[Opinión] ¿Por qué Alexis le ganó a Messi?

No hubo muchas voces discordantes a este y al otro lado de la cordillera: ni Chile ni Argentina mostraron un rendimiento superlativo y, sin embargo, consiguieron victorias claras sobre uruguayos y colombianos, respectivamente.

Y las respuestas tampoco fueron disímiles. En los triunfos mucho tuvieron que ver las individualidades: Alexis Sánchez en Santiago, Lionel Messi en San Juan. Por lo mismo no pareció extraño que el sitio web de la FIFA haya dudado en destacar a uno, aunque finalmente se quedara con el chileno como el mejor jugador de la última fecha de las Clasificatorias sudamericanas.

La publicación señala:

“El delantero de 27 años no marcaba con la Roja por Eliminatorias desde hacía 13 meses y siete partidos, cuando también anotó por duplicado ante Perú, en octubre de 2015. Sánchez ya es el segundo artillero del equipo con cinco dianas, dos por detrás de Arturo Vidal”.

Eso es lo medular, lo que indica la estadística. Faltó la sensación de los hinchas en el estadio y de los millones que lo vieron por televisión. Porque tras un primer tiempo de angustia y en el que los celestes parecieron merecer más, los goles de Alexis fueron un destello de luz propia, con algunos condimentos adicionales: picardía, talento, fuerza y oportunismo.

Porque Messi fue importante, pero eso en él debería ser una constante. Primero con una muestra en tiro libre de su exquisita pegada y luego con dos habilitaciones precisas: un centro medido para el frentazo de Lucas Pratto y la siguiente, mucho más fácil, para Ángel Di María.

La FIFA.com dijo:

“Un golazo de tiro libre y dos asistencias transformaron una vez más a Lionel Messi en el salvador de Argentina, que logró tres puntos indispensables como local en San Juan. La Albiceleste, que llevaba cuatro sin ganar y 202 minutos sin marcar, convirtió tres dianas por primera vez en la actual competencia preliminar. Además, no mantenía su arco en cero desde hacía tres juegos”.

¿Fue tan importante Alexis? Más que eso: fue determinante. Primero, porque le dio el pase a Jean Beausejour para que el zurdo sacara ese centro mágico para Eduardo Vargas en el 1-1. Luego, porque desde un saque de costado, como si estuviese en una pichanga en Tocopilla, construyó una opción de gol con una finta de torero que dejó pagando a Matías Vecino y con un derechazo envenenado batió la feble defensa de Fernando Muslera.

Y porque cuando se esperaba una arremetida final de los uruguayos, aprovechó a la perfección el gran pase de Marcelo Díaz para con valentía, fuerza, coraje y talento edificar un tremendo golazo para el 3-1 definitivo con un toque suave de zurda entre los cruces de Coates y Pereira.