Fútbol chileno

Que el regreso del fútbol nos muestre un juego mucho menos “robotizado”

Más allá del avance de las tecnologías, nunca dejarán de ser preponderantes el talento, la inventiva y la capacidad de cambiar o de improvisar sobre la marcha. Hoy se habla mucho más de “modelos de juego”, sólo que estos suelen ser demasiado rígidos.

Por GERARDO SILVA

En el último tiempo, y desde hace varios años, se viene hablando de “fútbol moderno”, que consiste en salir jugando desde el fondo, con un arquero que sepa jugar muy bien con los pies, para que en algún momento del partido se convierta en el líbero del equipo. Para hacer creer que cuentan con un hombre más, creando esa superioridad numérica tan deseada y desde ahí empezar a generar un fútbol construido y fluido, para llegar a culminar en el arco contrario con un gol. 

Suena hermoso, maravilloso. A esta nueva incorporación y faceta táctica, se le agrega también una variante física importante, que no es otra que la tan mencionada dinámica, es decir, mayor velocidad en cada una de las transiciones. 

Todo esto me parece un procedimiento acertado. De alguna manera y por algún lado, el fútbol debe evolucionar. 

Si se han dado cuenta, los sistemas de juego ya no son tan modificados. Hace un buen tiempo que no observamos un cambio que llame poderosamente la atención. Respecto a esto, hoy se habla mucho más de modelos de juego, que suelen ser rígidos, basados en metodologías relativamente modernas, utilizando la periodización táctica y el microciclo estructurado. Todo apunta a una nueva terminología, para intentar modernizar un fútbol, al punto quizás, de pretender robotizarlo utilizando la tecnología de punta.

El fútbol siempre ha estado en evolución constante y me parece bien que se hagan estos intentos, que en algunos casos ha dado muy buenos resultados usando estos válidos procedimientos. Mi mayor cuestionamiento y preocupación al respecto, tiene que ver con la rigidez, demasiado fundamentalista, que ofrecen estas metodologías. Para mi gusto, carecen de flexibilidad para pretender imponerse por sí solas. Es cierto: este tema ha sido motivo de álgidos debates, dónde a los técnicos que pensamos distinto se nos trata de anticuados, pasados de moda y de otra época. O que sencillamente ya nos quedamos en el pasado. 

Hace unos días, participé como televidente, pero no voy a mentir, con inmensas ganas de opinar, de un lindo debate que se produjo en Fox Sport. Había panelistas que defendían la nueva modalidad a rajatabla. Caso curioso, estos no habían jugado ni dirigido y otros, como Óscar Ruggeri y Carlos Aimar, ex seleccionados argentinos y técnicos de fútbol, se encargaron de discrepar en algunos puntos y términos al respecto.

Por ejemplo, aclaró Ruggeri, que “el defensor no siempre debe salir jugando. Si un equipo  se prepara para presionarte y lo hace bien, no debes arriesgar, debes ser práctico. Y para resolver ese problema tienes la obligación de lanzar el balón, saltar líneas y luego presionar en el sector donde llega ese balón”. Me pareció, por decir lo menos, razonable e inteligente. El fútbol definitivamente se juega de muchas formas y cada minuto de juego es distinto al anterior. Suceden cosas repentinas y sorpresivas y el técnico, con su inteligencia táctica, su experiencia y un equipo bien entrenado, debe saber resolver. 

Los futbolistas definitivamente no son máquinas para jugar al fútbol. Son personas a quienes se les debe exigir ofrecer todas sus habilidades y condiciones naturales, pero también hay que dejarlos pensar y permitir desenvolverse dentro del campo de juego de acuerdo con sus conocimientos adquiridos a través de la experiencia del juego. El futbolista debe estar preparado para brindarse a los diferentes momentos tácticos del juego.

No podemos imprimir dinámica a un equipo que no tiene las características y menos insistir e insistir en salir jugando desde el fondo. Aún cometiendo errores en este procedimiento, hay momentos para salir jugando, realizar un buen juego construido, y momentos para lanzar y realizar un juego directo. La periodización táctica y el microciclo estructurado exageran tanto en una sola forma, que olvidan que las otras pueden ser necesarias en algún momento determinado y, como no se trabaja, aunque las cosas estén resultado mal insisten en la forma que está trabajada hasta el cansancio, porque la variante la desconocen absolutamente. 

También hay momentos para correr y brindarse y hay otros para manejar con criterio las velocidades justas y necesarias. En Chile ya se ha cometido el error de hacer correr a los jugadores delante del balón. Lo vimos en temporadas anteriores, luego vamos a los datos estadísticos y nos damos cuenta de que no siempre los que corren más o los que tienen mayor posesión del balón son los equipos que terminan ganando los partidos.

En definitiva, el fútbol sigue siendo un juego hermoso y con demasiadas y sorpresivas variantes. Que resuelven sólo aquellos que mejor las entienden. Espero que la vuelta del fútbol nos traiga mayores novedades dignas de analizar. Que sea un lindo regreso.