Países Bajos: acusan a donante de esperma de ser padre de 550 hijos

El hombre tiene 41 años y se excedió “levemente” en la cantidad permitida legalmente en el país, de 25 criaturas.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto (referencial): ARCHIVO

Aunque eventualmente fuese enjuiciado y declarado culpable, no tendría que pagar pensiones de alimento, pero su caso es considerado digno del Libro de Guinness: un donante de esperma de Países Bajos se enfrenta a acciones legales para impedir que sea el padre biológico de más criaturas, luego de que se comprobara que ha sido padre de al menos 550 niños en el mundo.

El neerlandés nacido en La Haya, hace 41 años, fue demandado por una mujer que concibió un hijo suyo en 2018.

Las normas establecen que un hombre puede donar esperma para un máximo de 25 hijos o para 12 familias, para evitar relaciones incestuosas y proteger la salud mental de los niños resultantes, explica la Fundación Donorkind, defensora los derechos de los niños y co-demandante.

El hombre, llamado Jonathan M., ha donado su esperma en al menos 13 clínicas de Países Bajos y también en el extranjero.

“Si yo hubiese sabido que él ya había engendrado más de 100 hijos, nunca habría elegido a este donante. Cuando pienso en las consecuencias que esto puede tener para mi hijo, se me revuelven las tripas y me siento insegura por su futuro: ¿cuántos hijos más hay que añadir? Acudir a los tribunales es la única forma de proteger a mi hijo”, se lamenta la madre que inició el proceso.

El hombre ya estuvo en la lista negra de su país en 2017, después de que saliera a la luz que tenía más de 100 hijos.

La Sociedad Neerlandesa de Obstetricia y Ginecología (NVOG) pidió entonces a todas las empresas especializadas y clínicas que dejaran de usar su esperma inmediatamente. Pero Jonathan M. habría seguido donando en el extranjero y a través de canales ilegales.

Según Mark de Hek, abogado de la Fundación, el hombre incumplió los acuerdos con las clínicas y con los futuros padres, que confiaron en su compromiso de concebir un máximo de 25 hijos.

“El donante dio prioridad a su ansia de reproducirse y su conducta supone una amenaza para el bienestar mental y físico de los niños engendrados”, lamenta el jurista

Medios de comunicación neerlandeses informan que Jonathan M. vive ahora en Kenia y que rechazó hacer comentarios sobre el proceso judicial abierto contra él.

Cuando el material genético de un donante está presente en un gran número de descendientes, aumenta el riesgo -muy pequeño- de que dos medios hermanos puedan llegar a tener una relación íntima.