Parraguez fue el héroe de ColoColo

Anotó dos goles, dio el cuarto que llevaba a los penales y en esta instancia liquidó el duelo con un remate imparable, para clasificar al “Cacique” a una nueva fase de la Copa Chile. Deportes Puerto Montt quedó en el camino, pero con atrevimiento y una buena dosis de fútbol vendió cara su derrota.

Más allá de sus ripios técnicos, de sus frecuentes equivocaciones, Javier Parraguez se transformó en el héroe de la angustiosa clasificación de ColoColo a la tercera fase de la Copa Chile mediante lanzamientos penales, luego que los 90 minutos terminaran con la victoria alba por 4 a 2.

Marcador global: 4 a 4, luego del triunfo de Deportes Puerto Montt en el encuentro de ida por 2 a 0.

Y es que el delantero llegado de Huachipato, que no ha tenido muchas oportunidades de mostrarse desde que llegó al Monumental, no sólo anotó dos goles, sino que habilitó de buena forma a Bolados para la cuarta conquista del “Cacique”, que prolongaba el desenlace hasta los penales, y marcó el penal definitorio para que el cuadro de Mario Salas pudiera proseguir en carrera en este torneo que clasifica al “Chile 4” para Copa Libertadores y permite, además, jugar la Supercopa frente al ganador del Torneo Nacional.

Tras la lapidaria derrota cosechada en el Chinquihue, en que ColoColo no pudo jugar peor, se presumía una tarea complicada para el “Cacique”. Sin embargo, si el duelo se sabía difícil de antemano, nunca se pensó que tanto, y eso fue mérito de Deportes Puerto Montt, que, sobre todo en el primer tiempo, se paró de igual a igual, sin ningún tipo de complejos.

Y tanto fue el desparpajo con que el cuadro portomontino afrontó el compromiso, que recién iban dos minutos de juego cuando se ponía en ventaja con un extraordinario gol de su volante Bustamante, que desde 36 metros, y luego de anticipar a Mouche, sorprendió adelantado al meta albo Melo, que por cierto lo menos que esperaba era un remate a su valla.

Que ColoColo igualara por medio de Mouche, no amilanó al cuadro de Fernando Vergara. Aprovechando que en esos primeros minutos la defensa alba era un flan, Lemmo, le sacó partido un gran pase de Bustamante, le ganó las espaldas a Insaurralde para hacerla llegar a las mallas mediante un “globito” que anuló la última resistencia que podía oponer un Melo completamente entregado a su suerte.

El transitorio empate de Parraguez, luego de una serie de rebotes y hasta un choque del balón contra el travesaño, gol que ratificó Vilches mediante otro cabezazo luego que el meta Castillo la sacara desde dentro de su arco, abría una tremenda incógnita para la segunda etapa, porque ColoColo, tal como al comienzo, le bastaban dos goles para por lo menos tener la opción de los penales.

Y la segunda etapa planteó la duda de siempre cuando se presencia un partido como este: ¿Se metió atrás Puerto Montt por propia iniciativa o fue el ímpetu albo el que lo obligó a replegarse cada vez más? Lo concreto es que, aun dominando, apropiándose del balón y del terreno, ColoColo no tenía nada asegurado. Puerto Montt, las veces que cruzó la mitad de la cancha, dejó en claro que tenía con qué seguir haciendo daño.

Aparte de sus ya esporádicos ataques a esas alturas del juego, que sin embargo siempre insinuaban peligro, Deportes Puerto Montt tenía como claro aliado el evidente nerviosismo albo, que veía con desesperación que los minutos pasaban y que los goles no llegaban. Y es que, cuando los atacantes albos no tomaban una mala decisión, que abortaba sus ímpetus y sus posibilidades, en más de una oportunidad fue el meta Castillo quien impedía la conquista que ColoColo fue buscando cada vez con mayor desesperación conforma avanzaban los minutos.

Y, se sabe, la ansiedad, el apresuramiento, son los mejores argumentos para fallar situaciones que, sin ese nervio latente de por medio, pudieron tener un mejor destino.

