¿Y Beccacece pasará agosto? Este mes se define el futuro del técnico de la U

El sueño del título para los azules que dirige el eterno ayudante de Sampaoli se resuelve en apenas cuatro fechas, coincidentemente frente A equipos dirigidos por técnicos nacionales: Antofagasta, San Luis, Universidad de Concepción y Universidad Católica.

En un campeonato de recorrido tan corto como lo marcan sus quince fechas, los plazos y márgenes de Universidad de Chile son igualmente restringidos. La inversión de 6 millones de dólares en un equipo de pretensiones estelares y presiones superlativas adosó a los azules el cartel a plomo de “millonarios” y favoritos, asignándole a su entrenador el imperativo de llegar al título como única consigna de lucha. En rigor, el tan inexperto como codicioso Sebastián Beccacece asumió la conducción de un Titanic antes de haberse aferrado siquiera al timón de una lancha en la laguna de la Quinta Normal.

La primera fecha del Apertura 2016, en rigor, marcó una tendencias de las potencialidades que ofrecen los distintos equipos, con un diagnóstico coincidente de los tres principales candidatos: tanto Colo Colo como las universidades partieron con el pie izquierdo, sin brindar a sus adherentes las celebraciones prometidas…

El caso de la “U”, en rigor, parece tan acuciante como dramático. Para todos, ya sean los aspirantes o los sobrevivientes -aquellos que sólo marcan el paso-, los plazos se proyectan a 15 jornadas, pero para los universitarios las cuentas son distintas, luego que el propio “mecenas” Carlos Heller definiera que “el técnico de la U se está jugando su carrera”. Según trascendió en la mesa de los accionistas, el destino del socio del inefable Jorge Sampaoli -desestimado de su ayudantía para entronizar al español Juan Manuel Lillo- se resolverá en las primeras cinco fechas, un tercio del certamen, donde el equipo debe desarrollar su poderío y respaldarlo con la sumatoria necesaria de puntos para revisar la factibilidad del proyecto.

Sin embargo, a despecho de las ilusiones vigentes de la multitudinaria hinchada, la “U” ya perdió el primer round de un combate encarnizado, tras caer ante el modesto Santiago Wanderers en la inauguración del torneo. De ese modo, las posibilidades de la “U” se sustentan ahora en la conquista de 12 puntos en los cuatro partidos que trae por delante el mes de agosto.

Curiosamente, el futuro de los azules en el campeonato se encuentra en sus propias manos y en las de los cuatros próximo adversarios que señala el fixture: Antofagasta en Santiago, San Luis en Quillotra, Universidad de Concepción en el sur y Universidad Católica en el estadio Nacional. Por coincidencia, todos ellos son cuadros dirigidos por capacitados entrenadores chilenos: Fernando Vergara en los “pumas”, Miguel Ramírez en los quillotanos, Ronald Fuentes en los penquistas y Mario Salas en los cruzados.

Más allá de esa casualidad, resultan predecibles las opciones que asoman en el futuro del argentino: se corona campeón con un equipo que se estructuró a alto costo para lograrlo o toma una camino divergente antes que el certamen alcance el punto medio de su desarrollo.

En la práctica, solamente un rendimiento perfecto de 12 puntos en los próximos 360 minutos pondrá a Sebastián Beccacece a resguardo de su primer fracaso deportivo y catapultará a la “U” hacia el protagonismo que históricamente le corresponde. La alternativa más nefasta, aunque no descartable, es que el eterno ayudante de Sampaoli no sortee esa valla exigente y el mes de agosto -estigmatizado por tradición- acabe con el sueño que motoriza las ambiciones de la U.