Pasó 48 años en prisión por un asesinato que no cometió

El afroamericano Glynn Simmons, de 71 años, fue finalmente declarado inocente del crimen de la empleada de una licorería cometido en 1974. “Lo que se ha hecho conmigo no puede deshacerse”, dijo el hombre que ahora lucha contra el cáncer.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER (X)

Ha pasado casi el 68 por ciento de su vida en prisión y por un crimen que no cometió. El inaudito caso batió un récord. Según el Registro Nacional de Exoneraciones de Estados Unidos, nunca nadie antes había pasado tanto tiempo en la cárcel para finalmente ser exonerado: 48 años, un mes y 18 días.

Si ya resulta infame pasar un día, una semana o un mes en prisión luego de ser falsamente inculpado, imagínese lo que podría ser estar tras las rejas injustamente casi medio siglo.

Ese fue el drama que vivió el afroamericano Glynn Simmons, ahora de 71 años, declarado inocente en el estado de Oklahoma por un asesinato cometido en 1974 y por el que fue sentenciado junto a otro hombre, Don Roberts, en 1975.

Se les acusó de haber matado a Carolyn Sue Rogers, empleada de una licorería durante un robo en Edmond, Oklahoma, y fueron condenados a muerte, pero luego sus sentencias fueron conmutadas a cadena perpetua.

Ambos hombres juraron en el juicio que ni siquiera estaban en Oklahoma al momento del asesinato, pero el jurado tomó por cierto el testimonio de una joven cliente de la tienda que recibió un disparo en la cabeza y sobrevivió.

Ella señaló a los hombres en una fila de sospechosos dispuesta por la Policía, pero una investigación posterior arrojó serias dudas sobre la confiabilidad del reconocimiento por parte de la mujer.

Finalmente, este año la jueza federal Amy Palumbo revocó la condena de Simmons, ordenó su liberación en julio y finalmente lo declaró inocente este miércoles, en una audiencia en un tribunal de distrito del estado: “Este tribunal considera, por pruebas claras y convincentes, que el delito por el que el señor Simmons fue condenado, sentenciado y encarcelado… no fue cometido por el señor Simmons”, dice el fallo.

Curiosamente, su supuesto compañero de armas, Roberts, fue dejado en libertad condicional en 2008.

“Éste es un día por el que he esperado mucho, mucho tiempo. Podemos decir que finalmente hoy se hizo justicia. Es una lección de resistencia y tenacidad. No dejen que nadie les diga que (la exoneración) no puede suceder, porque realmente puede”, dijo un calmado Simmons durante una improvisada rueda de prensa tras la sentencia.

Agregó que “lo que se ha hecho conmigo no puede deshacerse, pero podría haber responsabilidades. En eso es en lo que estoy ahora, buscando responsables…”.

El exonerado puede obtener una indemnización de 175 mil dólares del Estado por una condena injusta, pero eso involucra una batalla legal que Simmons no parece estar en condiciones de afrontar, pues se le diagnosticó cáncer hace menos de seis meses.

Y también podría interponer una demanda federal contra la ciudad de Oklahoma y las fuerzas del orden implicadas en su detención y condena, según dijo este miércoles su abogado defensor, Joe Norwood.

“La indemnización, sin embargo, está probablemente a años luz de ser entregada”, dijo Norwood, y aclaró que desde que fue excarcelado, “Simmons vive de donaciones, mientras se somete a su tratamiento médico”.

“La vida fue injusta con él”, resumió.