Pablo Squella responde a las polémicas declaraciones de Mayne-Nicholls

El ex ministro del Deporte en el gobierno de la Presidenta Bachelet hizo sus descargos sobre los dichos de quien encabezara la parte final de la organización de los Juegos Santiago 2023.

Por CRISTIAN CARRIÓN / Foto: ARCHIVO

Ya hace rato que terminaron, con singular éxito por lo demás, los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Santiago 2023, que por varios días tuvieron a los chilenos entusiasmados y fascinados por la diversas prueba y por lo moderno de la infraestructura, tanto la nueva como la refaccionada.

Sin embargo, a raíz de un informe de la Contraloría sobre el uso de los recursos en el magno evento, la polémica sobre el tema ha vuelto a florecer.

Hace unos días, el presidente del comité a cargo de la organización, Harold Mayne-Nicholls, hizo declaraciones al diario Las Últimas Noticias que no dejaron indiferentes a varios de los aludidos.

“La Corporación fue establecida en 2018. Yo sólo puedo responder por mi período, pero si usted me pregunta si las cosas no estaban del todo bien cuando llegué es obvio: por algo me pidieron que me hiciera cargo”, señaló de partida el dirigente.

Luego se refirió a los obstáculos a superar para cumplir con los objetivos planteados: “Cuando llegué no había un encuentro con la comunidad. Nadie creía y sólo se escuchaba que Santiago 2023 fracasaría. No había concepto de trabajo en equipo. Todos cumplían en sus áreas, pero nadie se relacionaba con otras. Tuvimos que hacer un control más exhaustivo de los costos y negociar de mejor manera con los posibles sponsors. Había que saber negociar”.

Después tocó el tema más sensible de todos: los recursos. Y en ese sentido comentó que un evento como los Juegos debieron contar con una mejor asignación de recursos, y que los ministros de los gobiernos previos “deberían dar algunas explicaciones” al respecto.

“Los ministros Pablo Squella de Deporte y Rodrigo Valdés de Hacienda, de la Presidenta Bachelet, deberían explicar cómo concluyeron que se podrían hacer estos Juegos con 170 millones de dólares, si Toronto 2015 supuso una inversión de 2.100 millones y Lima de 1.200 millones. No sé qué cálculo hicieron”, acusó.

Directamente aludido, el ex ministro del Deporte y destacado atleta Pablo Squella, se refirió a los dichos del directivo.

-¿Le sorprendieron las declaraciones de Harold Mayne-Nicholls?

“Sí, me sorprendieron, pero no me extrañaron, porque Harold, me imagino, quiere sacarle punta al ‘éxito relativo’ de unos Juegos que salieron bien, pero que estuvieron lejos de ser un ejemplo de organización. En sus manos está dar respuestas a cómo se organizó, con tanta desprolijidad, unos Juegos que fueron un éxito de cara a la opinión pública”.

Y agregó: “Las prisas pasan y las cagadas quedan, alguien dijo por ahí. Los atrasos le significaron al Estado invertir el triple de lo normal… y que nadie venga a decir que se gastó la mitad de lo que salió Lima y un tercio de lo que salió Toronto. Estos Juegos, con decisiones tardías y modificaciones reglamentarias (piscina) obviamente no habrían alcanzado con los 187 millones que visó la Presidenta Bachelet más la Villa Panamericana (130-150 millones de dólares), que gracias a la ex ministra Saball pudo construirse, a quien nadie, salvo yo, le ha agradecido”.

“El Comité Organizador se jibarizó y se gastaron recursos en sueldos absolutamente fuera de la realidad. Si había más de 5 o 6 personas que ganaban mensualmente más que un ministro de Estado e, incluso, más que el Presidente. Hubo muchos ejecutivos cuyos sueldos eran de gerentes de empresa y, la verdad, la organización de un evento como el que se hizo no daba para esos lujos”, continuó.

“Ni hablar de los sobreprecios en distintos ámbitos y desórdenes varios, que incluso, por avisos en la prensa, llamaban a concurso para proveer de personal para la conducción de vehículos y médicos para la Villa Olímpica con cierre de concurso el 18 de octubre… es decir, dos días antes de iniciarse los Juegos, pero ya atrasados para la apertura de la Villa y Recintos”.

-¿Cómo llegaron a la cifra que se dio a conocer; y que causó la reacción de Mayne-Nicholls?

“Llegamos a esa cifra recortando y haciendo ajustes a construcción de recintos, personal, experiencia acumulada por participación en otros eventos, realidad y contexto económico y social del país, y proyección económica de estabilidad fiscal”, dice Squella.

-¿Es posible que los cálculos que hicieron usted y el ministro Valdés hayan estado equivocados?

“Los cálculos que hicimos, y que compartía hasta el mismísimo actual Presidente de Panamsports, era que con esos recursos se podían hacer unos Juegos dignos y austeros. Eran Juegos muy distintos a los actuales, cuyo nivel de gastos superó cualquier cálculo responsable y prudente. Tengo la certeza que con la mitad de lo invertido por el Estado de Chile se podrían haber hecho unos Juegos que, para la opinión pública, habrían sido igual de exitosos”.

Y finaliza: “Por último, cabe agregar un dato no menor. El presupuesto de 187 millones de dólares más la Villa, por parte del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, contaba con el visto bueno de Neven Ilic, para entonces, el presidente del Comité Olímpico de Chile”.