Qatar 2022: las grandes estrellas que no podremos ver en el Mundial

Sucede siempre. Jugadores formidables, que serían atracción, quedan fuera de la cita máxima del fútbol. Algunos porque su selección no clasificó. Otros, por lesión, aunque también se ha dado el caso de discutibles decisiones técnicas.

Por EDUARDO BRUNA / Foto: ARCHIVO

Siempre, en todo Mundial, hay figuras que el aficionado se priva de ver en la cita máxima del fútbol. Algunos, los menos, por no ser convocados por sus respectivos técnicos, que prefieren la polémica a resignar su autoridad. Otros, porque con el torneo a la vuelta de la esquina, sufrieron lesiones que, lastimosamente, los dejaron al margen. Los hay, por último, aquellos que, contando con un entrenador que los respaldaba, y estando en condiciones de jugar, se tienen que conformar con verlo por televisión, simplemente porque su selección quedó en el camino en las fases clasificatorias.

Surge de inmediato el recuerdo de Diego Armando Maradona, desafectado de la selección albiceleste en el último corte hecho por César Luis Menotti, a pocos días del Mundial de 1978, en Argentina, y cuando el nacido en Villa Fiorito, con sólo 17 años, preludiaba un torneo de ensueño tras lo mostrado en su club, Argentinos Juniors. Menotti optó por el recorrido y la experiencia, dejó al margen al “Pelusa” y el resultado terminó dándole la razón.

Distinto fue el caso de Vicente Feola en Suecia 1958, cuando integró al equipo a un chico de 17 años que, más allá de lo mostrado en su equipo, el Santos, se antojaba más un suplente de lujo que un titular seguro de la escuadra brasileña, deseosa de dejar atrás el Maracanazo de ocho años atrás. Pelé, que de él estamos hablando, no estuvo en los partidos iniciales del grupo, frente a Austria e Inglaterra, pero apareció en el tercero, frente a la Unión Soviética, y a partir de ese momento no soltó más la camiseta. Se transformó no sólo en el campeón del mundo más joven de todos los tiempos, sino que, con el correr de los años, llegaría a ser el mejor jugador de la historia del fútbol.

En la víspera de este polémico torneo de Qatar 2022, son más de veinte las figuras que, por una u otra razón, quedaron al margen de la cita planetaria y no podremos verlas en el mayor y más exigente escenario de todos.

Y es una pena que la no clasificación de Noruega nos prive de Erling Haaland, uno de los más fenomenales goleadores que ha conocido el fútbol en los últimos tiempos. Nacido en Leeds, Inglaterra, cuando su padre jugaba en la liga inglesa, volvió de tres años a su país y de niño se enroló en el club que lo lanzaría a la fama: el Bryne. Su capacidad goleadora, su físico imponente de 1.94 que en el área lo convertía en un camión, llamó la atención del Borussia Dortmund alemán, que lo integró a sus filas para luego cederlo al Manchester City de Pep Guardiola en una transferencia récord.

Diecisiete goles en once partidos de la Premier League, demuestran que el club de los ciudadanos no se equivocó integrándolo a sus filas. El noruego es tan contundente en el área que la otra millonaria incorporación del Manchetes City para la temporada –Julián Alvarez, de River Plate-, debe resignarse a ver los partidos de su cuadro desde la banca.

Mohamed Salah es otro caso. Figura inmensa en el Liverpool inglés, el goleador egipcio será otra ausencia sentida luego que su selección no clasificara. Los mundiales, al parecer, no quieren nada con él, porque en la víspera de la Copa del Mundo 2018, en Rusia, sufrió una serie lesión a su hombro tras un vistoso foul del madridista Sergio Ramos. Resultado: en esa final de Champion, Salah debió abandonar la cancha en el minuto 29 y, a pesar de que le prodigaron todos los cuidados médicos del caso, al Mundial llegó disminuido. No estuvo frente a Uruguay y sólo lo hizo, a medias, frente a Rusia y Arabia Saudita.

