Para ganar, La Roja echó mano a los “viejos estandartes”

Vidal y Bravo fueron las figuras excluyentes del cuadro de Reinaldo Rueda. El primero anotando los dos goles y el meta evitando otros tantos. La victoria frente a Perú por 2-0, justa y merecida, no puede sin embargo aventarnos del todo las muchas dudas que nos deja este equipo.

Por EDUARDO BRUNA

Ganando 2-0 a un Perú que se estaba acostumbrando a superarnos, y de manera categórica, sin duda hay que celebrar la consecución de tres puntos que mantienen en carrera a La Roja en estas clasificatorias rumbo a Qatar 2022; sin embargo, y más allá de esta justa victoria, queda la duda inmensa acerca de si este equipo de Reinaldo Rueda tendrá fútbol, y sobre todo jugadores, para alcanzar la meta entre tanto competidor calificado.

Y es que, mirado fríamente, la selección chilena se impuso gracias a la jerarquía de Arturo Vidal y de Claudio Bravo, fundamentalmente. El primero, porque abrió la cuenta con un verdadero “misilazo” desde fuera del área que dejó parado a Gallese, y luego anotó el segundo con un oportunismo más propio de un delantero goleador que de un volante. Bravo, porque con dos o tres intervenciones de su sello, dejó en claro que entre él y el resto de los arqueros nacionales existe un mundo de distancia.

La Roja no era superior a Perú cuando Vidal se iluminó a los 20 minutos. Salvo un error del fondo peruano, que permitió un remate de Meneses que Gallese conjuró yendo bien abajo cuando apenas corrían dos minutos, la pelota era mejor tratada por los incaicos que por los nuestros, aunque ello no puede resultar ninguna novedad, simplemente porque históricamente nos han superado en habilidad y técnica. En ese sentido, el golazo de Vidal constituyó todo un alivio, porque además no estando Alexis, no se veía nuestra delantera con el peso específico suficiente como para superar a un fondo peruano bastante solvente.

Arturo celebrando la apertura de la cuenta.

Recién tras el gol de apertura, que ciertamente Perú no esperaba, porque hasta ahí cerraba bien los espacios, Chile aprovechó el desconcierto rival para llegar en un par de oportunidades, siendo la más clara aquella en que, tras extraordinaria pared con Vidal, Mora quedó en posición de remate frente a Gallese, sólo que la presta salida del meta en el achique evitó que el atacante de La Roja llegara a tiempo para definir mejor. Pinares, que cogió el rebote entrando a toda velocidad, en lugar de rematar de primera quiso eludir a un zaguero para despejarse el camino, dejando ir una propicia oportunidad.

Pocos minutos después, sin embargo, y frente a un Perú que no evidenciaba reacción, llegaba el 2-0 que debía proporcionarle al cuadro de Rueda esa tranquilidad para pensar más fríamente y jugar mejor. La jugada la inició Mora, abriendo hacia la derecha buscando a Orellana y este, tras levantar la cabeza, metió el centro pasado, viendo que el mismo Mora llegaba a conectar esa pelota. Efectivamente, cabeceó Mora, pero la pelota dio providencialmente en el cuerpo de Advíncula, quedándole servida a un Vidal que sólo tuvo que empujarla.

Terminaba ya la primera etapa cuando una confusión entre Isla y Pulgar permitió que la pelota cayera en los pies de Carrillo, que viendo el fondo rojo absolutamente mal parado emprendió veloz carrera hacia el área. A marcarlo le salió Beausejour, pero la potencia del peruano pudo más. Ganador del balón, Carrillo se la tocó a un Ruidíaz que entraba absolutamente solo para anotar el descuento, sólo que Bravo evitó el gol con un achique colosal.

Claudio Bravo evita el descuento de Ruidíaz.

Sacando cuentas alegres, se pensaba que el cuadro del Rimac, obligado a jugarse, podía ser presa fácil de un ataque chileno que contaría con amplios espacios para prosperar. Y, efectivamente, Perú se jugó, adueñándose mayoritariamente de la pelota, aunque sin tener mayor profundidad. De hecho, los apuntes muestran que sólo una vez el ataque peruano rompió líneas, cuando Cueva se la metió profunda y ajustada al debutante Lapadula, pero una vez más la oportuna salida de Bravo había evitado la conquista peruana.

Todo lo que hizo Perú estuvo muy bien desde atrás hacia la entrada del área, porque su buen manejo de pelota y la habilidad habitual de sus hombres le permitía ganar una y otra vez los duelos individuales. Sin embargo, la última jugada se frustró porque siempre hubo una cabeza o una pierna nacional para evitar que el remate prosperara. En ese sentido, el fondo rojo realizó un partido más que aceptable, teniendo a Paulo Díaz como estandarte.

¿Y qué hacia entretanto la Roja frente a ese cuadro que prácticamente monopolizaba la tenencia del balón? Bien poco, y eso hay que remarcarlo, porque no deja de ser preocupante. Orellana ya no tiene la velocidad de antes para el desborde y Meneses, que no hizo un mal partido, tenía que lidiar contra el más veloz de los defensores del Rimac -Advíncula- y Mora, finalmente, tenía muy poca compañía para hacer algo las pocas veces que pudo cazar un balón en campo enemigo. Vidal y Pinares, a esas alturas, tenían como prioridad contener antes que ir a la búsqueda de un tercer gol que habría sido lapidario.

Por eso decimos que, siendo merecida y justa la victoria, y además alentadora, porque nos mantiene en carrera, no puede dejar de preocuparnos el hecho de que, salvo los cracks de siempre, el resto puede jugar mejor o peor, deficiente o aceptablemente, pero no son capaces de marcar la diferencia que establece por ejemplo un Alexis Sánchez bien afinado físicamente.

Y tanto es así, que la oportunidad más cercana para haber llegado a otra conquista la tuvo Alexis, ingresado recién en los últimos siete minutos más descuentos, cuando, luego de procurarse el claro, remató bajo exigiendo a fondo a Gallese.

¿Nos alcanzará con lo poco que tenemos para ilusionarnos con llegar a Qatar? No quiero ser aguafiestas, pero pienso que no son muchos los recursos con los que contamos. Sin embargo, me encantaría equivocarme y que me tapen la boca.

PORMENORES

Clasificatorias sudamericanas para el Mundial de Qatar. Tercera fecha.

Estadio: Nacional.

Arbitro: Esteban Ostojich, de Uruguay.

Chile (2): Bravo; Isla (83’ Castro), P. Díaz, Maripán, Beausejour; Pinares (70’ Echeverría), Pulgar (70’ Baeza), Vidal; Orellana (76’ Andía), Mora (83’ Sánchez), Meneses. DT: Reinaldo Rueda.

Perú (0): Gallese; Advíncula, Araujo, Abram, Trauco (77’ Gonzales); Yotún, Tapia (77’ Polo); Carrillo, Aquino (39’ Cueva), Flores (59’ López); y Ruidíaz (59’ Lapadula). DT: Ricardo Gareca.

GOLES: Vidal a los 20’ y 35’.

Tarjetas amarillas: En Chile, Beausejour y Echeverría; en Perú, Gonzáles y Tapia.

Revisa el compacto del importante triunfo chileno.