores centrales del mundo.