Regresa la Premier League, el pináculo del fútbol mundial

Más de mil millones de euros invertidos en contrataciones y una lucha a muerte entre el City de Guardiola y el Liverpool de Klopp auguran un genuino deleite durante diez meses para todos los fanáticos que siguen el torneo que todo futbolista aspira a jugar.

En un verdadero mundial de fútbol se ha convertido la Premier League, por lejos el torneo más atractivo y apasionante de todo el orbe que empieza hoy (viernes 9) y que hasta mayo del próximo año no hará sino que regalar a sus millones de seguidores vértigo, calidad y goles.

No por nada cuatro de sus mejores equipos disputaron las últimas finales de la Champion League y de la Europa League. Y si el Liverpool y el Chelsea atraparon las coronas, venciendo al Tottenham Hotspur y Arsenal, respectivamente, el título de la Premier se lo llevó el Manchester City.

De los seis grandes, solo el Manchester United de Alexis Sánchez se quedó sin nada.

Es el campeonato más valorado, alcanzando los 9 mil 240 millones de euros, muy arriba de la Liga española, valorada en 6 mil 160 millones de euros. Sólo en contrataciones para la nueva temporada los clubes gastaron mil 280 millones de euros.  

Las 38 fechas las protagonizarán 20 equipos con 550 jugadores, luchando sin cesar hasta el último minuto de cada duelo. Prueba de la universalidad alcanzada por la Premier League, esta versión reúne a 368 futbolistas nacidos fuera de Inglaterra, esto es, el 66,3 por ciento de todas las plantillas.

En la antesala los favoritos son el Manchester City de Pep Guardiola y el Liverpool de Jürgen Klopp, que en el campeonato pasado quedaron separados por apenas un punto a favor de los citizens.

Ninguno de los dos hizo muchas ni grandes contrataciones, pero la calidad de sus planteles y de sus técnicos augura una lucha cerrada y vedada para los otros grandes.

Con el tricampeonato en la mira, el City contrató al lateral portugués Joao Cancelo (65 millones de euros), proveniente de la Juventus, y al emergente volante español Rodrigo (70 millones de euros), que ya destacaba en el Atlético Madrid. Lamenta, eso sí, la grave lesión del moreno alemán Leroy Sané, que lo apartará de buena parte del torneo. Tampoco contará con el lateral brasileño Danilo, de irregular rendimiento, desde ahora en la Juventus.

El Liverpool fue más escueto aún. Aunque su club no campeona desde 1990, Klopp no quiso alterar un plantel que en la primera mitad del año fue el mejor del mundo. Por eso solo incorporó a un portero suplente, el hispano Adrián, y a un promisorio central holandés, Sepp Van Den Berg, de apenas 17 años. Dejó partir al suplente arquero belga Mignolet y prestó al Reading al joven volante Oviemuno Ejaria. Ninguno para extrañar.

Tras los dos colosos destacan los esfuerzos del Tottenham Hotspur. Frustrado por dejar escapar la Champions League frente al Liverpool, el equipo dirigido por Mauricio Pochettino reforzó su mediocampo con el seleccionado argentino Giovanni Lo Celso y la nueva joya francesa Tanguy Ndombelé, que ya se ha hecho un espacio titular en la selección campeona del mundo. Además, se hizo de Ryan Sessegnon, de 19 años, que ya pide cancha en franja izquierda de la selección inglesa. Dejó ir a cuatro jugadores, de los cuales puede terminar extrañando a uno de los mejores laterales derechos del mundo, Kieran Trippier, nueva conquista del Atlético Madrid.

Castigado por la FIFA por vulnerar los límites para la contratación de jugadores, el Chelsea en cambio únicamente pudo reforzarse en la banca. Uno de sus ídolos, Frank Lampard, llegó para tratar de resituar al equipo azul en la disputa por el título. Lamentablemente, perdió a su máxima joya, el belga Eden Hazard, que prefirió irse al Real Madrid. Su reemplazante será el mejor jugador estadounidense, Christian Pulisic, que dejó al Borussia Dortmund en busca de seguir creciendo.

El Arsenal sigue buscando cómo volver a sus mejores días, cada vez más lejanos. Esta vez reforzó su defensa con el ex seleccionado brasileño David Luiz, el mediocampo con el ex madridista Dani Ceballos y su ataque con el marfileño Nicolas Pépé. Claramente no le bastará.

Por último, el Manchester United dio el gran golpe al pagar un precio récor a nivel mundial, 87 millones de euros, por el defensa seleccionado inglés Harry Maguire. Aunque no es precisamente la defensa su talón de Aquiles, el ex Leicester le dará un plus que puede repercutir en el ataque, pues es un muy cabeceador en el área rival. A la misma posición llegó el internacional inglés Su 21 Axel Tuanzebe. También reforzó su alicaída banda derecha al sumar a otra promesa británica, Aaron Wan-Bissaka por 55,7 millones de euros. Todos ellos significan un claro recambio etario puesto que se dejó ir al ecuatoriano Luis Valencia y al español Ander Herrera. Lo que suena inexplicable es que también haya prescindido de su goleador Romelo Lukaku, que se fue al Inter de Milán, sin que lo haya reemplazado.  

¿Y los chilenos?

Manuel Pellegrini, Claudio Bravo y Alexis Sánchez viven un momento expectante.

El ingeniero, porque el West Ham siguió reforzándose, tal como lo hizo en la pasada temporada. El objetivo es llegar a una copa europea, cuestión nada de fácil porque la plantilla, mejorada y todo, sigue viéndose menor ante los seis grandes.

Ahora llegaron los arqueros Roberto Jiménez y David Martin, el defensa portugués Gonsalo Cardoso, el volante español Pablo Fornals y los atacantes Albian Ajati y Sebastian Haller, joven goleador francés proveniente del Eintracht Francfort, que a priori suena como un auténtico refuerzo.

El desafío de Pellegrini es mejorar la décima posición del torneo anterior. Con un logro así, quizás a los dueños del West Ham no les molestaría quedar afuera de las competencias europeas y podrían darle nuevas oportunidades al chileno.

Claudio Bravo sabe que será suplente de Ederson. Pero también sabe que tendrá oportunidades de jugar en los torneos secundarios. Con eso, afirmado en su óptima reaparición en las últimas semanas, debería bastarle para forzar a Reinaldo Rueda y a los referentes de la Roja a considerarlo de cara a las clasificatorias.Lo de Sánchez es una incógnita. Debilitado el ataque del Manchester United con la partida de Lukaku y la falta de refuerzos, puede tener chances de recuperar la titularidad. Para eso debe mejorar su rendimiento y eso, por ahora, tiene pronóstico incierto.