¡Paren las prensas, que ganó Colo Colo…!

Lo que antes era habitual, se transformó esta vez en toda una novedad el hecho de que el “Cacique” ganara por fin un partido por el Campeonato Nacional, superando agónicamente a Deportes Antofagasta por 1-0. Y es que el cuadro albo no vencía en su cancha desde el 28 de enero, cuando batió a Palestino, y no se abrazaba localmente desde marzo, cuando ganó a Deportes La Serena en La Portada.

Por EDUARDO BRUNA

Los astros por fin se alinearon para que ganara Colo Colo. Se jugaba el minuto 90 en el Monumental cuando se iluminó Costa, metiendo un pase profundo y preciso al que no nos tiene acostumbrados. Su habilitación encontró sin marca a Parraguez, quien esta vez tuvo el mérito de levantar la cabeza y no tirar al bulto. Su pase hacia atrás encontró corriendo de cara al arco a un Morales que sólo tuvo que empujarla para batir por fin a un arquero de Deportes Antofagasta que, como Ignacio González, hasta ahí se había mostrado imbatible.

Los seis minutos de descuento que otorgó el árbitro, plenamente justificados por los cambios y un minuto de receso para que los jugadores se hidrataran, resultaron interminables para el “Cacique”, que por la competencia casera no ganaba en su estadio desde el 28 de enero, cuando por la primera fecha batió a Palestino, y cuyo último triunfo se había registrado en marzo, frente a Deportes La Serena.

Los tres puntos cosechados, además, le significaban superar en la tabla a O´Higgins y abandonar, al menos transitoriamente, esa penúltima posición que para las huestes albas constituía todo un baldón y una interminable pesadilla.

Victoria que, además, fue plenamente justificada, y es que Colo Colo, tras cinco derrotas consecutivas en su reducto, subía en algo su paupérrimo nivel y, sobre todo en la primera etapa, se había procurado oportunidades claras de gol que en sus últimos compromisos o no aparecían o lo hacían a cuentagotas.

Si Colo Colo se fue en blanco terminado ese primer tiempo, ello se debió fundamentalmente al mérito del arquero antofagastino -Ignacio González- quien en dos intervenciones había ahogado el grito de gol del cuadro dirigido técnicamente por Gustavo Quinteros. La primera, desviando un cabezazo de Insaurralde que ya se colaba en un rincón alto, y la segunda repeliendo con las piernas un remate a quemarropa de Suazo.

Para desgracia de Colo Colo, que bajó en cuanto a claridad de llegadas en la segunda parte, González mantuvo su arco imbatido cuando, de manera increíble, mandó al tiro de esquina un envío de Costa a medias entre la cabeza y el hombro tras centro de Campos.

Más allá de que Colo Colo mejoró su nivel en una aceptable proporción, sería arriesgado interpretar esta victoria como el punto de inflexión para el despegue definitivo. Y es que si bien mejoró defensivamente con la presencia debutante del uruguayo Maximiliano Falcón, un tipo que no le hace asco a la refriega y busca resolver rápido, aunque ello signifique de tanto en tanto mandarla a cualquier parte, su mediocampo sigue mostrando escasez de ideas.

El muchacho Provoste, por ejemplo, hizo un partido bastante menos malo que lo acostumbrado, pero no es el jugador para echarse el equipo al hombro. Suazo, que había realizado un más que aceptable primer tiempo, en el segundo se nubló y cometió varias torpezas que pudieron traer negativas consecuencias.

La suerte de Colo Colo fue, además, que por el Monumental pasó un Deportes Antofagasta muy contenido. Hasta demasiado. Como que se preocupó más de neutralizar a su rival antes que intentar jugar el juego. Y eso resultaba extraño frente a un Colo Colo que hacía tiempo venía jugando a nada y cayéndose físicamente. 

La ofensiva antofagastina en la primera etapa quedó condensada en un tiro de Jeison Flores tras una arrancada en solitario, y en la segunda con un disparo de Collao que Pinto dejó botando cuando un delantero rival arremetía. Tuvo que aparecer providencialmente el “charrúa” Falcón para evitar la conquista mandándola de apuro al córner.

Por supuesto que en lo poco que alcanzó a hacer el equipo visitante también hay mérito albo. Por lo pronto, Opazo y Campos cubrieron aceptablemente las bandas y Falcón fue un tremendo apoyo para un Insaurralde que cada día está más lento e impreciso con la pelota, tirándola a cualquier parte o dejándola una y otra vez en los pies de un rival. Fuentes fue, además, una rueda de auxilio que morigeró el habitual desorden del fondo albo.

Como sea, los tres puntos constituyen un respiro gigantesco para un Colo Colo que venía fecha a fecha hundiéndose dramáticamente en la tabla. Un cuadro que, en su desesperación, hasta pensó que no podía ser una mala idea volver a plantar detrás del arco norte las matas de ruda que se le habían ocurrido a Pablo Guede, para alejar las malas vibras.

El agónico triunfo sobre Deportes Antofagasta pareciera indicar, de acuerdo con lo “cabaleros” que suelen ser los futbolistas, que esas curiosas matas de ruda en una cancha de fútbol tendrán, a partir de ahora, un cuidado preferencial.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido pendiente de la duodécima fecha.

Estadio: Monumental.

Arbitro: Francisco Gilavert.

COLO COLO (1): Pinto; Campos (90+1’ Barroso), Falcón, Insaurralde, Opazo; Provoste (77’ Alarcón), Fuentes, Suazo; Costa, Paredes (69’ Parraguez), Valencia (69’ Morales). DT: Gustavo Quinteros.

D. ANTOFAGASTA (0): González; Nieto, Rojas, Ampuero, Peñailillo; Freitas, Cordero (56’ Collao); Souper (56’ Uribe), J. Flores (77’ Tello), Bello (71’ Guerra); y Muñoz (56’ Figueroa). DT: Héctor Almandoz. 

GOL: Morales, a los 90’.

Tarjetas amarillas: En Colo Colo, Fuentes, Provoste y Suazo; en Antofagasta, Nieto, Muñoz y Figueroa.

Iván Morales celebra el agónico gol de la victoria. Fotos de Agencia Uno)