Presidente Boric asistió a conmemoración de degollados por la dictadura en 1985

Los cuerpos de Manuel Guerrero, José Manuel Parada y Santiago Nattino, que habían sido secuestrados días antes, aparecieron bárbaramente asesinados a manos de Carabineros en un sector cercano al aeropuerto de Pudahuel.

Por EL ÁGORA / Foto: INSTAGRAM

Con la presencia del Presidente de la República, Gabriel Boric, se conmemoró un aniversario más de uno de los crímenes más brutales, crueles y bárbaros protagonizado por los esbirros de la dictadura cívico-militar: el de los tres profesionales comunistas secuestrados por Carabineros y posteriormente degollados en marzo de 1985, José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino.

El Presidente llegó hasta el memorial ubicado en calle Los Leones, en el Colegio Latinoamericano de Integración, donde manifestó lo “difícil que es caminar sin emocionarse en el sector de Pisagua, una fosa donde en 1990 se encontraron cuerpos de personas, luchadores sociales, que llevaban 17 años desaparecidos“.

En esa línea, el jefe de Estado recordó que “cuando estuvimos con los sobrevivientes del campo de Pisagua, éste había sido un campo de concentración. Pensábamos en toda la historia recorrida y cómo son tantos y tantas mujeres y hombres los que han luchado por mantener esta memoria viva. Cuando veo acá a familias que permanentemente se han reunido para abordar estos trágicos sucesos, la verdad es que la vida vuelve al alma“, continuó Boric.

Recordó que “hace 37 años, se encontraron los cuerpos degollados de Nattino, Parada y Guerrero, asesinados por la dictadura. Y, no olvidaremos jamás que es por y gracias a su lucha que hoy estamos aquí”.

El primer secuestrado fue Santiago Nattino, pintor, el 28 de marzo de 1985. Carabineros lo encañonaron y lo obligaron a abordar un vehículo sin placas patentes.

Al día siguiente, el profesor Manuel Guerrero y el sociólogo José Manuel Parada se encontraban a las afueras del Colegio Latinoamericano, ubicado en la comuna de Providencia en la capital, lugar donde tres individuos los capturaron y metieron a un vehículo para secuestrarlos. Un colega de Guerrero presenció el hecho y al momento de querer intervenir recibió un disparo en su estómago. El auto desapareció en dirección desconocida, luego de que otro sujeto desviará el tránsito.

Los tres detenidos de forma ilegal fueron trasladados a un cuartel policial de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros (Dicomcar), donde fueron torturados. Durante la mañana del 30 de marzo en 1985 las víctimas fueron llevados hasta la comuna de Renca, ubicada 18 kilómetros desde donde fueron detenidos. Ahí los profesionales fueron degollados y sus cuerpos fueron abandonados en el sitio, cercano al aeropuerto internacional de Santiago en Pudahuel.

Los responsables del asesinato fueron miembros de la Dicomcar. Tras una larguísima investigación, fueron 16 las personas condenadas por el asesinato. Entre ellos cinco tuvieron una sentencia de cadena perpetua: Guillermo González Betancourt, José Fuentes Castro, Alejandro Sáez Mardones, Claudio Salazar Fuentes y Miguel Estay Reyno. Sin embargo, todos fueron liberados, a excepción del último, conocido en la jerga del hampa como “El Fanta”, quien estaba cumpliendo su pena y en 2021 murió producto del covid-19.