A varios se les arrancaban balones que eran fáciles. Varios, también, daban pases absolutamente desmedidos. Faltaban sólo diez minutos de partido y ColoColo era un atado de nervios y de impaciencia. Quedó palmariamente graficado cuando Insaurralde, que vio que le venían a tapar la salida, la tocó hacia atrás para Melo, el que regaló un córner increíble luego que el balón se le escurriera lastimosamente por debajo del zapato.

A ocho minutos del final, sin embargo, Bolados, que había ingresado por Costa, armó por la derecha una buena jugada personal que culminó con un medido centro de zurda hacia el centro del área. Y fue Parraguez, que hasta ahí había mezclado más malas que buenas, quien se elevó para meter el frentazo que se metió en un rincón bajo, dejando sin opción al meta Castillo.

Más allá del frío de la noche, el Monumental fue a partir de ese momento una caldera. ColoColo ganaba, pero el 3 a 2 no alcanzaba. Faltaba una conquista más, que seguramente provocaba el agradecimiento de que en este torneo los goles de visitantes no valieran el doble.

En otras palabras, la definición por penales estaba ahí, al alcance de la mano. Y con más garra que técnica, con más ímpetu que fútbol, ColoColo salió a buscar con todo ese gol que le abría una nueva ventana para seguir con vida. El público albo, además, parecía empujar más que nunca.

Dos minutos más tarde, Mouche ganó a laentrada del área una pelota que parecía perdida, y que al parecer hasta le provocó una molestia muscular que el cuerpo médico albo tendrá que revisar. La pelota le cayó a Parraguez y este, con una visión de juego que hasta ahí no había mostrado, se la puso a Bolados para que este, completamente destapado, la empalmara con el alma con un zurdazo que hizo estallar al estadio.

Los minutos finales tuvieron una dosis extra de adrenalina. Puerto Montt, a pesar de estar acorralado, igual intentaba. ColoColo, por su parte, quería aprovechar el envión anímico para liquidarlo sin tener que ir a unos penales siempre inciertos y que, hace unas semanas, nadamás, le significaron quedar eliminado dela Copa Sudamericana frente a la Universidad Católica de Quito.

En la instancia decisiva, ColoColo fue más certero. Anotaron de forma contundente Zaldivia, Insaurralde y Provoste, al paso que porPuerto Montt acertaban Lemmo y Gauna, pero Barroihlet fallaba el tercero, provocando la atajada de Melo que le abría las mejores posibilidades de avanzar al “Cacique”.

Vilches anotó el cuarto y Baeza prolongó la definición batiendo a Melo. Es decir,que si Parraguez convertía el último disparo de la serie para su cuadro, liquidaba la llave. Y lo hizo, con un disparo alto y concluyente ante el cual nada pudo hacer el meta Castillo.

De esa forma avanzó ColoColo. Sufriendo más de la cuenta frente a un equipo de la Primera B que nunca quiso ser presa fácil.

PORMENORES

Torneo Copa Chile. Partido de vuelta, por la segunda fase.

Estadio: Monumental.

Público: 13.176 espectadores.

Arbitro: CésarDeischler.

COLO COLO: Melo; Campos, Zaldivia, Insaurralde, Gutiérrez (81’ Aguilera); Villanueva (70’ Provoste), Carmona, Costa (58’ Bolados); Vilches, Parraguez, Mouche.

D. PUERTO MONTT: Castillo; Alucema, Rodríguez, Cornejo, Subiabre; Barroihlet, Bustamante, Pozo (89’ Aquino), Souper (80’ Baeza); Lemmo y Gauna.

GOLES: Para ColoColo, Mouche a los 12’, Parraguez a los 30’ y 82’ (ambos de cabeza), y Bolados a los 84’; para Puerto Montt, Bustamante a los 2’ y Lemmo a los 17’.

Tarjetas amarillas: en ColoColo, Costa y Gutiérrez; en Puerto Montt, Alucema.