Paren la mano con las apuestas deportivas

Estamos alcanzando niveles ridículos: jugador ecuatoriano aseguró que si su equipo desciende se corta esa misma parte en que usted está pensando.

Por ELE EME / Foto: INTERNET

A primera vista la situación parece anecdótica, pero acá la abordaremos como en toda buena anticolumna que se precie de tal: con extremo rigor, yendo mucho más allá de la primera lectura, examinando capa por capa el hecho periodístico hasta llegar a su esencia y descubrir la manera en que repercute en la sociedad en que estamos inmersos y los insospechados alcances que esconde.

Bromeaba: ¿cómo vamos a tomar en serio que un futbolista (Kevin Mina, delantero ecuatoriano del Real Santa Cruz de Bolivia, en la foto con su esposa) haya apostado su pene ante la posibilidad de que su equipo descienda?

El partido en cuestión se juega este miércoles 5 de octubre y no sólo pene de un hilo… pende, perdón, ando pensando en cualquier cosa… no sólo pende de un hilo decía, la mantención de la categoría del Real Santa Cruz, sino también la vida afectiva y sexual (un saludo para La Cuarta y ese memorable suplemento) de Mina.

Sí, pues, porque si en ésta, la última fecha del torneo boliviano el club de este muchacho no se queda con los tres puntos ante Oriente Petrolero, bajará a la segunda división y el jugador se verá obligado a cumplir la palabra empeñada hace una semana: “Si desciendo me corto mi miembro”.

Consecuencias directas si su escuadra bajara y el muchacho cumpliera con su promesa:

1.- Ya no podría ser delantero en punta. Necesariamente debería jugar un poco más retrasado.

2.- Nunca más quedaría offside.

3.- Si hiciera el “Pato Yáñez” en un momento de furia, solamente recibiría una paternal reprimenda del árbitro, no tarjeta.

Ahora bien, si no honrara su palabra, caería en la categoría de quienes tampoco lo han hecho y se han tenido que comer sus palabras y sumirse en el sobrepoblado multiverso de los chuecos.

Como Juan Carlos Alarcón. Usted debe ubicar perfectamente a este reportero de TVN, el mismo que una vez en un despacho en la previa del eclipse solar del 2020, desde La Araucanía, tuvo un lapsus linguae y habló de “condones sanitarios” queriendo decir “cordones sanitarios”. Parece que no le tenía mucha fe a la selección chilena que ganó la Copa América por primera vez, porque en la víspera de la final con Argentina del 2015 apostó en cámara que si La Roja resultaba triunfadora se rapaba. El equipo logró la hazaña, pero él nunca apareció con la cabeza a lo Kojak.

Ni comparado con “Tito” Awad, icónico panelista de “Show de goles”, partidario de Universidad de Chile, quien, tras perder los azules con Colo Colo el 2021 asumió que debía relatar con el alma uno de los goles del archirrival y nada menos que enfundado en una camiseta de “la contra”.

Volviendo al tema que nos convoca, esto es la intrínseca y pocas veces visualizada relación entre pirulín y balompié, aquí van varios casos a modo de prueba.

*Famosa es la ocasión en que un reportero gráfico brasileño ingresó al camarín de Internacional de Porto Alegre para retratar a nuestro Elías Figueroa en las duchas, tal como Dios lo echó al mundo. Su actitud no respondía a ningún afán voyerista. Obedecía órdenes de su editor, ya que un periódico no encontró nada mejor que publicar la fotografía al día siguiente con la leyenda “¡É humano!” (“¡Es humano!” en portugués). Así de admirados tenía a los torcedores y la prensa de ese país el nivel de juego y el temple de Don Elías.

*En otra ocasión Iván Zamorano, en la época en que fue Pichichi del campeonato español por el Real Madrid, fue consultado por el interés que había manifestado públicamente la estrella pop Madonna por conocerlo. “¡Y eso que no me ha visto desnudo!”, fue el comentario de Bam Bam al saberlo. Finito el muchacho.

*Cuenta el propio Alfio Basile que, siendo el entrenador del defensa argentino Fernando Gamboa, le tocó toparse con su dirigido en un camarín. El jugador, famoso por ser un superdotado cintura abajo, se le acercó completamente desnudo y le preguntó si iba a ser titular el fin de semana. Basile, casi sin poder contener la risa, le respondió: “Pibe, con eso que tenés abajo, claro que vas a jugar”.

Aunque suene redundante, espero no haberme pasado para la punta con esta anticolumna y termino haciendo votos porque Kevin Mina no descienda este miércoles. Además de perder la categoría perdería “ese lugar donde nace la vida” como dicen los relatores. Y nadie sabe qué tan buenos para la pelota son los eunucos. Nadie quiere averiguarlo tampoco…