Otras 240 ballenas mueren en Nueva Zelanda

Se suman a las 215 encontradas la semana pasada en las mismas islas Chatham, y a las 18 halladas en la Patagonia argentina.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Fotos: TWITTER Y FACEBOOK

Unas 240 ballenas murieron tras quedar atrapadas en una playa en las islas Chatham, a unos 840 kilómetros de la Isla Sur de Nueva Zelanda, en el segundo varamiento de cetáceos en menos de una semana y que han dejado casi medio millar de animales muertos, confirmaron el Ministerio de Conservación de ese país y grupos conservacionistas.

Las autoridades señalaron que sus equipos están trabajando en este varamiento, reportado en la bahía de Waihere, situada en la isla Pitt. Agregó que las ballenas sobrevivientes -cuyo número se desconoce- fueron sometidas a eutanasia para evitarles “un mayor sufrimiento”, ya que las regulaciones internas prohíben reflotarlas en las remotas islas Chatham, debido al riesgo de ataques de tiburones, tanto al personal como a los mamíferos heridos.

“Esta decisión nunca se toma a la ligera, pero en casos como éste es la opción más aconsejable”, subrayó el asesor técnico de asuntos marinos del Ministerio, Dave Lundquist. Explicó, además, que Pitt es “la isla deshabitada más remota de Nueva Zelanda, por lo que las comunicaciones son limitadas y la logística es un reto”.

PATAGONIA ARGENTINA

Mientras, la aparición de tres ballenas muertas durante el fin de semana en el Golfo Nuevo elevó a 18 el número de cetáceos muertos en las costas de Península Valdés desde el 24 de septiembre, cuando se registró el primer hallazgo.

El avistamiento de los nuevos cuerpos fue confirmado por el biólogo Mariano Coscarella, investigador del Centro Nacional Patagónico argentino, quien reveló que “efectivamente este fin de semana se encontró primero una y luego dos en las zonas conocidas como Ameghino y Piagio, al este de El Doradillo, en cercanías de Puerto Madryn, sobre el noreste del Chubut”.

El investigador aclaró que “eso no significa que hayan muerto recientemente, porque los cuerpos flotan en el golfo por la gran cantidad de grasa acumulada y sólo se cuentan las que llegan a la costa, como ocurrió en este caso”.

Desde el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, trabajan sobre la hipótesis que relaciona estas muertes con la intoxicación por floraciones de marea roja, ya que en muestras de plancton y bivalvos del lugar se detectaron niveles muy elevados de biotoxinas.

El director de Flora y Fauna del Chubut, Fernando Bersano, informó que los estudios realizados sobre las muestras tomadas a los cadáveres todavía no se completaron, pero que las muertes pueden explicarse en los hábitos alimentarios de la ballena Franca Austral (eubalaena australis) que suele consumir copépodos (zooplancton) en los últimos meses de la temporada, es decir octubre y noviembre.

“La ballena es una gran filtradora, come de esa manera, y al buscar los copépodos introduce también en el organismo microalgas con cargas de toxinas”, teorizó el biólogo.

En los años 2015 y 2021 también se produjeron muertes producto de la marea roja, aunque no en tan corto lapso como en esta temporada.