Pradenas, beneficiado por la Justicia: continuará su condena en cárcel de Nueva Imperial

El condenado por violación y abusos sexuales reiterados pidió dejar el penal de Valdivia por “motivos de salud y de arraigo familiar”.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El Juzgado de Garantía de Temuco acogió una solicitud de la defensa de Martín Pradenas, condenado a 17 años de cárcel por violación y abusos sexuales reiterados, y ordenó su traslado desde la cárcel de Valdivia hasta el penal de Nueva Imperial.

Tras un larguísimo proceso, Pradenas (foto principal) fue declarado culpable de abuso sexual y violación.

La defensoría pública argumentó en representación del delincuente que la cárcel de Valdivia no reúne las “características de habitabilidad necesarias” y también desarraigo familiar, debido a que la hija del condenado reside en La Araucanía.

Se indicó en la petición que Pradenas ha presentado problemas de salud en los últimos meses relacionados con su asma, gatillados por la extrema humedad que tienen las habitaciones de la cárcel de Valdivia.

El tribunal acogió la solicitud y determinó que el delincuente sea trasladado desde el Complejo Penitenciario Llancahue de Valdivia, Región de Los Ríos, hasta el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Nueva Imperial, en La Araucanía.

Tras la resolución, Alejandro Barra, padre de Antonia Barra, una de las víctimas del sujeto, manifestó su rechazo a la medida: “¿Habrá otro condenado con tantos beneficios? Tras años de exposición mediática (…) se van las cámaras, y retrocedemos. El tribunal no consideró el informe de Gendarmería: que si Pradenas se queda en Nueva Imperial deberá ser mantenido en la Enfermería, durmiendo en una camilla, porque no puede ser dejado en celdas comunes, por seguridad”.

A fines de julio, el Tribunal Oral en Lo Penal de Temuco dictó sentencia de 17 años de cárcel contra Pradenas, declarado culpable de dos delitos de violación y cinco de abusos sexuales, incluido el de una menor de 14 años.

La investigación contra Pradenas se inició tras el suicidio de Antonia Barra, como resultado de la violación de la que fue víctima a los 21 años, tras el ataque producido en octubre de 2019. Y mientras se tramitaba ese caso, otras cinco mujeres denunciaron ser violentadas por el mismo depredador sexual.