¿Qué decir del sueco Zlatan Ibrahimovic? Cercano a los 40, el delantero del Milan sigue siendo una figura colosal y temido como pocos en el área. Es otro astro que tampoco estará, luego que su selección quedara en el camino, y que se echará de menos. No sólo por su tremenda capacidad, sino porque su condición de nórdico no le impide tener un sentido del humor bastante cercano a nosotros, los latinos.

En una conferencia de prensa Zlatan se definió una vez como “el mejor del mundo” de ese momento. Cuando los periodistas le preguntaron, entonces, qué pasaba con Cristian Ronaldo y Lionel Messi, el bueno de Ibrahimovic, muy serio, les espetó: “Dije que era el mejor del mundo. Usted me está preguntando por dos tipos que no son de este planeta”.

En un tono menor, cabe consignar, de todas maneras, la ausencia del bosnio Edin Dzeko, ex goleador de la Roma y hoy en el Inter de Milán. No muy dotado técnicamente, el balcánico en el área se hace sentir y en el juego aéreo debe estar, sin lugar a dudas, entre los mejores de la actualidad. Pero, claramente, a Bosnia no le alcanzó con su presencia para superar las clasificatorias.

Otras grandes figuras han quedado fuera por lesiones y, sin duda, Francia, el vigente campeón del mundo, es el que más desgracias ha sufrido, complicándole el panorama al técnico galo Didier Deschamps, campeón del mundo con su país en 1998.

Cinco son sus jugadores que se perderán la cita máxima, y aunque desde luego son todos importantes, las ausencias de Kimpembe, Kanté y Pogba son las que más se lamentan, por más que Nkunku y Maignan asomaran también como titulares.

Senegal es otro que lamenta su mala suerte. Su figura máxima, Sadio Mané, ex Liverpool y hoy en el Bayern Munich, sufrió una lesión a la rodilla que lo llevará al quirófano. La ilusión de la Federación senegalesa, de que Mané pudiera estar al menos para el tercer partido de un grupo que tiene a Qatar, Ecuador y los Países Bajos, acabó diluyéndose.

Que Italia haya quedado fuera del Mundial fue, sin duda, un golpe fuerte para el mundo del fútbol. Una tragedia similar a la de 1966, en el Mundial de Inglaterra, cuando la “Azzurra” fue eliminada en cuartos de final por Corea del Norte. Actual campeón de Europa, la escuadra peninsular quedó segunda en su grupo, por detrás de Suiza, viéndose obligada a jugar un encuentro de repechaje frente a Macedonia.

Y lo increíble ocurrió: el equipo macedonio, que jamás ha estado en una Copa del Mundo, derrotó por 1-0 en los minutos adicionales a la Italia cuatro veces campeona mundial. Significa que no podremos ver a esa pequeña legión de buenos jugadores italianos de los cuales disfrutamos actuando por sus clubes.

El arquero Gianluigi Donnarumma (París Saint Germain), Leonardo Bonucci (Juventus), Marco Verratti (París Saint Germain) y Federico Chiesa (Juventus), entre otros, son algunas de las estrellas italianas que deberán esperar cuatro años más para estar en ese torneo que ningún futbolista quiere perderse.

Menos grave, aunque igualmente preocupante, es el caso del delantero belga del Inter de Milán, Romelu Lukaku, quien, lesionado de los isquitiobales del muslo izquierdo, encabeza de todos modos la selección de Bélgica, pero sabiendo que se perderá la fase de grupos. ¿Alcanzará a llegar? ¿Superará Bélgica una fase de grupos que lo opondrá a Canadá, Marruecos y Croacia, vigente subcampeón del mundo?

En este lado del mundo también quedaron al margen figuras que el mundo del fútbol va a extrañar, por más que no se trate de un Erling Haaland o un Mohamed Salah. Los colombianos, seguramente, hubiesen querido ver en canchas qataríes a un Luis Díaz (Liverpool), a un Juan Guillermo Cuadrado (Juventus), o a un Duvan Zapata (Atalanta).

Así como nosotros hubiésemos estado feliz de ver, en su “último baile”, a Claudio Bravo, Alexis Sánchez y Arturo Vidal.