Recordando a Jim Morrison, el líder de la mítica banda The Doors

En un día como hoy, en París y a los 27 años, partió uno de los más controversiales y recordados artistas de la música. El niño terrible de la sicodelia, es también integrante del malogrado “Club de los 27”.

Por CRISTIÁN CARRIÓN / Foto: ARCHIVO

El 3 de julio de 1971, en la capital francesa, se extinguió la voz de una de las leyendas más grandes de la música, compositor, cantante y bohemio, Jim Morrison. La causa de su muerte a tan corta edad es conocida por todos, el consumo excesivo de drogas, específicamente la heroína, acabaron con su vida.

Nacido en Florida, estudió cine en Los Ángeles, y uno de sus compañeros fue Francis Ford Coppola. Volcado a la poesía y al consumo de alucinógenos, integró The Doors (cuyo nombre está tomado de “Las puertas de la percepción”, el libro de Aldoux Huxley sobre la mescalina).

El grupo alcanzó la popularidad desde el lanzamiento de su primer disco, en 1967. Y con ella vino el escándalo, con denuncias contra Morrison por exhibicionismo.

En abril de 1971 lanzaron el que sería su sexto y último disco, “L. A. Woman”.

El 3 de julio, la pareja de Morrison, Pamela Courson, lo halló inconsciente en la habitación que compartían en un hotel parisino: había sufrido un paro cardíaco.

Está sepultado en el cementerio de Père-Lachaise, en la capital francesa.

Pertenece al denominado “Club de los 27”, también conocido como “La Lista Maldita del Rock”, nómina informal que consiste principalmente en músicos populares, artistas, actores y otras celebridades que murieron a esa edad.

Está conformada por reconocidos artistas de la talla de Robert Johnson, Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain y Amy Winehouse, entre otros.