Pavez le aclaró el panorama a Colo Colo

Cuando el ”Cacique” caía en un profundo pozo y no sabía cómo resolver frente a un Audax Italiano que sólo atinaba a defenderse, surgió el volante para primero abrir la cuenta y luego asegurar el triunfo con un remate de esos que se ven poco en nuestras canchas.

Cualquiera podría pensar, viendo el marcador de 3 a 0 sobre Audax Italiano, que pudo ser aún mayor de no haber desperdiciado un penal Vilches, que Colo Colo cumplió con las tres “g” ideales del fútbol, es decir, ganar, golear y gustar. Sólo que, ganando y goleando, sin duda merecidamente, estuvo lejos de gustar, como no sea en el paladar del hincha, triunfalista por sobre cualquier consideración estética y técnica.

Porque lo cierto es que Colo Colo no cumplió una actuación con excesivo brillo. Al contrario: sus ráfagas de buen juego no pueden hacer olvidar la profunda laguna que mostró el “Cacique”, y que Audax no supo aprovechar sencillamente porque, esta vez al menos, fue muy poquita cosa como para aspirar a más.

Para decirlo pronto, fue Esteban Pavez, habitualmente peón sacrificado pero anónimo del mediocampo albo, quien le aclaró el panorama a un cuadro que, a pesar de dominar el juego y el terreno, era incapaz de vulnerar una defensa itálica que, apenas con un poquito de orden, y otro poquito de aplicación, mantenía en el Monumental una incógnita absoluta del destino que podría tener este partido.

Y es que, sin producir nada de mérito ofensivamente, se sabe que cuando la ventaja de un equipo sobre otro es mínima, basta cualquier error, cualquier desaplicación, para que un equipo superado y discreto, como este Audax Italiano, se meta de nuevo en el partido.

Partió bien Colo Colo, incluso sufriendo la tempranera baja de Valdivia, que a los 3 minutos, tras sufrir una falta desde atrás por parte de Jeraldino, y que el árbitro Felipe González dejó pasar sin cobro, pidió cambio. Tres minutos después, a los 6’, en su lugar ingresó Villanueva, un volante que sugiere mucho más de lo que produce.

Pese a esa sensible baja, y como un aviso de lo que sería su actuación, Pavez estuvo a punto de abrir la cuenta para los albos, cuando tras recibir de Morales ensayó la volea que se estrelló con el vertical cuando el meta Muñoz ya estaba batido. Al minuto, una buena pared entre Vilches y Villanueva culminó con el zurdazo bajo del juvenil, que se fue apenas justo a un poste tras rozar en un botín itálico.

A partir de ese momento, sin embargo, Colo Colo cayó en un pozo del que sólo salió en el minuto 31, cuando Mouche elevó desde buena posición tras oportuna habilitación de Suazo. Y es que, teniendo el balón, los jugadores albos se nublaban en cuanto se acercaban al área. Morales y Vilches, por ejemplo, fallaban una y otra vez simplemente porque carecen de habilidad para resolver en espacios reducidos, Villanueva sólo tocaba lateralmente ante el temor de equivocarse y por la banda izquierda Mouche y Opazo, más que complementarse, se estorbaban. Por la derecha, se sabe que el desborde no es precisamente el fuerte de Campos.

La luz para Colo Colo llegó recién a los 36 minutos, luego que Pavez, de cabeza, la mandara a las mallas tras tiro de esquina servido por Mouche desde la derecha. Que el volante cumpliría una de sus mejores actuaciones quedó en claro viendo la forma cómo ganó el cabezazo: prácticamente “cogoteado” por Henríquez, que se preocupó más de amarrar que de la pelota.

Movió sus piezas el técnico itálico Rivera para la segunda etapa. Excluyó a Ledezma y a Escobar para hacer ingresar a Holgado y Martínez, respectivamente, y ya sea porque peleó mejor la pelota, o porque Colo Colo empezó a perderla demasiado rápido, el cuadro itálico ya no fue tan dominado como hasta ahí lo había sido.

Pero si Colo Colo producía poco, Audax producía nada. Teniendo más tiempo el balón, era incapaz de llevar el más mínimo riesgo a la portería de Cortés. A través de 90 minutos, más 4 de descuento, contabilizamos un sólo remate a la portería alba: fue Martínez quien se atrevió para provocar la oportuna volada del meta albo para mandarla al córner.

Estaban en eso, produciendo un partido de bajo nivel, mediocre y desprovisto absolutamente de jerarquía, cuando nuevamente Pavez tuvo el acierto que contribuyó a tranquilizar a un Colo Colo que para nada tenía los tres puntos asegurados a esas alturas. Corría el minuto 79 cuando, desde bastante distancia, el volante le entró de lleno al balón para sorprender a un Muñoz que no se esperaba tamaña audacia, menos en un fútbol donde el remate de distancia es tan escaso como el uranio.

Dos-cero y asunto liquidado. Ya en los descuentos, el criticado Costa, recién ingresado, conectó con la canilla y en la boca del arco una pelota que desde la derecha le puso Bolados.

Antes, Vilches había desperdiciado el penal del cual él mismo había sido víctima, con un disparo a media altura y poco potente, y Diego Torres había visto la tarjeta roja por pegarle una patada de karateca a Bolados. Si en igualdad numérica Audax Italiano no había podido, menos con un hombre menos y estando 2-0 abajo.

Más allá de la justicia de su victoria, que le sirve para acercarse transitoriamente en la tabla a Universidad Católica, este Colo Colo no entusiasma y mucho menos ilusiona.

Le faltan jugadores de categoría. Y se nota demasiado.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Decimocuarta fecha.

Estadio: Monumental.

Público: 20.431 espectadores.

Arbitro: Felipe González.

COLO COLO: Cortés; Campos, Zaldivia, Insaurralde, Opazo; Valdivia (6’ Villanueva), Pavez, Suazo;

Morales, Vilches (90’ Costa), Mouche (70’ Bolados).

AUDAX ITALIANO: Muñoz; Escobar (46’ Martínez), Fernández, F. Torres; Ledezma (46’ Holgado), Cabrera, Benítez, Henríquez, D. Torres; Jeraldino y Hernández (78’ Rolón).

GOLES: Pavez (cabeza) a los 36’ y a los 79’, y Costa a los 90+3’.

Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Pavez, Vilches y Suazo; en Audax Italiano, Ledezma y Jeraldino.

Tarjeta roja: Diego Torres, de Audax Italiano, a los 86’.