¿Para qué queremos Halloween si Colo Colo es una eterna pesadilla?

Cumpliendo otra presentación lamentable, el “Cacique” fue derrotado merecidamente 2-0 por Deportes Iquique. El cuadro albo parece jamás tocar fondo, y lo peor es que la impotencia, el desconcierto y la desesperación, parecen estar permeando al propio Gustavo Quinteros, que consideró que su equipo fue mejor y, por lo mismo, injusta la derrota. ¿A estas alturas, estamos todos locos?

Por EDUARDO BRUNA

La pandemia seguramente va a atenuar la celebración  de Halloween, pero para el pueblo albo, al menos, ni falta que hace. Porque perdiendo por 2-0 frente a Deportes Iquique, en el Monumental, Colo Colo vivió e hizo vivir a sus hinchas una nueva pesadilla.

Lo peor es que el “Cacique” parece no tocar fondo nunca, y sigue en una caída libre que hace que el fantasma del descenso a la B sea una posibilidad más que viable y cierta. Lo trágico es que, la impotencia, el desconcierto y la desesperación, que hace rato estaban permeando a un equipo conformado mayoritariamente por jugadores mediocres, y absolutamente sobrevalorados además, parece estar permeando al propio director técnico, Gustavo Quinteros, que aparte de decisiones absolutamente cuestionables, terminado el  partido se mandó una perla de aquellas: para él, su equipo  había jugado mejor que Iquique, de lo que hay que deducir, entonces, que la derrota ocurrió de pura mala suerte.

Creíamos, los habitantes de este país, que sólo los políticos eran capaces de tener la caradura de mostrar una derrota poco menos que como un triunfo, como ocurrió con la derecha respecto del “Apruebo”, y con la oposición respecto de la votación apabullante a favor de la Convención Constitucional, mediante la cual el pueblo gritó a los cuatro vientos su repudio a la deleznable clase política que durante los últimos treinta años ha sido cómplice de todo tipo de abusos y trapacerías. Pero no. En el fútbol también proliferan los caraduras, acaso porque el fútbol es una expresión más de una sociedad podrida desde su base.

Por si no te diste cuenta, Quinteros, Deportes Iquique jugó mejor, hizo dos goles y se llevó con todos los merecimientos una victoria que es incuestionable.

A Iquique, que venía remontando con la conducción de Leiva, reemplazante de Vera en la banca, le bastó con aplicarse, cerrarle la salida a un equipo que con el balón en su poder no sabe atar ni desatar, y a ratos hasta zarandear a un bloque posterior albo de una incapacidad abismante. Y eso fue tan así, que los dos goles del elenco nortino surgieron como fruto de ese “pressing” que tenía que dar resultado frente a jugadores tan limitados técnicamente.

Iban apenas 12 minutos cuando Lorenzetti le pinchó el balón al juvenil Soto en la salida y Orellana, desde fuera del área, clavó el derechazo alto frente al cual nada pudo hacer Cortés. Y a los 25, con un Colo Colo “groggy” y sin reacción casi, Lorenzetti nuevamente capitalizó otra pésima salida alba para cruzar el balón de izquierda a derecha. De la Fuente, que además de discretito es muy malo cerrando, como casi todos los laterales chilenos, quedó corto en el cabezazo, la pelota le quedó a Hernández que, sin titubear, le pegó al arco. Cortés, arquero albo que cada vez ataja menos, sólo la manoteó, la pelota fue contra el vertical y allí arremetió Huanca para empalmarla absolutamente solo en la boca del arco.

¿Qué había mostrado hasta allí Colo Colo? Nada. Y es que, ¿qué otra cosa puede esperarse de un equipo que tuvo un mediocampo tan poquita cosa? Porque los partidos se ganan en las áreas, pero es generalmente en el medio del terreno donde se gesta el fútbol. Y Soto, Provoste y hasta Suazo, cuyo juego se ha venido por el tobogán no siendo jamás una maravilla, son sencillamente incapaces de crear nada, aparte que quitando dejan mucho que desear, por no decir que también en este aspecto son completamente nulos. 

¿Qué hacía, además, Valencia como nominal puntero izquierdo? El hecho es que Costa, sin nadie que ponga un pase intencionado y profundo, volvió a ser el mismo delantero enredado de siempre, al paso que el juvenil Arriagada -pobrecito él- jamás recibió una sola habilitación decente.

Quinteros movió sus piezas para la segunda etapa. De partida, sacó al una vez más inexistente Provoste para poner a Mouche, a ver si por la izquierda había algo más de llegada. Sólo que, sin ideas, sin sorpresa, sin profundidad, Colo Colo chocaba una y otra vez ante un ordenado y aplicado fondo iquiqueño.

No tardó mucho Quinteros en evidenciar su absoluta desesperación y desconcierto. Mandó a la cancha a Paredes y a Morales, excluyendo al juvenil Arriagada y a Valencia. ¡Cómo “armador” quedó el peruano-uruguayo Costa, uno de los jugadores más “cucarros” que han pasado por nuestras canchas en mucho tiempo…! ¿A quién se le podía ocurrir que Costa podía ser la solución asumiendo esa tarea, si no le da ni siquiera para cumplir la que teóricamente debiera hacer?

El partido cayó en una monotonía espantosa, aunque claramente la culpa no era de Deportes Iquique. Echado atrás, cerrando espacios y estando sus defensores atentos a los centros que iban a empezar a llover, sacaba sin grandes apuros la tarea adelante frente a un Colo Colo sencillamente bueno para nada. 

Todo el dominio albo, toda su ofensiva, quedó condensada en un balón que Suazo desvió desde excelente posición tras pase atrás de Morales, y un cabezazo del mismo Suazo ante centro de Opazo, al cual el golero Pérez llegó prestamente abajo. Y sería todo, porque todo el resto del tiempo los intentos albos fueron de una pobreza futbolística realmente franciscana. Miserable, para decirlo claro. Con jugadores que no cabecean, que no tienen remate de distancia, que no son capaces de desbordar seguido y que no pueden hacer una pared ni adentro de un ascensor, es bien poco lo que se puede esperar.

Reiteramos: Deportes Iquique ganó con todos los merecimientos y sólo su actitud conservadora de la segunda etapa impidió que Colo Colo pasara -incluso- un bochorno mayor que el que pasó. En otras palabras, para sus hinchas el “Cacique” protagonizó por anticipado otra pesadilla que convierte a Halloween en todo un chiste.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la decimoséptima fecha.

Estadio: Monumental.

Arbitro: Roberto Tobar.

COLO COLO: Cortés; Campos (73’ Opazo), Barroso, Insaurralde, De la Fuente (73’ Véjar); Provoste (46’ Mouche), Soto, Suazo; Costa, Arriagada (58’ Paredes), Valencia (58’ Morales).

DEPORTES IQUIQUE: Pérez; Schulz, Zenteno (84’ Blásquez), Aveldaño, Salinas; Orellana, Caroca, Lorenzetti (84’ Guerrero); Hernández (71’ Zúñiga), Huanca (46’ Donoso) y Blanco (55’ Fernández).

GOLES: Orellana a los 12 y Huanca a los 25’.

Tarjetas amarillas: En Colo Colo, Insaurralde, en Deportes Iquique, Hernández.