Paredes estuvo a punto de anotar el 3-0 de Colo Colo frente a Colón de Santa Fe

Ingresó a los 79 minutos, en reemplazo del juvenil Damián Pizarro, y sólo el meta Ibáñez impidió que el ídolo popular estirara el marcador en sus últimos minutos vistiendo de corto. Más allá del triunfo del Cacique por 2-0 ante el colista de la competencia argentina, está claro que al Cacique se le termina el tiempo y todavía no logra un buen funcionamiento.

Por EDUARDO BRUNA / Foto: PHOTOSPORT

Habría sido una noche completa y soñada, toda una epifanía, si no hubiese sido porque Ibáñez, arquero de Colón de Santa Fe, evitó que el disparo de Esteban Paredes, a quemarropa y tras un centro de Bolados, terminara en gol. Más que concretar el eventual 3-0 de Colo Colo sobre el elenco de Gorosito, habría sido para el ídolo popular la bajada de telón más inolvidable y espectacular que cualquier guionista se hubiese podido imaginar.

Corría el minuto 79 cuando Gustavo Quinteros, técnico albo, ordenó el ingreso de Paredes, en reemplazo de un juvenil Damián Pizarro que, con apenas 17 años, había mostrado en el primer tiempo cosas interesantes. Fue Vicente, el hijo del “Kaiser”, también excluido en ese minuto, quien le puso al ídolo albo el brazalete de capitán.

Todo un simbolismo albo en el Monumental: el pasado y el futuro se unían.

Y el estadio, que había esperado horas por ese momento, casi se vino abajo. No era, por cierto, la expectativa de una gran actuación. Era quizá si la última muestra masiva de cariño y admiración de la hinchada popular por su ídolo, en una noche esperada por años y finalmente concretada.

Colo Colo, que vencía por 2-0 a Colón, colista absoluto del campeonato argentino, cuadro que no gana hace cinco meses y que ha hecho más noticia por el problema vivido por nuestro conocido Bryan Fernández, ya había dejado atrás sus buenos momentos de la primera etapa, en que llegó a ponerse merecidamente 2-0, con anotaciones de Falcón, que volvía como titular, y de César Fuentes, retornado a su posición de volante por la ausencia de Esteban Pavez, en la Selección.

En palabras simples, si el panorama ya no era tan propicio para los atacantes albos, menos podía serlo para un Paredes que, con 41 años y fuera de formas, poco menos que dependía de un milagro para anotar. Tocó varias veces el balón, buscando asegurarlo, hasta que llegó esa jugada del minuto 89 en que Bolados, desbordando por la izquierda, metió el centro que Paredes empalmó de primera, como en sus mejores tiempos.

Pero Ibáñez, el arquero de Colón, no estaba para homenajes y, cumpliendo con su deber, evitó un gol tan simbólico como histórico.

Analizar el partido, tomárselo en serio, no tiene mucho sentido. Colón fue, sin duda, un rival elegido con pinzas para el homenaje al ídolo que, sin embargo, más allá de sus evidentes limitaciones, mostró que este Colo Colo todavía está lejos de ser un equipo confiable y sólido.

Y el tiempo se acaba, Quinteros. A la deficiente campaña local se agregará, en escasos días, una competencia internacional para la que el Cacique no está preparado.

Si algo positivo se puede obtener de este partido bien especial, es el regreso de Maximiliano Falcón como titular, para formar una línea de tres con De los Santos y González. Y los chispazos de Damián Pizarro, que a su buena envergadura física para pelear en el área suma condiciones para nada desdeñables.

Pero, por favor, no empecemos con la estupidez de que en el Monumental se cuaja el Erling Haaland chileno. Al muchacho todavía le resta un largo camino por recorrer, y si es inteligente, como esperamos, tendrá en el propio Esteban Paredes el mejor ejemplo de que en el fútbol, como en la vida, nada se obtiene gratis.